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María Elvira Bonilla 18 Ago 2013 - 10:00 pm

La Colombia de la otra orilla

María Elvira Bonilla

En las ciudades, en la Colombia urbana que se aproxima a la realidad de la otra Colombia de carne y hueso desde la distancia, el paro nacional agrario aparece en la pantalla chica como una protesta, como una molestia más.

Por: María Elvira Bonilla
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Los problemas de ese país desconocido y distante quedan reducidos a titulares, a gritos y consignas cargados de rabia, intercalados además en medio de partidos de fútbol, telenovelas y enlatados. Se mira a la distancia, como algo ajeno, que no concierne al espectador.

Da igual que sea en el Catatumbo, en el Cauca, en el Caguán, en Estambul o en El Cairo. Para el televidente indiferente resultan lo mismo los indignados españoles que los campesinos colombianos, ambos tomándose las vías públicas en medio de pancartas y consignas buscando ser oídos. Esfuerzos inútiles que sólo estimulan a cambiar de canal, con lo que evitan hacerse incómodas preguntas. Confrontaciones.

La actitud del poder es semejante. Los gobernantes se acercan de manera improvisada cuando ya el conflicto está configurado: a apagar el incendio. No superamos nuestra condición de país escindido entre el atraso y la modernidad, acosado por conflictos propios de una sociedad diversa y desigual. Cabalgamos entre el siglo XIX y el XXI. Pequeños sectores cosmopolitas integrados e identificados con la globalización imponen sus decisiones sin cortapisa alguna sobre la suerte de comunidades abandonadas por el Estado a su suerte en términos de su desarrollo, de la defensa de sus derechos. Y se equivocan sistemáticamente.

Crece la protesta social frente a una inocultable inconsistencia oficial entre sus declaraciones y compromisos y sus acciones concretas. Salta a la vista la ausencia, no de ahora, de políticas integrales y estratégicas sobre temas tan sensibles como el agropecuario, la sustitución y el necesario reconocimiento y formalización de una pequeña minería tan vieja como el país que sigue reclamando sus derechos y que no se le confunda, a manera de generalización facilista, con la criminalidad y la ilegalidad. Y esa falencia oficial se da en medio de la indolencia de una población urbana incapaz de transformarse en presión ciudadana para lograr las soluciones que el país olvidado demanda. Ese otro país existe, es la Colombia de la otra orilla, un país que reclama sus derechos y que no se puede ocultar, como se hizo durante los ocho años de Uribe a punta de represión y satanización del disidente, del reclamante de sus derechos. De la respuesta gubernamental a la protesta social depende la suerte de las conversaciones de paz en La Habana, tanto frente a la guerrilla como de cara a la opinión y a las fuerzas políticas que se preparan para confrontarse en las elecciones del año próximo.

Addendum. Sobreviven los poetas y no puedo más que admirarlos en esa capacidad única de acercarse a la condición humana a través de palabras, cargadas de sonoridad y ritmo. Uno de ellos es Daniel Winograd. Sí, el mismo asesor de Gustavo Petro que lidia con la cotidianidad burocrática áspera y mezquina, pero que sabe resguardarse en la poesía. Su último libro, Drama, es un texto coherente, bello e intenso. Doloroso. Logra penetrar a la manera de un cincel esos afectos primigenios que moldean drásticamente nuestras existencias, siempre presentes en nuestras vidas. Irremediablemente. Me impactó mucho.

  • María Elvira Bonilla | Elespectador.com

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Relator

Lun, 08/19/2013 - 21:29
Oiga, mire, vea, Ma. Elvironga. Usted se refiere a la Colombia de la otra orilla, la de los dañados, gays, que rebuscan un notario para 'casarlos'. Su tío Bonilla Aragón debe estar revolcándose en la tumba porque él no sabía lo que usted ocultaba en su clóset durante tantos calendarios. Que Dios la perodone, aunque lo dudo mucho, porque cuando llegue el momento del fin del mundo, los gays arderán como la mecha de una vela.
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capitanpurpura

Lun, 08/19/2013 - 22:53
Jahhhh... Este cuenta huesos siempre me hace reir :)
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ccdc

Lun, 08/19/2013 - 19:50
Colombia puede decir, orgullosamente, que ha exportado el tratamiento a manifestantes. Hoy, en Egipto usan el mismo concepto que se usa en Colombia desde hace cien años... Las bananeras...
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Sybill P. Trelawney

Lun, 08/19/2013 - 17:54
Mariecita, el telón de fondo -diseñado y montado hace 25 años- está más intacto que nunca y tiene alma de bon-brill: el capitalismo global perdió todo sentido del miedo desde que dejó de tener enemigos vivos (desde 1989 que el socialismo hizo lo de las cintas de Misión Imposible: se autodestruyó). La 1/2 colombianita urbana, la bacana que vive en las citys y en sus shines- malls no se despeina ni tose cuando dice que 'este-sistema-sabe-producir-con-eficaca-pero-no-sabe-redistribuir-porque-la-acumulación-es-la-virud-absoluta... tanto-de-riqueza-comp-de-poder'. Así, pues, dearly MªE: en las mediáticas narcotizadas mentes urbanas los anteriores, son efectos fatales contra los cuales nada se puede hacer. Y como tienen su sugar corazoncito también tienen su propia poiesis...¡cómo no!... voici:
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Sybill P. Trelawney

Lun, 08/19/2013 - 18:13
Poema "Oda de la Intransigencia": dice así...eggemmf: "¡Loor y gloria a nuestras protectoras diosas Lares!: ¡Oh Perversidad!: Toda acción deliberada para mejorar algún aspecto del orden público, social o económico únicamente sirve para agudizar la situación que se desea remediar. ¡El nuestro es el mejor de los mundos posibles! ¡Oh!Futilidad!: intentar reformas sociales es un intento nulo, o de alcance limitado, todo es mera fragilidad teórica: las tentativas de cambio social no logran hacer mella. ¡Oh Riesgo!: el costo político/social de las reformas es considerablemente alto y pone en peligro los excelentes logros precedentes... Sigamos, gloriosa colombianita, el camino de la servidumbre, pues la interferencia gubernamental en el mercado tendrá como costo la destrucción de la libertad!"
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epalacior

Lun, 08/19/2013 - 16:58
Sobre las causas de las protestas, en especial la minera, los invito a leer la historia de LUCHO EL MINERO en www.eligiopalacio.com
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hgilpa

Lun, 08/19/2013 - 13:15
Querida María Elvira: A ti te parece que en los tres años de gobierno de Santos, si se ha destapado la otra orilla? O el comentario que haces solo es para tirarle a Uribe y seguir la línea editorial
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capitanpurpura

Lun, 08/19/2013 - 09:08
No pasan en vano los gritos de la verdadera Colombia, la revolucion pacifica parece mas lenta pero es mas efectiva. Las palabras que hace mas de medio siglo emitia el Dr. Martin L. King en defensa de los recogedores de basuras fueron un factor definitivo en la eleccion del primer presidente negro en America, y resuenan hoy en las cabezas de milones de jovenes que ven frustradas sus ilusiones y reducidas sus oportunidades despues de 30 anos de politicas neoliberales. La voz de los votantes constituye el unico contrapeso a las tulas de billetes con que se compran las leyes,
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Boyancio

Lun, 08/19/2013 - 06:04
Es muy interesante, sumercé, ese punto de vista real y muy campante que se pone a ver por la tele lo que está pasando aquí, y en casa del carajo. Usted sabe lo que es, dígame si no, que un joven vea que si no llora, no mama. En otras palabras: la arrogancia es la fe de la esperanza, sea la ilusión de cambio; para los viejos que ya ven que nada se puede hacer, pues, a cambiar de canal, sumercé, que la virgen de la chancleta la acompañe. Ojo, que se tome las pastillas, nada de azucar, nada de gaseosas, puro tinto con panela, nama.
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morenoelesceptico

Lun, 08/19/2013 - 02:23
"Problemas del país: gritos, consignas, partidos de fútbol y enlatados". No ha oído hablar de unos que encadenan a la gente por el cuello, explotan a los niños como bombas, bombardean las poblaciones humildes con cilindros o siembran los campos con minas antipersonales. Una "paz" firmada con gente que no ve, ni oye ni entiende es como para permanecer tranquilos, pero en el cementerio, donde no se necesita ver, oír o entender. Addendum. Me hizo recordar a unos poetas, como Neruda y Alberti, que escribieron odas larguísimas de alabanza a José Stalin, quien dejó cien millones de pacificados en los cementerios rusos.
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flecha veloz 1943

Lun, 08/19/2013 - 12:58
Me gustaría leer su Oda al absurdo. Le doy tema: 1.Un helicóptero del Ejército sale ráudo para conseguirle una gaseosa Light a una esforzado General que se está batiendo como una fiera con el enemigo comunista (usted escoge el país). 2. En una peligrosa misión de espionaje, un expresidente de una República (usted escoge el país) se introdujo en un Bunker inexpugnable del Ejército (escoja usted el país) y se sacó unas Coordenadas que luego publicó en la prensa amiga para , dizque aligerar la duración de la guerra. 3. Se le recomienda leer "El pastorcito mentiroso" (nada ofensivo, desde luego).
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morenoelesceptico

Lun, 08/19/2013 - 11:29
Sí quisiera ser como esos poetas, o el que mencionan en la columna, pero no por la fama, sino por la vida dan muelle que siempre han llevado, y llevan, los que alaban a los tiranos.
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capitanpurpura

Lun, 08/19/2013 - 09:40
Obviamente su ego lo hace pensar que sus pagadas opiniones son poesia que alaba el negocio de la guerra y que algun dia sera tan popular como Neruda y Alberti
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Boyancio

Lun, 08/19/2013 - 06:06
Cuando fuiste embajador en Surafrica, Moreno, ¿pensabas así de mierdas?
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