Opinión |8 Ago 2012 - 11:30 pm

Catalina Ruiz-Navarro

Primer paso

Por: Catalina Ruiz-Navarro

Es desafortunado que una de las primeras iniciativas sensatas para lidiar con el problema del consumo de drogas, los Centros de Atención Móvil en Drogadicción, o Camad, tengan ahora el mote de “centros de consumo” debido a las precipitadas declaraciones del alcalde Petro.

“Centros de consumo” suena a salitas VIP en donde los consumidores pueden drogarse tranquilos, una imagen que, aunque en la práctica no difiere de muchas discotecas capitalinas, es tremendamente escandalosa en un país conservador e hipócrita como Colombia, en donde la sociedad estigmatiza al consumidor y tolera al narcotraficante.

Por eso, con igual precipitación, varios funcionarios han salido a condenar la iniciativa sin tener claro en qué consiste el proyecto. De la desinformación nacen declaraciones como la de Roy Barreras, que advirtió que los Camad serán zonas de tolerancia, y la de la ministra de Salud, que alzó su voz frente a la posibilidad de que el Estado se convierta en un expendedor de sustancias ilícitas.

El proyecto de los Camad consiste en crear un sistema de atención móvil para drogodependientes enfocado en la atención en salud, la prevención de delitos relacionados con el consumo y la reducción de riesgos. Los Camad contarán con personal calificado: médicos y psicólogos, que puedan atender a los consumidores para prevenir muertes por sobredosis, que puedan dar asesoramiento para el control de la abstinencia y que puedan ayudar a prevenir otros riesgos asociados al consumo, como la transmisión de virus como el VIH, un problema frecuente entre heroinómanos por el intercambio de jeringas. El proyecto actualmente se encuentra en fase de contratación y partirá de un diagnóstico especializado de las comunidades en donde, tomando como referencia las experiencias internacionales, se diseñarán los servicios de los centros de atención móvil. Otro componente importante de la iniciativa es una estrategia de sistematización, monitoreo, evaluación y medición de impacto, que permita dar cuenta del proceso cuantitativa y cualitativamente.

Los Camad son una mejor alternativa a lo que hacemos actualmente: negar el consumo hasta que es innegable y entonces resolverlo con centros de supuesta rehabilitación donde le lavan el cerebro a los consumidores con peroratas religiosas —cambiando el opio real por el metafórico—. Son también una iniciativa que parte de asumir un hecho real: el consumo existe, siempre ha existido y seguirá existiendo, no sólo en Colombia sino en todos los países del mundo. Según una encuesta de hogares realizada en el año 2008 por el Ministerio de la Protección Social, el Ministerio del Interior y de Justicia, con el apoyo de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito y la Embajada de EE.UU., el 9,1% de los colombianos entre los 12 y 65 años confiesa haber probado alguna vez drogas ilícitas, una cifra que sólo da cuenta de aquellos capaces de aceptar su consumo y que deja por fuera a todos los morrongos, una importante mayoría cultural en Colombia.

Roy Barreras habla de dar un debate internacional sobre la despenalización, algo muy importante siempre y cuando no se quede en abstracto, pues mientras los presidentes dan lora en los congresos el consumo se mantiene como un complejo problema de salud que no desaparecerá con ignorarlo y muchísimo menos con prohibirlo. Santos acaba de sancionar la primera ley que reconoce la adicción a SPA como un asunto de salud pública y garantiza los derechos de los adictos a ser tratados como enfermos, no como delincuentes, y a pedir de manera voluntaria la ayuda del Estado. Los Camad son la primera propuesta para materializar ese tipo de ayuda, pero exigen que nos libremos de prejuicios, nos miremos al espejo y demos el primer paso de rigor, tanto los adictos a las sustancias como muchos colombianos adictos a las mentiras: admitir que tenemos un problema.

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Opiniones

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chigo64

Dom, 08/12/2012 - 18:44
OTRA VEZ, LA CIUDADANIA INERME , INDEFENSA FRENTE A LA VILUNTAD DE UNOS POCOS, NADIE CONSULTA LA VOLUNTAD DE LA GENTE Y SU OPINION CIUDADANA NO VALE NADA. LAS MINORIAS DE CUALQUIER PELAMBRE HACEN CON TODA UNA SOCIEDAD LO QUE LES DA LA GANA, EN NOMBRE DE UNA IGUALDAD QUE ELLOS MISMOS SON LOS PRIMEROS EN ROMPER. ESO VA A SER EL GOBIERNO DE PETRO, ALCALDADA TRAS ALCADADA, Y LA CIUDAD DE RETRO CON PETRO.
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Fumarola

Dom, 08/12/2012 - 12:13
Es una iniciativa que antes de ser criticada debe ser analizada, estudiada, para ver los factores de cambio que generaría, eso si es fundamental que este proyecto contemple todas los posibles escenarios, las medidas que podrían requerirse para su funcionamiento el cual se espera que sea lo adecuado para nuestra población víctima de las drogas, que antes que la marginación necesitan de ayuda para superar su situación.
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mmcesar2005

Vie, 08/10/2012 - 14:49
Excelente su columna, su punto de vista ojalá al menos sea tenido en cuenta por las personas que se han apresurado a descalificar la propuesta del alcalde. Creo que la negación de este y muchos otros problemas que tenemos es el principal obstáculo para el progreso del país. Aunque me parece que no fué muy conveniente ni la forma ni el momento de la exposición del mismo por parte del alcalde, es el punto a hacer un debate abierto y sincero y de buscar soluciones diferentes a la penalización que no ha dado mayores resultados. Que quede muy claro que no se está pidiendo la libre circulación de la droga sino un nuevo enfoque en el tratamiento de los adictos.
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fjbv0751

Jue, 08/09/2012 - 18:08
Lo que sabemos es que las llamadas Ollas, como la de la calle 116 con Av 19 de Bogotá son controladas por personas cercanas y/o los comandantes de la policía nacional. Cualquier intento de despenalizar, lleva al traste con los narcotraficantes, con quienes la sociedad colombiana tiene vínculos afectivos y las autoridades una fuente de ingresos que debe ser enorme. Al alcalde Petro no le van a dejar desmontar el narcotráfico.
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andresito

Jue, 08/09/2012 - 17:05
Hombre quien tiene que fumar de eso todo el día y no se controla porque hace cualquier cosa por conseguirla es un enfermo, necesita atención, mucho mejor dejar el vicio de una manera controlada.
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agualongo

Jue, 08/09/2012 - 16:13
Catalina: por Dios que estás confundidad respecto de lo que ha venido diciendo el Alcalde sobre este lío plasmado de hipocresías y de mucho tabú. Lo que pasa es que lo que dice Gustavo levanta ampolla hasta en algunas mentes lúcidas como la tuya. Te estás dejando llevar los medios y eso no es bueno ni para un periodista. Todo lo que tú explicas en la columna, y que está muy bien estructurada, lo dice Gustavo y todo lo que no dice Petro lo dice la dirigencia cínica que ni siquiera mira por el espejo en su propia casa por temor a verse desnuda sin remedio. Vamos Hija, es hora de calmarse y de aprovechar los nuevos elementos legales y la valentía de dirigentes que aún a costa de su 'popularidad', le ponen el pecho a la brisa. Saludos desde el Sur ! ! !
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Alberto V. Velasquez

Jue, 08/09/2012 - 15:34
Es tan perversa la clase dirigente -las diferentes instancias del inmutable Establecimiento- que su ideología simple, grosera y letalmente eficaz se traduce en la cuestión narcotráfico (capitulo consumo-drogadicción) como se traduce en la cuestión antiterrorismo. Ésta, antes llamada 'pacificación del territorio nacional', hoy identificada como el combate contra los "terroristas de las farc" está diseñada para adelantar una guerra sin fin: una guerra no para ganarla ni para perderla sino para perpetuarla. Claramente todo lo que las políticas de Estado adelante en su lucha pantomima contra las drogas tienen el objetivo de sostener la sustanciosa plusvalia de su comercialización. Si el oscuro inquisidor general enquistado en el ministerio público dice que NO conviene es porque SI conviene.
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Dolores Edelmyra

Jue, 08/09/2012 - 12:20
La marihuana no es droga. Nadie se vuelvo "cartucho" fumando un joint terapéutico a diario, Carl Sagan era marihuanero y jamás pasó por el Bronx, los cocombianos borrachines mata transeúntes son ls depredadores de la siguaraya, el primer enemigo de la ganya es la industria farmacéutica. Que mueran engañados, borrachos y senadores.
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Dolores Edelmyra

Jue, 08/09/2012 - 12:17
Primero, Petro se odia y en su desmedida pasión e imprudencia se lleva a todos por delante; segundo, si se ocupan de los drogadictos, las madres paridoras seguirán en su misión loca pariendo muchachitos sueltos de madrina y pichones de delincuentes; tercero, allá los drogadictos, que metan "harto" para que rapido mueran de sobredosis. Cocombia está descuadernada y el quid es educación desde casa, responsabilidad sexual, limpieza del alma. Cocombia podrida con alcalde autodestructivo.
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unomas_conelminimo

Jue, 08/09/2012 - 12:08
Vamos a dar el segundo paso y es hablar de las bondades, vean aca los 5 efectos positivos de la marihuana (científicamente probados) que los medios nunca daran a conocer.......................................................................................................................................... pijamasurf.com/2012/08/5-efectos-positivos-de-la-marihuana-cientificamente-probados-que-los-medios-nunca-daran-a-conocer/
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baffles

Jue, 08/09/2012 - 11:56
petro; el mejor modelo para desterrar el consumo de estupefacientes lo tiene cuba y no cuesta mucho, los paracos tambien lo usaron con mucho exito en las zonas que controlaban, pues los viciosos que sobrevivieron se dedicaron a estudiar o trabajar ,haaaa y sin usar tratamientos largos y costosos, como lo uso el estado y que han sido un completo fracaso.
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Sarcher

Jue, 08/09/2012 - 10:31
Yo no entiendo cómo los PRO-LEGALIZACIÓN de las drogas (como esta columnista, que tanto defienden la autonomía) luego pretenden que sea el Estado el que asuma las consecuencias de estas adicciones. Se supone que desde hace ya tiempo existe información -y está al alcance de todos- sobre las drogas. Cuando una persona empieza a consumir sabe exactamente en lo que se está metiendo (excepción de los menores de 14 años que son población vulnerable, tomo como referencia la edad legal de consentimiento sexual), lo que les ocurra de ahí para allá debe ser de su responsabilidad, ¿dónde queda entonces la autonomía de la que tanta mierda hablan ustedes? Lo mejor que pudo hacer la hermana -adicta a la heroína- de una amiga fue suicidarse a los 27 años, se acabó la tragedia para la familia y para ella.
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gente común

Jue, 08/09/2012 - 18:17
Sarcher: La tragedia de la adicción es de tal magnitud que compromete no solo al enfermo-consumidor sino a todos los parientes que en forma directa tienen que afrontar a diario su ansiedad y desequilibrio. El suicidio aunque lo planteó como solución última para una persona que fue avasallada por su dependencia sólo es representación de la indolencia, ignorancia, indiferencia y desprecio como la sociedad asume el oscuro caos en que se haya sumergida la persona. Somos absolutamente ignorantes de las secuelas, daños y grilletes que nos impone una adicción, con un agravante mayor cuando tiene además el poder de destruir y desencadenar episodios psicóticos que le sacan de la realidad. Esta es la primera vez que desde el gobierno se pone en primer plano al paciente.
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Sarcher

Jue, 08/09/2012 - 12:25
Del sistema de salud en Colombia ni hablemos, que mi hermanito el año pasado fue diagnosticado de un cáncer y uno de los medicamentos de la quimio se lo tuvimos que comprar en Venezuela porque en Colombia no se conseguía en ninguna parte. Yo viví de cerca la adicción de la hermana de mi amiga, ella llegó a tener relaciones sexuales en parques con varios tipos al tiempo a cambio de droga, robó dentro y fuera de la casa, agredió a la familia, se escapaba de los centros de rehabilitación, era violenta, etc. Yo estoy de acuerdo con la legalización pero a través de un mecanismo con el que la misma ciudadanía sea la que decida de qué manera asume la asume o con qué se compromete a cambio de.
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alter-ego

Jue, 08/09/2012 - 12:00
La adicción al cigarrillo y al alcohol también tienen consecuencias para la salud y éstas son cubiertas por el sistema de salud en Colombia (Cáncer, enfisemas, cirrosis, EPOC) Y ni que hablar del consumo de azúcar que ya es considerado como una adicción, pues estimula las mismas zonas del cerebro que cualquier droga de abuso. Entonces, según ud. que no se cubran la obesidad y la diabetes tampoco?? Discriminación?? Estigmatización?? Miramos con otra lupa??
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andamu

Jue, 08/09/2012 - 09:40
Aunque no estoy de acuerdo con algunas de sus tesis, el cuarto y penúltimo párrafo de su columna es un acierto del comienzo hasta el final. Y es que en Colombia, el consumo de psicotrópicos -blandos o duros- es tan extendido en la burguesía -pequeña y grande- como en los sectores populares.
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Gonzalvo

Jue, 08/09/2012 - 09:29
Conclusión, como el consumo de drogas siempre existió , existe y existirá, debemos resignarnos y solo debemos tomar acciones que le permitan a unos drogadictos por decisión personal,que satisfagan la dependencia que los esclaviza, en forma tranquila y sin traumas, creando centros para estos efectos , con dineros del estado y a costa de disminuir los ya magros presupuestos de los centros de salud, que atiende al resto de millones de Colombianos , en beneficio de una minoría, y esa es la solución , olvidémonos de políticas de prevención.
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andamu

Jue, 08/09/2012 - 09:44
En ningún momento se han soslayado las políticas de prevención, lo que pasa es que en el país no tienen eficacia, dado que están sesgadas por contenidos y propuestas de corte moral y religioso, o sea, hipócrita. Luego, al consumidor se le sigue viendo como un subproducto humano, una escoria.
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emalgenio.com

Jue, 08/09/2012 - 08:57
El problema es que los supuestos centros los cojen los politicos y los vuelven un NEGOCIO,y a lo mejor llevan a los drogadictos de la mano a votar si quieren seguir recibiendo su porcion. ¿ Es un negocio redondo? O NO.
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Doggieman

Jue, 08/09/2012 - 08:40
Estoy de acuerdo con la mayoría de planteamientos. Siempre he tenido reservas con los centros de rehabilitación de tipo religiosos, pero considero que si realmente son útiles para la superación personal, no puede verse como un supuesto "opio metafórico", por el hecho de buscar a Dios o a un ser superior que lo lleve a la dejación de la autoinflingida enfermedad.
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feristohijo

Jue, 08/09/2012 - 08:32
Espero que su sensata e informativa columna, les sirva de algo a los mojigatos, que son la mayoria, y en especial a los que se encuentran ubicados en el poder, para estimularles el cerebro y su manera de pensar.
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cursor

Jue, 08/09/2012 - 08:32
Creo que lo que dijo Roy Barrera fue "zona de distensión" y no de tolerancia.!.-La teoría muy bonita pero la práctica muy difícil..., con el agravante de que los porcentajes de éxito son muy bajos..., cuantos de los 125.000 marihuaneros que presuntamente hay en Bogotá pedirían voluntariamente ayuda al estado para combatir su adicción?.-Lo del lavado de cerebro con peroratas religiosas en centros de supuesta rehabilitación, es probable que la haga sentir bien en su presunta sabiduría y prepotencia respecto al tema, pero ha falta que le hace enterarse y visitar algunos de esos centros que despectivamente descalifica.!.-Asombra la cantidad de instituciones que hay en toda Colombia, así como asombra que alguien pretenda que Petro descubrió el agua tibia.!.
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feristohijo

Jue, 08/09/2012 - 08:38
El problema no se centra en la marihuana, esta por decirlo de alguna manera, es clasificada como droga blanda y por si sola no influye en absoluto a la criminalidad. La drogas duras, en cambio, bazuco, heroina, sinteticas, pegantes, etc. y sobre todo el alcohol y las combinaciones, son el componente que mas incide en la criminalidad callejera.
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Pietrobareta

Jue, 08/09/2012 - 07:03
Que procurador o mejor dicho inquisidor el que tenemos en gran gran parte por la saperia del propio Petro que se la fumo verde cuando le dio el voto a monseñor Ordóñez viejo godo y gaga
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Pietrobareta

Jue, 08/09/2012 - 06:59
Totalmente de acuerdo con usted, su opinión es inteligente,sensata y prudente.
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Boyancio

Jue, 08/09/2012 - 04:56
Catalina, sumercé, usted escribe con la contundencia y firmeza en verdad sostenida; eso merece un abrazo con beso de agradecimiento, namá.

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