Opinión |20 Jul 2012 - 10:33 am

Luis I. Sandoval M

El desafío democrático

Por: Luis I. Sandoval M

Es lugar común decir que los problemas de la democracia se arreglan con más y no con menos democracia.

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Pero no lo es en Colombia donde hoy se está proclamando ruidosamente que las fallas del sistema político democrático, que puede estar volviéndose un Estado fallido (Foreign Affairs, 2012), tienen que superarse mediante un giro autoritario que eufemísticamente se autodenomina puro centro democrático o frente antiterrorista.

Se está planteando que por el hecho de que no están saliendo bien los planes del Presidente Santos, hay que volver a los del Presidente Uribe que tampoco dieron resultado, o tan solo transitoriamente. Se quiere poner al país a escoger entre la conducción de las élites gatopardistas de la república señorial o la de las élites retardatarias y mafiosas del Estado de opinión. Algo así como statu quo o regeneración, afirmación del viejo país político y negación del nuevo país nacional.

A todas luces el dilema es falso. Colombia tiene la posibilidad de otro horizonte, otro camino y otro gobierno, si quienes pugnan por el cambio asumen el desafío democrático y se coaligan para crear una opción diferente a las opciones gatopardista y mafiosa. La patota se puede sobreponer a la manguala. La ilegitimidad e inconformidad del momento es preciso traducirlas en iniciativa y propuesta de cambio. En el país hay materia prima de sobra para construir una opción alternativa que oriente la nación por caminos de dignidad, justicia, transparencia y paz en el marco de la institucionalidad democrática.

Los más graves problemas del país: la pobreza y la miseria de más de la mitad de su población, la desigualdad creciente a pesar de la riqueza creciente, el conflicto armado que se mantiene para ganancia de pocos y pérdida de muchos, el comercio ilegal de estupefacientes que alimenta artificialmente el conflicto, la reducida capacidad del Estado para responder satisfactoriamente a los derechos básicos de las mayorías, la necesidad de abrirse a la economía continental en expansión, la respuesta a la demanda de innovación que crea la crisis del capitalismo global, todos estos problemas constituyen lo que podemos llamar el desafío democrático. Son problemas interrelacionados que solo comenzarán a solucionarse si avanzamos seriamente en la democratización, o socialización de la economía y del poder. Ello supone ganar una comprensión del valor revolucionario de la democratización en profundidad.

En Colombia puede constituirse una fuerza política plural (partidos y movimientos) para un gobierno de coalición que desarrolle un programa democrático capaz de realizar las transformaciones que las élites gatopardistas o mafiosas nunca realizarán. Y el impulso para ello vendrá desde abajo porque la democracia es de ordinario una conquista de los de abajo, no una concesión de los de arriba. La esperanza está en el auge de la lucha civil y radical de masas que se advierte, con posibilidades de sostenibilidad, en muchas regiones y con momentos de alcance nacional.

Esta radicalidad democrática de las luchas civiles, que es una alternativa a las armas y no una confluencia con ellas, se acaba de manifestar extraordinariamente en la acción de los indígenas caucanos por liberar sus territorios de la presencia armada, en la lucha ciudadana contra la perversa reforma de la justicia, meses antes en la acción colectiva de los estudiantes por una reforma educativa democrática. Radicalismo civil en lugar de radicalismo armado. Las banderas están claras: justicia social, étnica y ambiental; la perspectiva también: un país sin guerra, con democracia, derechos y dignidad, abierto al mundo.

La lucha emancipatoria de masas es hoy una posibilidad real en Colombia. Ojalá lo entienda la izquierda y no lo frustre la derecha.

lucho_sando@yahoo.es 

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Opiniones

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eradelhielo

Jue, 07/26/2012 - 09:45
Son Luis Sandoval, ¡Excelente columna!
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comentandoj

Jue, 07/26/2012 - 07:06
El verdadero problema de Colombia es su clase política, su dirigencia, alimentada por el delfinazgo, que presume que el apellido faculta a hijos, nietos, sobrinos o cualquier parentezco, para ser presidente o congresista. Ejemplo: los López, los Gómez, los Pastrana (paradigmas de ineptitud); el colmo: Samuel y un joven que a duras penas sabe leer la cartilla Charry y era presidente de la Cámara. Qué horror.
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elmonpa

Mar, 07/24/2012 - 19:22
En Colombia no funciona y no funcionara el radicalismo pacifico o sea hay materia prima para construir una verdadera democracia digna y trasparente pero capturan,matan o desaparecen a los dirigentes como se hizo con la UP y se hace con la marcha patriotica.Inexorablemente y dolorosamente estamos expuestos a grupos armados que defienden lo que ellos llaman la revolución patriotica de los pueblos,contrario al status quo que venimos soportando por los siglos de los siglos.
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Aristócles

Mar, 07/24/2012 - 18:24
A propósito, sería excelente retrotraerse al siglo XIX en Colombia. De las casi 26 guerras civiles de esa época, cuyo efecto directo consistió en acabar con el devenir y el desarrollo posible de éste país, tanto en lo económico como en lo social, sería curioso saber, cual de los dos bandos en contienda, utilizó mas indígenas desposeidos, para atizar la violencia.
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samueld

Mar, 07/24/2012 - 13:48
En este momento hay varias cosas claras en Colombia: 1) No hay que reelegir a Santos. 2) Tampoco hay que reelegir a un títere de Uribe. 3) Hay que buscar una tercera vía distinta a Santos y Uribe para el 2014. 4) Hay que implementar la revocatoria del Congreso de alguna forma. 5) Hay que implementar la revocatoria de la presidencia en alguna forma. 6) Hay que legalizar las drogas (único modo de acabar el narcotráfico y afectar al paramilitarismo y al cartel de las Farc).
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JAIMEBAL

Mar, 07/24/2012 - 08:50
Gracias a LIS por abrir su columna a la opinión. Creo que, a pesar de los desbordes, es una manera de avanzar en una cultura de participación democrática. Todos, altos y bajos, instruidos e ignorantes, urbanos y rurales, necesitamos formarnos para la democracia, Me parece muy sensato lo que dice Ar mareo: la mayor parte de los colombianos criticamos a los funcionarios corruptos pero... esperamos la ocasión para llegar a hacer lo mismo. Ni la familia ni la escuela ni la sociedad enseñan a ser ciudadanos honestos!.
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leftright

Mar, 07/24/2012 - 07:19
''''Como digo unaaaa cosa dïgo la otraaaaa'' cualquier tarado tiene columna en este pasquin,él mamertazo se le olvida que fue'''' los retardatarios y mafioso estado de opinion'' el que le tumbo tan sola una de las oprobiosas leyes de la aplanadora del bolivariano camarada juanmamerto,en las que llenaban de mermelada al cartel de la toga ,los botines y las pensiones,por darle a los congresistas a lo que tienen dercho,falta las demas,en las que les legaliza la nercoguerrita antisistema a los camaradas del columnista,el camarada titula democracia,pero se la niega a sus contradictores.
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Boyancio

Mar, 07/24/2012 - 05:06
Bueno, vamos a decir que hay buena intención namá, en lo escrito; pero le falta la sustancia que le da espesura y la conserva en armonía de triunfo, y es que nos hace falta la elemental autonomía en las comunidades, diga usted en la urbana, como en las rurales; pero ¡Completa!, No hay otra manera en la vida para vivir con dignidad, no importa si semos pobres o con pecueca.
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Gauxilexo

Mar, 07/24/2012 - 01:15
Qué belleza. Me gustaría decirle a todo el mundo que con un poco de ésto y aquello del siglo XX podemos armar una revolución de café. Reemplazando lo viejo por lo nuevo. Ahora. Creo que mejor sería situarnos sobre los dos verdaderos problemas de Colombia, y no sus superficies; 1- La institución Colombiana. 2-El discurso del político. Quizá si la ironía y la crítica a éstos verdaderos y únicos dos problemas de Colombia se alentaran un poco más, tendríamos menos discursos políticos, menos revoluciones democráticas -que son más políticas que democráticas-, y menos extremismos del siglo pasado.
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Gauxilexo

Mar, 07/24/2012 - 01:20
No es tanto quién tiene el monopolio. No es tanto, pues, situarse en el plano de los dolidos y los que propician ése dolor. Partidos nuevos, como el de Mockus en sus principios, dieron esperanza, como predecibles columnas deste calibre político-revolucionario la darán. Pero, ¿No es acaso lo más neutral lo más peligroso?. Por ejemplo, la institución de partidos, la educativa misma, ellos son quienes más propician el discurso del poder. La misma columna deste tipo, etc.
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unomas_conelminimo

Vie, 07/20/2012 - 21:41
Que gran columna, pero conociendo la historia de mi país, creo que que eso nunca va a suceder, en Colombia hay la masa crítica para la transformación, pero no hay pueblo que la sustente.
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Ar mareo

Vie, 07/20/2012 - 19:06
El problema senhor columnista es q el pais se divide en quienes usan el poder para su propio beneficio, y aquellos que hacen fila esperando poder hacer lo mismo. A todos nos indignan los congresistas corruptos, pero igual nos alegra el corazon el contratico q le dan al hermano o al tio espcialmente en provincia.
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Julio Herrera

Vie, 07/20/2012 - 17:07
Todas las revoluciones históricas han sido a causa de la intransigencia de los poderosos. Ya lo dijo Malcom X: "Aquellos que hagan imposible la revolución pacífica harán inevitable la revolución violenta".
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COLOMBIANOINGENUO

Vie, 07/20/2012 - 15:28
LA UNICA SALIDA ES EL CAMBIO TOTAL..RADICAL DE TODOS LOS HIJUEPUTAS EMPOTRADOS EN EL PODER....SON LOS UNICOS Y VERDADEROS TERRORISTAS DE LA NACION!!! O LES PREGUNTO : NO DA TERROR LA INSEGURIDAD,?? ..NO DA TERROR EL HAMBRE???..NA DA TERROR LA FALTA DE OPORTUNIDADES???..NO DA TERROR LOS NIÑOS MURIENDO DE HAMBRE????..NO DA TERROR LOS ANCIANOS MURIENDO EN LAS FILAS PARA COGER SU MISERA PENSION!!!???..NO DA TERROR UN MISERO SALARIO,20 VECES INFERIOR AL DE UNA RATA HIJUEPUTA POLITIQUERA???..NO DA TERROR EL DESPLAZAMIENTO DE MILLONES DE CAMPESINOS E INDIGENAS????....NO DA TERROR NO TENER TECHO PARA TUS HIJOS????...Y TODOS ESTOS MALES LOS HAN PRODUCIDO LOS MANEJOS AMAÑADOS Y CORRUPTOS DE ESTOS MALPARIDOS BELLACOS!!!..NI DERECHA, NI IZQUIERDA, NI CENTRO....TODOS SON CULPABLES!!!
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manamuisca

Vie, 07/20/2012 - 11:21
Las crisis politicas y económicas son buenas oportunidades para replantear os caminos , tantos escogidos por los gobernantes y por los pueblos colombianos a lo largo de su historia , pero tan inadecuados que han resultado, especialmente durante la última generación !la oportunidad que da a democracia cabe si hay un horizonte de paz y bienestar para la mayoría de la población, supone una politica de diálogo y conmpensaciones a los excluidos como de perdon para los sectores improductivos y succionadores de riqueza.situación que este momento noparece viable por cuanto mas que la incomprensión de los sectores de izquierda o de derecha de loas cuales menciona el columnista hay grupos de interes insertos dentro del mismo estado y sociedad favorecidos porla corrupción y la guerra asi decia Lopez

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