Opinión |30 Jul 2012 - 11:00 pm

Reinaldo Spitaletta

Sombrero de mago

Mujica y Mandela

Por: Reinaldo Spitaletta

Mientras me motilaba, en medio de los olores clásicos de alhucemas y piedra alumbre, el barbero de Buenos Aires me dijo: “no hay políticos éticos. Todos acuden a la mentira y la corrupción”. De pronto, detuvo las tijeras y advirtió: “Sólo hay dos políticos que valen la pena en el mundo, ¿sabés cuáles son?”. “Mandela y Mujica”, le respondí. Soltó una risa larga y me dijo: “merecés un abrazo”.

Ética y política (o más bien, politiquería) son asuntos que se pueden equiparar con aquello que decía Groucho Marx de nada más contradictorio que los términos “inteligencia militar”. ¿Qué ética puede haber, por ejemplo, en los políticos y parapolíticos colombianos? ¿Qué ética en aquellos que han patrocinado a la mafia, en los que han promovido el despojo, los desplazamientos, la violencia? ¿Qué ética puede existir en tipos como Bush, Berlusconi, Tony Blair o Sarkozy? Y así podría seguir el interrogatorio hasta el infinito.

José Mujica, presidente uruguayo, que recientemente fue noticia mundial por su memorable discurso en la pasada cumbre de desarrollo sostenible en Río de Janeiro, es un tipo sencillo. Vive en una chacra en las afueras de Montevideo (y no en un palacete ni en un condominio, como pudiera corresponder a su dignidad presidencial), donde cultiva hortalizas y flores; maneja un viejo Volkswagen y dona casi la totalidad de su sueldo a fundaciones sociales. Que no use corbata es lo de menos.

De joven perteneció al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, ese mismo que aparece en una célebre película de Costa-Gavras, y que por los sesentas y setentas estremeció al Uruguay de dictaduras y desaparecidos. Estuvo encarcelado por más de doce años, junto con otros dirigentes como Raúl Sendic a los que la dictadura tomó en 1973 como rehenes y sometió a diversas torturas. En enfrentamientos armados recibió seis balazos y fue amnistiado en 1985.

Mujica, admirador del pragmatismo del expresidente brasileño Lula para resolver los problemas sociales, dice que la democracia “es como una plantita delicada que, en todo caso, hay que cuidarla, y depende mucho de lo que podamos hacer, no es perfecta, tiene un montón de defectos bárbaros pero por ahora es lo mejor que hemos podido encontrar”. En Río, por ejemplo, dijo, siguiendo el pensamiento de Epicúreo, Séneca y los aymaras, que “pobre no es el que tiene poco, sino que, verdaderamente, pobre es el que necesita infinitamente mucho y desea y desea y desea más y más”. Advirtió que los hombres tienen que dominar el mercado, y no al contrario.

Mandela, al que la ONU le tiene dedicado el 18 de julio por la Paz, la Democracia y la Libertad, estuvo preso 28 años (en la cárcel estudió derecho por correspondencia) y su pueblo lo convirtió en un estandarte de la lucha contra la segregación racial. Se recuerdan sus palabras de 1961: “No abandonaré Sudáfrica, no me rendiré. Sólo con penurias, sacrificio y acción militante se puede conquistar la libertad. La lucha es mi vida. Seguiré luchando por la libertad hasta el fin de mis días”. Y así Mandela es una metáfora de la dignidad y la libertad.

Mandela ha dicho que la eliminación de la pobreza no es un gesto de caridad, sino un acto de justicia. “Es la protección de un derecho humano fundamental, el derecho a la dignidad y a una vida decente. Mientras persista la pobreza, no habrá verdadera libertad”. Por su parte, el uruguayo, al referirse a la enajenación y miserias del mercado y el consumo, dijo que el desarrollo no puede ir en contra de la felicidad humana, del amor, del cuidado a los hijos. “Cuando luchamos por el medio ambiente, el primer elemento del medio ambiente se llama la felicidad humana”, concluyó en Río y sus palabras volaron por el mundo.

Creo que el barbero clásico del barrio Buenos Aires, un hombre que puede tener la edad de Mujica, 76 años, tiene razón: la mayoría de políticos no vale la pena y son más bien la causa de muchas enfermedades sociales. Al final de cuentas, sí hay motivos para abrazarse por dos tipos como el uruguayo y el sudafricano. ¡Salud! 

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Opiniones

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jeloco

Mar, 07/31/2012 - 19:03
Que grandes Pepe y Mandela !!! es la muestra de que el político se forma desde su puro comienzo, desde su forma de vida, la forma de comunicar a su público y la forma como vive y como lucha, son el reflejo de su pensamiento y su ética, no creamos en estos politicos que se redimen moralmente, cada vez que requieren votos, no seamos pendéjos !!!!!!!
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jecarrillo

Mar, 07/31/2012 - 19:04
Gracias don Reinaldo por recordarnos que no es utópico aspirar a tener gobernantes honestos. Excelente su columna...
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AliFerzat

Mar, 07/31/2012 - 16:03
Falta Mockus
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aquiyalla

Mar, 07/31/2012 - 15:10
Hombre Spitaletta, muy atinado el artículo,ojalá los aludidos lo leyeran e hicieran examen personal de sus actos, pero eso es utópico. De todos modos le faltó a la negra Piedad en esa lista, con todos sus errores y equívocos, pero sé que si la hubiera incluído su artículo no habría recibido tanta aceptación.
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Javier Concha Eastman

Mar, 07/31/2012 - 13:16
A la lista de Berlusconi. Sarcosy, Bush y otras malas hierbas le faltó el nombre de nuestro héroe nacional ALVARO URIBE VÉLEZ.
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Eduardo Saenz Rovner.

Mar, 07/31/2012 - 10:27
La peor enfermedad que tiene Colombia se llama Ley 100: creó un sistema cruel y asesino de la salud y saqueó las pensiones. Sus causantes: el capital financiero, infelices que quieren más y más. Sus artífices: César Gaviria, Alvaro Uribe, Juan Manuel Santos, Fernando Botera Zea, Juan Luis Londoño, y una partida de economistas y abogaduchos/abogaduchas al servicio del mejor postor. Ley 100 y paramilitarismo, las dos plagas de Colombia.
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Julio Herrera

Mar, 07/31/2012 - 09:43
Para la elitista y racista ultraderecha uribista Mujica es solo un exguerrillero que solo merece ser eliminado con motosierra, y Mandela es solo un negro hijueputa que no merece ni mencionarlo. Y esa es la idelogía de la oligarquía del "Puro Centro Democrático" (Léase Puro Cuento Demagógico) y la mentalidad de muchos uriburros zarrapastrosos y serviles que se adhieren a la funesta ideologia oligarquica, que es como si un negro se enrolara en el Ku Klux Klan.
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Ewar Gordillo

Mar, 07/31/2012 - 09:26
Alguien dijo que los politicos y los panhales hay que cambiarlos muy a menudo... y por la misma razon.
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Cronopio snm

Mar, 07/31/2012 - 09:18
Que buena columna!
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Víctor Raúl

Mar, 07/31/2012 - 09:07
Complementando quiero agregar las palabras de Jean Ziegler, sociólogo suizo y relator de la FAO para el asunto de la alimentación en el mundo, " es un crimen que en un mundo donde se produce comida para 12.000 millones de personas y donde somos casi la mitad, aún mueran personas a causa del hambre". Entonces no es por falta de comida que se muere la gente de hambre, es por la injusticia social, el acaparamiento que hacen los oligarcas y el inhumano despilfarro. Los invito a ver en la web el video, El orden criminal del mundo.
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ovejanegra

Mar, 07/31/2012 - 08:54
Sin ánimo de demeritar a Mujica, creo que Mandela es la personificación de la dignidad política y ética, la resistencia inteligente, la negociación oportuna de los conflictos y, sobre todo, de la conciliación de intereses pensando en el bien común, con un alto sentido de responsabilidad pública. Mucho le debemos a un líder como Mandela!
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andaje

Mar, 07/31/2012 - 08:39
Aqui en colombia solo hay contratistas de la politica, en su gran mayoria son iguales a los nulle, contratistas con poder para vestirse como señores, otros van a misa y se creen con la verdad absoluta de la dignidad y moralidad, otros no saben leer, otros necesitan gran cantidad de gasolina para poder viajar a costa de los colombianos, otros necesitan reelegirse eternamente para tapar sus porquerias y los que verdaderamente sirven son denunciados como terroristas, en fin , en este circo el unico que sirve y sufre por guevon es el pueblo
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Estetoscopio

Mar, 07/31/2012 - 08:27
Gracias Reinaldo por recordarnos, que por humanos como Mujica y Mandela, la esperanza del futuro mejor pervive
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emalgenio.com

Mar, 07/31/2012 - 08:18
Que pesar , aqui en colombia nos moriremos deseando ese abrazo porque no aparece ni se vislumbra el lider de verdad que nos convenza, o mejor nos saque del atolladero. Y la REVOCATORIA ? sigue en pie o tambien se nos va a olvidar?.
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Julio Herrera

Mar, 07/31/2012 - 07:15
Excelente columna, Reinaldo, como todas las tuyas. Y deseo colaborar con algunas reflexiones al respecto: 1- No es sorprendente que el Stalin Uribe se camufle de Mandela. Lo que sí sorprende es que aún existan uriburros que lo crean un Mandela, y más aún: un "Mesías". 2- Oración de los devotos de "el mesías": "Dadnos señor nuestra bofetada cotidiana, por maricas". 3- Hay que desconfiar de los perros y de los politicos: todos son hijos de perra. 4- Los politicos, como los medicamentos, deberían tener una fecha de expiración. 5- No todos los politicos son malos: los hay peores. 6- La democracia es como Dios: nos dicen que existe, pero no la vemos.
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Golconda

Mar, 07/31/2012 - 06:38
Un abrazo....señor Reinaldo...... excelente
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luispuyana

Mar, 07/31/2012 - 03:22
Y agrego, sólo cuando las tierras de todas las naciones cultiven de manera diversificada alimentos habrá no sólo paz sino comida para sus siete mil millones de habitantes. Los TLC es el lado opuesto y criminal del problema, pues sólo los imperios de los banqueros producen alimentos y los demás tienen la obligación de comprarlos y ello es criminal y trae consigo el aceleramiento de la desigualdad. Ese principio que nos dejó Mao sigue siendo vigente: 'Primero tractores que carros y el acero debe favorcer a lo primero y no a lo segundo'. A su muerte los terratenientes y capital financiero local dieron un golpe de Estado e invirtieron ese principio proletario por uno neoliberal.
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unomas_conelminimo

Lun, 07/30/2012 - 23:36
Salud! Spitaletta

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