Opinión |24 Mayo 2012 - 11:00 pm

Juan Carlos Botero

Gracias, Carlos Fuentes

Por: Juan Carlos Botero

Lo más impactante de Carlos Fuentes era su generosidad.

  • 6Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/columna-348666-gracias-carlos-fuentes
    http://www.is.gd/yvjmbL
  • 0

Y más aún por el contraste, pues esa virtud no suele ser la más común en esta profesión. Muy pocos autores, y menos todavía cuando son célebres y famosos, se preocupan por alentar o divulgar el trabajo de otros colegas más jóvenes o menos conocidos.

Eso hizo Carlos Fuentes desde el comienzo de su carrera hasta el final. Apoyó a otros, de manera sincera y con grandeza, y sin tropezar en la pequeñez de intrigas y rivalidades literarias. Es probable que, de todos los autores del boom, Fuentes haya sido el que más estudiaba la literatura actual, de su país y de otros. Conocía los libros de escritores más jóvenes que él, tanto en México como en Colombia, Chile y Argentina, y hablaba y escribía acerca de todos con la pasión que sólo puede tener alguien que posee un gran corazón, una curiosidad sin límites, un amor profundo por la literatura y una mirada a largo plazo. Así parece que fue siempre. Incluso José Donoso, en su exquisito libro de memorias, Historia personal del ‘boom’, recuerda que fue Fuentes quien hizo lo posible para que su novela Coronación fuera traducida al inglés, y fue él quien le dio posada cuando Donoso llegó a México con su mujer y sin dinero, y fue él quien lo hizo invitar a congresos literarios para ayudarle a salir de Chile, en donde Donoso se sentía sofocado. Fuentes, en ese libro, sobresale como un hombre carismático y entusiasta, que contribuyó, como pocos, a darles un ímpetu internacional a nuestras letras que, hasta entonces, éstas no tenían.

Algunos no le perdonan los detalles más frívolos de su personalidad. Su aspecto físico y su actitud un poco dandy, o el hecho de que fuera, durante años antes de casarse con su adorada Silvia, un donjuán, un galán como de cine mexicano, o sus amistades con gente famosa y celebridades. Tonterías. Nada de eso importa. En este oficio lo único que vale son las ideas y la obra literaria, y eso no depende de factores tan triviales. Como dijo Alejo Carpentier: “No veo que haya relación alguna entre las ideas y las corbatas, entre la revolución y el atuendo”.

Por mi lado, me consta que Fuentes tenía una cualidad inusual en este medio: era una persona encantadora. Ameno, chispeante, muy cortés y atento. Cultísimo. Escucharlo era un privilegio, porque siempre salpicaba su charla con ideas brillantes, opiniones sensatas, recuerdos intactos, anécdotas fascinantes sobre figuras legendarias (Buñuel, Neruda, Styron, Kundera, Rushdie, Mitterrand y un larguísimo etcétera), y, más que nada, libros y libros y libros. Su pasión por el Quijote era contagiosa. Fuentes escribía todos los días, en donde fuera, y lo hacía a mano, lo que se notaba en sus dedos. Su producción fue vastísima, quizás demasiada, y seguro obedecía a su vitalidad, que parecía inagotable. Por eso es insólito que él haya muerto.

En cuanto a sus libros, Fuentes escribió varios magistrales. Preferí, claro, unos a otros, pero esa crítica, pienso, no cabe en este momento. Por ahora, lo justo es recordar su inmenso aporte a nuestra literatura, lo influyente que fue en lograr, por fin, internacionalizarla, las grandes novelas que escribió, sus ensayos tan iluminadores, y los muchos talentos que él respaldó. Le debemos nuestro respeto. Y nuestra gratitud.

  • Elespectador.com| Elespectador.com

  • Imprimir
  • Enviar
  • 6
6

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

eradelhielo

Vie, 05/25/2012 - 23:06
Excelente columna. Que diferencia con la de hector abad; él como siempre tan tibio y tan desagradable.
Opinión por:

suesse

Vie, 05/25/2012 - 20:39
Homenaje justo a un hombre de letras, que vivió fiel a su naturaleza. Ojalá todos, artistas, políticos, funcionarios y civiles normales y corrientes, todos, pudierámos hacerlo siempre.
Opinión por:

Cecifer

Vie, 05/25/2012 - 17:19
Muy buena columna, es grato saber esos detalles del escritor.
Opinión por:

Marmota Perezosa

Vie, 05/25/2012 - 12:05
Ud distingue muy bien lo esencial de lo marginal en la personalidad de Fuentes......Hay que resaltar esa generosidad en ese mundo de lobos de los escritores.....Su elegancia derivada del mundo diplómatico de su familia......
Opinión por:

O. R. CH. B.

Vie, 05/25/2012 - 11:06
Ni este señor es "escritor", ni su papá es "escultor", o "pintor" o "maestro", ni su hermano es "politico" o "empresario" ni su hermanita es "cantante de opera" o "presentadora, ni su mamá es "culta" ...(No se que era su abuela materna ..) Este es un bla bla bla bobalicon con "buena familia" ... (Ni tan buena ...) Descrestadores todos ellos de calentanos ...
Opinión por:

suesse

Vie, 05/25/2012 - 20:38
...pero con todo, lo leyó. O se tomó la molestia de entrar a "opinar" sobre él y los suyos. En fin!
Opinión por:

chiqueomocha

Vie, 05/25/2012 - 06:57
Felicitaciones. Hablar de una persona no presente demanda sumo respeto y consideración. Pues hoy a pesar que la tecnología nos da la oportunidad de enriquecer el debate periodístico o de opinión, hay quienes se escudan como sicarios entre la cobardía para lanzar sus dardos venenosos o cuando menos para regar su mala leche. Muy mala impresión ofrece un "formador de opinión" con ínfulas pontificales en tiempos en que se exige que la libertad de expresión sea coronada como reina democrática. Es cierto que quedan otras vías para controvertir la opinión como en este caso lo estoy haciendo, pero de todas maneras es una canallada aprovecharse del fuero para denigrar de alguien que ya no piede defenderse al mismo tiempo que se impide que otras personas lo hagan en el mismo espacio de opinión, feo

Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2013