Opinión |23 Mayo 2012 - 11:00 pm

Juan David Zuloaga D.

Atalaya

Radiografía nacional

Por: Juan David Zuloaga D.

Los acontecimientos de los últimos días dieron buena cuenta del estado de este atribulado país nuestro: un brutal atentado terrorista que buscaba segar la vida de un exministro de Justicia, sembrar el pánico en la ciudadanía, incrementar la polarización y obstruir aún más las obturadas vías políticas de la Nación, llevándose la vida de dos personas; el asesinato, a manos de sus compañeros, de un estudiante; el secuestro de trece niños del departamento de Putumayo en la escuela en la que estudiaban; la grosera burla a la Policía Nacional por parte de un senador de la República y su grotesco desacato a la autoridad.

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El atroz atentado lo lamentamos en la Atalaya profundamente y deploramos la muerte de las víctimas de dichos sucesos. Repudiamos el secuestro de los niños por parte de las Farc; un acto más de bestialidad y demencia en su carrera de destrucción y muerte. La actitud del senador extraña menos: noticia hubiera sido que él, el político, en honor al alto cargo que ostenta, hubiera dado ejemplo siguiendo los procedimientos ordinarios del sistema que él con tanto esmero dice defender; que lo hubiera hecho pese a las dolencias físicas y el malestar médico que afirmó —posteriormente, claro— padecer, un poco como esos artistas para quienes su arte es su propia vida y son capaces de morir en su ejercicio, con el pincel o el cálamo en la mano, con los trajes de la presentación teatral, como le ocurrió, por ejemplo, al viejo Molière, que murió una hora después de terminada la función de El enfermo imaginario que aquel día representaba y quien la terminó pese a que ya la muerte se abalanzaba indefectible y crudamente sobre él. Pero Eduardo Merlano no es un artista, es un político; aunque a nosotros, en otros muchos sentidos, nos lo parezca; un artista, se entiende.

Mientras el país se condolía de sus males, mientras Merlano padecía sus achaques, una renovada polarización política comenzaba a sentirse, y en ocasiones propiciada por algunos que en otro tiempo se decían abanderados de la unidad nacional. Unas renovadas formas de actuar que se salen del marco jurídico establecido y vigente, para acallar voces, para truncar vidas o para saltarse normas. Una renovada discordia entre los bandos que se observa en los cafés de la ciudad, en los paraderos de los buses, en las universidades, en los foros de los periódicos; con los ánimos siempre bien dispuestos para escupir su amarga bilis y su enquistado odio, con los ánimos prestos para ofender y para insultar, para avivar el fuego de las disputas y de las guerras; con los ánimos firmes para sembrar la discordia y ahondar la contradicción; con los ánimos listos para seguirnos matando los unos a los otros, y el más baladí de los pretextos es ya motivo de guerra enconada y de odio perpetuo.

Palabras más, palabras menos, ese crudo diagnóstico nos deja la radiografía nacional de los últimos días, y todavía se preguntan algunos —pese al caos que reina, pese a la falta de una juridicidad viva y acatada, pese al odio que albergan algunos, pese a que nos sigamos matando porque unos pensamos distinto a los otros, pese a que se esté yendo este país desde hace más de doscientos años para el mismísimo carajo—, todavía se preguntan algunos si el país necesita un marco jurídico para la paz, una salida negociada al conflicto. Se necesita —¿qué duda cabe?—, aunque se tenga que revisar su contenido y se tenga que discutir y volver a discutir.

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ARANNDU

Jue, 05/24/2012 - 20:48
mentras esto ocurria, el estableciniento bajaba la cortina poniendo tras las rejas a un pobre marica inocente,,,que pais.
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COLOMBIANOINGENUO

Jue, 05/24/2012 - 13:50
Los que se niegan al marco para la paz, son las mismas ratas hijueputas que viven de la guerra...Bandola de malparidos que viven de la sangre de los humildes de colombia!!!. Sabemos quienes son, que hacen, donde viven..pero no pasa nada!!!
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suesse

Jue, 05/24/2012 - 13:49
Una radiografía nacional nos mostraría un gran círculo vicioso, creciente y autoalimentándose, donde el tiempo no transcurre y todo sigue igual, sin mejorar o empeorar, dando signos, manifestando síntomas de vez en cuando que nos recuerdan que en el fondo, nada ha cambiado. Que como bien lo decía el difunto Jaime Garzón, esto es lo "miiiismoo de antes",de siempre: sólo que con otros actores y otros medios,si acaso.Pero quizás algo pase, por fin, de tanto estar llamando a ponerle atención al transfondo real de la enfermedad salamándrica de lo que se es y lo que no se es, en vez de aplicar botox por un lado, liposucciones por otros, maquillando el exterior para tapar la esencia, e intentando amputar dedos y manos y patas, para que vuelvan a salir como si nada! Ay, salamandra enroscada esta!
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Caminante7900

Jue, 05/24/2012 - 13:14
Esto pasa por tener en el poder por generaciones a una banda de ratas, quien este esparando cosas buenas o la paz de estas piltrafas está muy mal.
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Gonzalvo

Jue, 05/24/2012 - 09:24
Si el marco jurídico para la paz, se necesita y eso incluye como dice el columnista discutirlo y volverlo a discutir, revisar su contenido y hacer las correcciones del caso .
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suesse

Jue, 05/24/2012 - 13:42
Ah! Qué bueno leerlo de esa manera, Gonzalvo! Dándole oportunidades a las cosas, al tiempo, a la discusión! Ojalá que sus copartidarios lo posibiliten, eso, el diálogo. No la desaparición del otro, de sus ideas, o la idea de una "victoria" hecha a las malas. Hablando se entiende la gente!
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Contradictor

Jue, 05/24/2012 - 09:17
Que tal la justicia en sus manos lefgtrina. Dios nos ampare.
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jorgebarr

Jue, 05/24/2012 - 09:14
Lo mas triste del asunto es que esa conducta se sucedio hace 50 anos, ve vive ahora y se vivira en los proximos 50 anos. Colombia ha sido un pais donde las clases altas sean financieras , gubernamentales o sociales han mantenido nuestro pais en total descalabro. Colombia ha perdido su dignidad y honestidad en todas su esferas. Los Politicos a la menor oportunidad buscan lucrarsen de la manera mas rapida, los narcos,paramilitares y guerrileros siempre han querido mantener el caos publico, la juventud busca maneras mas faciles de tener cosas materiales aunque ello conlleve enlodar su dignidad y lo mas triste que es todas esas conductas tienen la bendicion de nuestro pobre sistema juridico ofreciendo indultos,casas por carcel y otras cosas que lo unico que hacen es fomentar ese desorden.
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sincorruptos

Jue, 05/24/2012 - 09:03
Es que esta es la narcodemocracia mas antigua y torcida de toda A.L.
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MariaDemencia

Jue, 05/24/2012 - 09:01
Me gusta la serenidad de esta reflexion. Nada que ver con la pasión totalitarista de Uribe, Londoño, José Obdulio.... justamente quienes se niegan a un marco para la paz.
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Gonzalvo

Jue, 05/24/2012 - 09:20
Y la demencia suya, empezando por el seudónimo.
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leftright

Jue, 05/24/2012 - 06:35
Este pais es una mierda porque la JUSTICIA EN COLOMBIA VALE MIERDA,no hay justicia,
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Boyancio

Jue, 05/24/2012 - 05:15
Alboroto, remilgos como melindres, cada vez que se meten con un alto blancotropo, nos indica, que con los intocables no debeb hacerse reclamos de lesa humanidad, y déjen la bajesa, que bueno sí es matar gente de la baja majá.

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