Opinión |15 Jun 2012 - 11:00 pm

Santiago Gamboa

Buenos vientos

Por: Santiago Gamboa

Sé que en el mundo de la opinión el optimismo es una actitud que da muy poco rédito (y por lo general es severamente castigada), y es norma conocida que quien critica y destruye suele parecer más inteligente, pero la verdad es que después de haber asistido en abril a la Feria del Libro de Bogotá y, en días pasados, a la de Madrid, es lícito sentir optimismo por el panorama colombiano.

En Colombia los índices de lectura pintaban el fin del mundo (1,6 libros al año) y suponían un parte de victoria de internet y la televisión, sobre todo en la juventud, pero la realidad pareció contradecirlos, al menos la que vi en la feria de Bogotá, tanto por la cifra de visitantes como, en el caso del pabellón en el que estuve, por un aumento del 58% en las ventas sobre lo esperado (que ya era 15% superior al de 2011). En Madrid, en cambio, las cifras se fueron al piso: un 19% menos que en 2011. Es posible que aun así el mercado español siga siendo más grande, pero la tendencia decreciente no parece tener, por el momento, vías de recuperación.

La consecuencia de esto es algo que nadie hubiera imaginado hace apenas unos años: según los propios editores españoles, sólo sobrevivirán aquellos que estén sólidamente implantados en América Latina, donde el mercado crece, a pesar de que globalmente se sigue leyendo poco. Claro que el índice de 1,6 libros en Colombia es lamentable, pero hay que recordar que la lectura ha sido siempre hábito de minorías. Y no por la consabida letanía de que los libros son caros (quienes dicen esto no dudan un segundo en pagar el triple por una botella de ron o una cartera), pues a menudo el desinterés por la lectura no proviene ni de la escasez económica ni de la falta de educación.

En Bogotá fui invitado a un programa de televisión dirigido por cuatro hermosas señoritas que, al tratar el tema, confesaron entre risas haber leído menos de 1,6 por año, sin siquiera poder acordarse del título y mucho menos del autor del libro leído. La única que había leído dos y que sí se acordaba dijo cuáles eran: la biografía de Messi y la de Iker Casillas. Podría jurar que a ninguna de las cuatro nínfulas le faltaba la plata y tampoco que tuviera una educación precaria.

También fui a una miniferia del libro en el exclusivo club El Nogal, cuyos socios no se distinguen propiamente por su escasez de medios, y cuando el jefe de protocolo preparaba su presentación tuvimos el siguiente diálogo:

—¿Cómo es su nombre completo? —dijo él, y yo se lo dije.

—¿Cuál es su profesión? —preguntó, y yo le dije, “escritor”.

—¿De qué trata y cómo se intitula la obra?

Mi paciencia comenzó a agrietarse, así que le propuse que agarrara un ejemplar y leyera la contraportada, a lo que él replicó:

—¡Noooo porque me toca comprarlo!

Entonces caminé hacia los ascensores y me fui.

Según vi en Bogotá, son los jóvenes los que mantienen y hacen crecer el mercado. Por eso me llenó de optimismo verlos en Corferias llenando sus bolsos con Borges, Canetti, Coetzee, Pamuk, y al verlos pagando con sus tarjetas débito tuve por primera vez la sensación de que algo en el país está cambiando para bien, y que esa riqueza de la que nos habla la macroeconomía podía tener, en el entusiasmo lector de estos jóvenes, un asomo de realidad.

  • Elespectador.com| Elespectador.com

  • Imprimir
  • Enviar
  • 14
14

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

pelanga

Sab, 06/16/2012 - 20:41
En términos reales, esta comparación es tan pertinente como la de que se vendieron menos esmaltes de unas en Bogotá que en Medellín. Cuál es el índice de lectura? qué compran en las ferias? de que sirve que los jóvenes gasten sus recursos en libros si el día de manana tendrán deudas y deudas? por qué es tan especial ir a la Feria del Libro en vez de ir a una feria de gastronomía, por ejemplo?
Opinión por:

jeanratiste

Sab, 06/16/2012 - 18:37
La consecuencia de que las editoriales en Colombia presenten buenos balances contables es el crecimiento económico, desde hace unos años atrás la gente consume muchos más, no solo libros. En España en cambio las desfavorables condiciones económicas se traducen en malas ventas Que la gente compre los libros Borges o Canetti no necesariamente implica que los lea. Pueden ser snobs, como mucha gente que conozco, que los compran simplemente para acaparar los estantes de sus bibliotecas.
Opinión por:

Ocossa

Sab, 06/16/2012 - 18:21
Bueno, es lo menos que podría esperarse de un "embajador" de Uribe, que todo lo vea bien, aunque todo esté mal.
Opinión por:

Joenace

Sab, 06/16/2012 - 17:10
Que nos contentemos con poder leer para evadir la realidad porques golpes de estado como la reforma de la justicia no nos dejan ninguna esperanza de vida mejor.
Opinión por:

Marmota Perezosa

Sab, 06/16/2012 - 17:02
Yo no me haría tantas ilusiones con los lectores de la feria.....En su mayoría buscan a los Chopras , Risos , Coelhos , libros de superación , la biografía de Marbelle , la Geithner y demás basuras.....Sr Gamboa o sea que España ya no está en los 20 libros leídos por año ??????????
Opinión por:

suesse

Sab, 06/16/2012 - 15:45
No sería tan optimista. En una "ciudad" como Bogotá, que es sabido que cada año alberga, siquiera temporalmente, a más gente,es quizás algo más o menos lógico que el número de "visitantes" en una feria (cuyo recinto sigue siendo el mismo desde hace más de 20 años, creo!) crezca y la "montonera" se vea más.Ahora, que la gente "educada" y joven sea "más" que antes tambien respondería a ese criterio, pero súmele el que para muchos ir a "ver y ser vistos" o por seguirle la corriente al amigo/a, novia/o o prospecto que sí lee, haga que de visitantes no todos sean "lectores" de verdad. Me anima saber que hay más compradores de libros, eso sí. Pero no creo que el fenómeno y basado en poder pasar tarjetas débito sea de larga duración.Las cifras oficiales dicen que la burbuja hará "boom" pronto!
Opinión por:

Marmota Perezosa

Sab, 06/16/2012 - 17:04
Suesse : por qué un par de comillas por renglón ???????????
Opinión por:

Dolores Edelmyra

Sab, 06/16/2012 - 15:18
¡Éste es otro!
Opinión por:

oswaldobeltran91

Sab, 06/16/2012 - 14:15
"Y es norma conocida que quien critica y destruye suele parecer más inteligente". Aplaudo este punto, es más fácil criticar que proponer. Por otro lado la cifra de visitantes no es proporciona ni esta relacionada con la cifra de lectores.
Opinión por:

chiqueomocha

Sab, 06/16/2012 - 12:29
Señor escritor. Dentro del respeto que me merece, le recuerdo que a los perros también se les educa, los mismo que a los burros. La diferencia es que a la educación de estos últimos se les llama amansamiento. Al ser humano también se le educa para que siga ciertos parámetros sociales políticos y económicos, pero esa educación lleva implícita cierto alineamiento intelectual que destruye o adormece el "gusanillo llamado magín", con ocasión a que la educación se imparte y se recibe más con fines comerciales que con fines de engrandecimiento humano. Ante este panorama nada de raro tiene, que su optimismo sea fundamentado en que al estarsele saliendo de las manos la educación al Estado, la juventud comience a ver en la cultura una salida al tedio que ocasiona la tiranía democrática.
Opinión por:

suesse

Sab, 06/16/2012 - 15:38
Me gusta su comentario. Yo creo que ante el horror mediático actual, la espantosa realidad que nos rodea en sentido de lo realemente "humano" ( calidad de vida tendiente a la supervivencia somera, tranquilidad escasa, vinculos personales escasos y de poca profundidad, desconfianza en todo y todos, y no en pocas ocasiones, falta de ocupaciones remuneradas dignas, o de poco atractivo intelectual y emocional) y sí, la tiranía modelada al consumismo que nos domina, recurrir a leer se haya convertido en una tabla de salvamento para evitar caer en la desidia o la locura colectiva...
Opinión por:

Ar mareo

Sab, 06/16/2012 - 09:56
Santiago, en este articulo usted perdio por lo menos dos oportunidades de "educar" a otro en el asunto de leer. Escolariadad no es lo mismo q educacion, a las cuatro entrevistadoras y al tipo del club, les falta "alguien" que los "educara" en los placeres de la lectura, del cambiar libros, de que toda la familia lea el mismo libro, de prestar y pedir prestados, de ir a librerias, ferias de libros, puestos de revistas, de tomar ron y hablar de libros, de tener un libro en ese bolso costoso .....
Opinión por:

gedanke99

Sab, 06/16/2012 - 09:23
Lo que refleja la situación vivida por el escritor con las presentadoras de marras, es que hay cierto "orgullo" en ser ignorante, como si no hiciera falta leer y cultivarse para triunfar en la vida. Es triste, pero hay que decir que comparando las feria del libro de Colombia con la de Madrid, en la que también estuve, es que a pesar de ser mas pequeña en tamano, tiene una riqueza mayor en títulos que cualquiera de las más grandes de Colombia. Ah y menos basura pseudoliteraria.
Opinión por:

inspiron

Sab, 06/16/2012 - 04:35
Bien por la juventud lectora.

Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2013