Opinión |7 Jun 2012 - 12:00 am

Julián López de Mesa Samudio

Atalaya

¿Cómo hacer lo correcto? Con más arte y menos ciencia

Por: Julián López de Mesa Samudio

Ya en el siglo II antes de la era común, durante la dinastía Han, en la China Imperial se accedía al Estado, a la administración y a la política a través de un intrincado sistema educativo donde, a pesar de notables excepciones, era imperativo haber superado con éxito las distintas fases de la estricta formación confuciana (el proceso podría tardar años o incluso toda la vida).

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El fundador de la dinastía Song fomentó la idea de un servicio civil cimentado exclusivamente en los méritos. Empero, a la par de los logros académicos o técnicos, se esperaba que los funcionarios imperiales, en todos sus órdenes, fuesen moralmente distinguidos. El comportamiento de los funcionarios públicos chinos era minuciosamente escrutado y no era extraño saber de la caída en desgracia de un ministro del Imperio, de un general, o de un prefecto por asuntos relacionados con desviaciones al comportamiento y a la rectitud esperada de un caballero confuciano. Un funcionario cuestionado, inmediatamente caía en desgracia; sus actos habían de ser intachables, al igual que su reputación. La corrupción y demás vicios de la administración pública implicaban la pérdida del honor; con la pérdida del honor se perdía la dignidad. Sin dignidad ni honor en la China imperial, se era un paria social y la única forma de redención era el suicidio expiatorio (práctica heredada hasta nuestros días por los japoneses).

Empero, quizás lo más extraordinario es que en el eje de dicho sistema no se hallaban, como hoy, las ciencias. El núcleo de la educación imperial china, desde sus etapas más elementales, eran las artes y en especial la poesía. Considero que no es exagerado decir que, salvo escasas excepciones, la única forma de acceder al poder y a la estabilidad que brindaba ser parte del complejo sistema burocrático chino era a través de la poesía. Antes de poder desempeñar cualquier cargo público, había que ser ante todo un buen poeta. Por supuesto que era importante conocer a fondo las particularidades de la posición a ocupar, pero esto era accesorio. Un verdadero caballero confuciano desdeñaba las ciencias considerándolas como lo que son: instrumentos, herramientas para lograr un fin; técnicas al fin y al cabo, pero no —en modo alguno— el eje de la educación. La poesía es trascendente porque a través de la sutileza de las artes se va desarrollando, poco a poco, una sensibilidad particular que no se puede enseñar sino vivir, sentir. Confucio consideraba que la sensibilidad estética era una condición para formar personas éticas. Por casi veintidós siglos el sistema confuciano de valores condicionó (y aún incide) todas las esferas de la vida en China.

Hace unos días, en un evento al que tuve la oportunidad de asistir, me llamó mucho la atención que una exministra de Educación del Estado, hoy rectora de una reconocida universidad, dijese en su intervención que en cuanto a la preocupación creciente por involucrar a la ética dentro de los programas universitarios, “hasta la literatura” tenía que volver a ser considerada. Este columnista cree que si en nuestra sociedad por fin nos estamos preocupando por los medios y no sólo por los fines, si la intranquilidad es por la salud ética de nuestra sociedad, la literatura y en general las artes han de reclamar el lugar central que les corresponde en el sistema educativo. Administrador de empresas, ingeniero, científico puede ser cualquiera, pues su experticia se logra a través de la repetición y la práctica de técnicas. La ciencia no es ética per se. El camino hacia una sociedad ética lo han de construir los artistas y su arte, ya que no puede depender en modo alguno de fórmulas estandarizadas ni de métodos “científicos”.

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Opiniones

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COLOMBIANOINGENUO

Dom, 06/10/2012 - 16:04
NI ARTE....NI CIENCIA.....RESPETO, SEÑORES!!!!..RESPETO!!! EL RESPETO ABARCA TODO, ABSOLUTAMENTE ...TODO!!!. A LA VIDA, A LA HONRA, A LA DIGNIDAD,AL COMPROMISO,A LA PERTENENCIA,AL AMOR ,...A TODO!!!. EN COLOMBIA, ESO SE PERDIO HACE MUCHAS DECADAS Y CADA DIA ES PEOR!!!
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Danny30

Jue, 06/07/2012 - 23:31
Se puede aprender mucho de ética y moral haciendo buena ciencia, buen arte, buena ciencia, buena política y/o buena filosofía. El arte no tiene, necesariamente, un lugar privilegiado allí. El autor asume que la ciencia es una cuestión de método y en eso se equivoca. Lo que creo es que el sistema educativo puede estar menos orientado a la formación de conocimientos y más al fomento de valores y hábitos de pensamiento que nos convienen más como sociedad. Por ejemplo el valor de la honestidad y el hábito del pensamiento crítico, mismos que pueden aprenderse de muchas formas (y que están en la base de las formas de conocimiento antes mencionadas). Proponer menos ciencia en Colombia es asumir que hay mucha y que sobra....nada más alejado de la realidad.
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F.L.Olmstead

Jue, 06/07/2012 - 21:20
"Donde hay educación no hay distinción de clases" decía Confucio- y dentro de la educación en general, la educación artística ofrece la posibilidad de destacar los logros de una sociedad y a la vez, crear conciencia crítica sobre sus errores y desaciertos.Una educación en el arte inevitablemente implica una educación ética y estética y previene frente al troglodita, el especialista bárbaro, de la sociedad manejada por predecibles raciocinios estandarizados por los imperativos del mercado, que hemos instalado en Colombia donde hemos perdido la grandeza.
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nuaj

Jue, 06/07/2012 - 20:16
La administración, la ingeniería no son ciencias. Pero junto a las verdaderas ciencias, son artes en el sentido etimológico de la palabra o sea que son oficios. A diferencia de la administración o la ingeniería que no son ciencias básicas, la verdadera ciencia no está enfocada en la repetición, sino en el desarrollo de nuevas ideas para el avance de la sociedad. Eso es la investigación científica, la innovación. Nada más ético que esto. Trabajo para el avance de la sociedad.
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nuaj

Jue, 06/07/2012 - 20:12
Que falta de criterio la de este artículo. Nada de lo que dice tiene piso. El autor aboga por enseñar arte en lugar de ciencia para un majora en la ética de la sociedad. Eso no tiene ninguna lógica. El hecho de que ese fuera el uso en la época de Confucio no demuestra nada. Precisamente el confucianismo apareció en contravía del desorden que imperaba en la época de confucio, que sufría de la falta de oralidad de su tiempo nada que ver con ciencia. Tampoco demuestra su punto que es que la educación artística ayuda a una mejora ética. Es absurdo porque en el arte la moral NUNCA ha sido una condición sine qua non. Lo que demuestra la total ignorancia de la lógica (rama filosófica de Aristóteles) que a pesar de ser filósofo sentó las bases del pensamiento científico.
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Ordep Adasop

Jue, 06/07/2012 - 19:43
La ciencia, la ética y el arte pertenecen a tres esferas distintas: verdad, bondad, belleza. Pueden relacionarse pero no pueden ocupar ninguna el lugar de las otras. "Hacer de la vida una obra de arte", ideal ético de un poeta, no es posible sin el conocimiento de lo que verdaderamente somos, y de lo que podemos, moralmente, esperar unos de otros en la convivencia cotidiana.
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Eduardo Saenz Rovner.

Jue, 06/07/2012 - 19:31
"Administrador de empresas... puede ser cualquiera".
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Galoisiano

Jue, 06/07/2012 - 15:53
Nada tiene que ver la falta de ética con el quehacer científico. Así mismo la formación artística no crea personas más decentes... o acaso olvidan que Hitler era pintor?
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Galoisiano

Jue, 06/07/2012 - 15:49
Lastimosamente este artículo solo demuestra la ignorancia del escritor: la verdadera ciencia es creación y no repetición. Claro que se debe educar buscando la altura ética de los educandos pero esto no implica dejar de lado la ciencia. Gracias a la ciencia es posible, por ejemplo, poder leer sus ideas señor escritor, salvar la vida de sus seres queridos, buscar energías alternativas y pensar en un mundo en el que los seres vivos coexistan sin que los humanos hagamos tanto daño, etc...
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buroñate

Jue, 06/07/2012 - 15:01
AGRADABLE aparte de que en la practica ,seria un factor de progreso social ,pero en tanto los medios como caracol hagan de la apologia del crimen un nicho mercantil .sin importar revivir el idolo del crimen , la filosofia del salto a traves de practicas delictivas, y no del esfuerzo el estudio el trabajo ,eso acabo con las familias de padres trabajadores honestos que inculcaban a sus hijos las buenas practicas , la pobreza con esperanza , el crinmen condujo a una mentalidad de salir de la pobreza con una practica delictiva y se arruino el sentido social ,la vida la familia , la sociedad .
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Arkero

Jue, 06/07/2012 - 14:54
Es un poco más complicado. La escuela tiene que revisar que está enseñando y preguntarse que le queda que no le queda a los niños. Todas esas lecciones de memoria, todas las memorizaciones de autores y obras. Tendriamos más lectores si en lugar de poner a memorizar los escritores del medioevo y leer el Mío Cid a la fuerza, le diéramos a cada niño un ejemplar de alguna novelita de jóvenes adultos ("Los juegos del hambre" o alguna pendejada así). Tendriamos más científicos si en lugar de ponerlos a memorizar taxonomía les enseñáramos las bases de la epistemología científica (y de paso tendríamos menos gente siendo embaucada por cristales de energía y maricadas orientales). Es una cuestión de preguntarse ¿Esto funciona? Y si la respuesta es no, entonces lo eliminamos.
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gedanke99

Jue, 06/07/2012 - 14:54
Eso que manifiesta el autor solo es aplicable en una cultura como la oriental, no es aplicable a la nuestra. Esto no es empezar a enseñar poesía en las escuelas de adminitración pública, esto lleva milenios para un sistema como el de los chinos, que lo llevan culturalmente. Acá en nuestra sociedad sería absoluntamente inaplicable, además me parece una generalización inadecuada decir que cualquiera puede ser cientifíco y técnico, creo que que eso la historia a probado que es falso
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suesse

Jue, 06/07/2012 - 14:29
Me gusta esta columna. La experiencia de muchos aqui podria demostrar que, como el texto bien lo afirma, administrador, ingeniero, economista o bacteriólogo puede ser, de pronto no cualquiera, pero si casi que todo el mundo. En cambio, no todo administrador, abogado, médico o ingeniero sabe ni posee ni le interesa saber de ética, de sensibilidad social, de principios que van más allá de lo propio, de lo individual. Cuantos aparentes "genios" en sus ramos, pero seres insensibles y faltos de ética social y pública llegan a ser directivos en entidades públicas, y escudados en su "saber" y hasta en su coeficiente, solo ocasionan desastres, errores y horrores, o se inventan politicas que no impactan nada, porque ni el lenguaje ni las realidades sociales y humanas les "tocan" algo? Interesante!
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Amonoi

Jue, 06/07/2012 - 14:28
Las políticas de estado y la organización de un pueblo o país, tiene que ver con los más profundos anhelos de la época. En esta época donde la acumulación de dinero y bienes es un "valor", el "todo vale" entra a formar parte de la ética. Todo el que piense diferente está sujeto a sanción social. Para un "hombre de la época", un poeta no es más que un loquito. Por lo tanto se requiere un cambio profundo que nos saque "uno a uno" de la miseria humana en la que nos encontramos inmersos.
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AliFerzat

Jue, 06/07/2012 - 12:51
Decia Sabato que si existieran mas artistas y menos hombres de negocios, este seria un mundo mejor.
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tuvisionalogena

Jue, 06/07/2012 - 12:08
El arte no es un lujo escondido en museos para gente "culta". Es una parte de cada individuo tan necesaria como la comida. Y necesaria así mismo en la sociedad, como los excelentes hospitales, los coordinados medios de transporte y las bellas calzadas...
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consensopúblico

Jue, 06/07/2012 - 11:41
jajaja entre en los tejemanejes de los salones nacionales de arte o en la guerra fratricida intra sectorial de las facciones "artísticas" o en los capitales amasados lavando dinero siniestro o especulando con fetiches artísticos. Mire no más las horribles aglomeraciones urbanas colombianas, el feo fenotipo que da la tierrita, el malestar que nos produce tanto esperpento y la "estética" que genera, o la ética del malandro, del rebusque del crimen de arriba a abajo en la escala social (y viceversa). China no es homogénea y lo proliferante de su diversidad interna no debe ser tan fluida como apabullante. En fin, lo que leí es pura representación, mitología, invento, orientalismo americanista...
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suesse

Jue, 06/07/2012 - 14:34
Con el respeto del caso, pero sospecho que usted se quedó con la idea de los "artistas profesionales", aquellos que igual, no son más de comerciantes de si mismos y de otros. La columna, como otros lectores la entendieron (ahi me incluyo!) habla del arte esencial de la comunicación, del manejo del lenguaje, de la sensibilidad frente a otros seres humanos...no a los que como el expolitico Gaviria se volvió mercader de cuadros, o algo asi!
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elquetieneojosve

Jue, 06/07/2012 - 09:16
De acuerdo en cuanto a que no ha dado buen resultado la tendencia a sobrevalorar la ciencia y a menospreciar las artes, sin embargo, la culpa no es de la ciencia sino de las personas que hacen mal uso de ella. Los carros solos no atropellan a las personas, son los conductores. La ciencia puede salvar vidas cuando está en manos de médicos comprometidos o puede matar millones si está en manos de quien la convierte en bomba atómica. Las bárbaras son las personas, no la ciencia. LO QUE APORTA EL ESTUDIO DE LAS HUMANIDADES SON CRITERIOS PARA DARLE SENTIDO AL USO DE LAS CIENCIAS, o sea que el asunto no es de poca monta. Por supuesto esto no lo entienden los tecnócratas como la mentada exministra. A propósito del acertijo, ¿El nombre de ella comienza por Cecilia María y termina por Vélez?
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suesse

Jue, 06/07/2012 - 15:02
Todo extremo es perverso, definitivamente! Muy cierto, de acuerdo con usted.
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samueld

Jue, 06/07/2012 - 08:19
Este Julián López de Mesa es demasiado ingenuo, el gremio de los poetas, escritores e intelectuales no es éticamente superior a ningún otro, allí también abundan las mentiras, trampas y puñaladas a traición. Además, ya pensadores como George Steiner han demostrado en sus libros que enseñar humanidades no humaniza a nadie, es otro mito popular. En lo único que tiene razón López de Mesa es al decir que enseñar ciencias no forma en ética, pero sólo atinó en eso.
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pebeco

Jue, 06/07/2012 - 07:03
POR QUE NO MIRAN ALREDEDOR Y OBSERVAN CON DETENIMIENTO A DONDE NOS HAN LLEVADO LAS CIENCIAS Y LA TECNOLOGÍA?
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El de la H

Jue, 06/07/2012 - 06:48
Pudo haber puesto un parrafito con el resultado de esa forma de pensar. Por ejemplo: los astrónomos medievales chinos sabían predecir eclipses pero si el eclipse no caía en la hora esperada no eran capaces de encontrar el error: por siglos no se enseñaron ciencias puras, los calendarios se volvieron de manual y los exámenes se pasaban estudiando el pasado y nunca añadiendo nada nuevo porque no se estudiaban los principios de funcionamiento.
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Ingridho

Jue, 06/07/2012 - 05:29
Contundente, bien escrito y provocativo. Muy buena.
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Boyancio

Jue, 06/07/2012 - 04:29
Hermanos en la pomada de la sustancia sabida, los chinos, sea para detectar cerebros avispaos, pues tenían una regla muy elemental pero a la larga muy científica, si el individuo dominaba el arte, sea que se podía proyectar en verso, diga usted en la pintura, la escritura, pues era porque su mente estaba en un nivel superior al dominar los conocimientos sabidos en ese momento que le practicaban los exámenes de rigor. Porque decía Chun Peao, que el bruto, sea el que no aprende nada, no sólo dura poco, sino que hace mucho daño; en cambio, el que escucha consejos, sí llega a viejo, pues tiene su mente abierta en dos tapas, una para el conocimiento, y otra para el raciosínio, si quiere trabajar para los demás, desde luego,y más ná.
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AVISPONPIOLO

Jue, 06/07/2012 - 00:50
Razon hay, el uso de la palabra es fundamental para comunicar ideas e influenciar al projimo... Antes de aprender a sumar o dominar un oficio es indispensable dominar magistralmente la lengua (pensar antes de hablar y si ha de hablar que sea claramente)... Los hombres de exito, tienen una cosa en comun: la manera como se expresan y lo que expresan...
Opinión por:

Boyancio

Jue, 06/07/2012 - 04:31
No me diga más, sea que ha dado en la cabeza del clavo.

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