Por: J. William Pearl

China

En la República Popular China se darán elecciones indirectas, es decir las personas no ejercen el derecho al voto. El comité central del Partido Comunista chino elegirá esta semana a su nuevo líder.

Los resultados de esta votación tendrán vigencia durante los próximos diez años. El posible presidente, hoy vicepresidente será votado a más tardar el 14 de noviembre. El partido único cuenta con garantes a elegir su inmediato líder con 2,270 delegados, 270 miembros del comité central, 25 miembros del Politburó y entre 9 y 14 miembros del comité permanente. Más allá de cómo se dé la elección, la pregunta de fondo es: ¿Es la China una democracia? En el plano político van por un lado y en el económico van por otro muy diverso. Tienen que definir el rumbo, o por un lado o por otro.

En lo político, siguen actuado como un país comunista, cerrados al cambio, no se vislumbra mucha democracia, surgir en China no es fácil, la carrera que emprendió Mao desde muy joven parece ser la norma, que es perdurar para llegar. La herencia política es enorme y complicada, son un país cerrado, que tiene presos políticos. En este plano no han evolucionado mucho. El gobierno permite tener un solo hijo, y como ya ven la amenaza de esa medida, es muy probable que pasen a dos, para que las familias no lleguen a su fin. Por esa razón la rata de abortos es muy grande, pues si es mujer, se practica el aborto en algunos casos, aspiran algunos a tener varones, pues creen que eso es garantía de bienestar económico.

El asunto de las montañas de Himalaya ha dado mucho de que hablar. China se niega rotundamente a cederlos, el control y fuerza que ejercen los chinos sobre ese territorio es bastante dura, por decir lo menos.

Un solo partido político es muy poco para una democracia, donde sí caben las discrepancias y diferencias entre los habitantes, donde el voto tiene más de una opción, donde la masa decide que camino quiere tomar.

En lo económico, son la segunda economía más importante del planeta, su crecimiento es fantástico, pueden llegar a ser la primera y desbancar a los Estados Unidos del trono. En este aspecto se escuchan innumerables comentarios, desde que los trabajos son tan inhumanos, que las personas duermen en las mismas fábricas, pasando lógicamente por la esclavitud moderna. No me consta que sea cierto eso que escriben muchos. Son ya una potencia mundial económica que ha pagado un precio muy alto. La riqueza no le llega a todos aun, se da solamente en algunas ciudades. Hong Kong que está desarrollada, quiere no pertenecer a China comunista. Aspira ser una nación autónoma. En ese punto podrían aspirar a pertenecer a la segunda economía más grande del mundo, pero quieren algo diferente.

No cabe duda de que China es una gran potencia económica; tienen que dar el paso a ser una verdadera democracia si aspiran a serlo y no situarse al lado de algunos países que se fueron por otro camino diferente y son catalogados como no libres. Si quieren ser respetados no solamente por sus logros económicos, deben respetar a los disidentes, tiene que aceptar las diferencias y proseguir el camino donde el disentir sea aceptado en todos los niveles. No es una cuestión fácil, pero tienen que optar por un camino u otro, de lo contrario pues no se puede hacer una cosa y querer hacerla aparecer como otra. Así sean la segunda economía del mundo, tienen que decidir cómo quieren que la personas los vean y los cataloguen. 

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