Opinión |23 Ago 2012 - 11:29 pm

Francisco Gutiérrez Sanín

No es física nuclear

Por: Francisco Gutiérrez Sanín

Los subterfugios que han llovido por parte de todos aquellos que acomodaron y protegieron al general Santoyo cuando ya estaba incurso en faltas aterradoras, son todavía más reveladores que asombrosos.

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El expresidente Uribe se declaró dolido y afirmó que si hubiera sabido algo en el momento oportuno, hubiera actuado en consecuencia. Es una frase de alguien que se acostumbró a moverse en un mundo plenamente infantilizado, con conspiraciones complicadísimas, comunicaciones por telepatía y, cómo no, excusas inverosímiles. “¿Trajiste tu tarea, Alvarito?”. “No, se la entregué a mi amigo secreto y todavía no ha llegado”. “Mientes”. “Y tú, profe, pareces terrorista de las Far”. En este caso, por desgracia, las cuentas se niegan a cuadrar; y lo hacen de manera rotunda, cerrera, contundente. Santoyo fue una ficha importante del entorno de seguridad de Uribe —junto a otros buenos muchachos, como Jorge Noguera y María del Pilar Hurtado, y no sigo la lista porque se me va media columna—. Cuando fue promovido a general, ya tenía una inequívoca sanción disciplinaria de la Procuraduría. Y no era por haber roto la loza con la que la policía antioqueña agasajaba a sus invitados, sino por escuchas ilegales y otras acciones contra defensores de derechos humanos, muchos de los cuales a la postre fueron asesinados.

Esto era público y conocido por todo el mundo que siguiera con alguna atención los ires y venires de nuestra atormentada República. Fue un tema que repitió hasta la saciedad la oposición de aquel entonces —el Polo Democrático, el Partido Liberal y el movimiento MIRA— durante el debate en el Congreso que terminó en el ascenso de Santoyo a general. Jorge Robledo manifestó, con toda la razón, estar avergonzado por dicha promoción. Pero, pese a las advertencias, las mayorías parlamentarias y el gobierno la impusieron. Por eso, cuando el ministro de Defensa dice que “el que la hace la paga” se equivoca, o peca de abstracto. Puede que el dicho sea cierto, pero sólo si uno tiene en cuenta a otras justicias —la norteamericana, la internacional, la divina, la de la historia, qué se yo—. Pero lo que demostró el episodio Santoyo es precisamente que en Colombia las peores alianzas y los peores ataques contra la población civil están a menudo cubiertos por un halo de protección.

Lo están, entre otras cosas, por un sistema de incentivos que garantiza altos niveles de impunidad a sectores de la fuerza pública que agredan a civiles potencialmente “peligrosos”. De hecho, una de las principales actividades de Uribe consiste en este momento en promover una brutal actividad demagógica para ampliar ese margen de impunidad. El jefe actual del conservatismo, Efraín Cepeda, quien se declaró píamente aterrado por el episodio Santoyo, está en trance de promover una iniciativa en igual dirección. Y el actual gobierno ya se ha declarado amigo de ella, y la ha acompañado de vagas manifestaciones de interés en proteger a los acusados de falsos positivos (guardando total, pétreo silencio frente a esos colombianos que todavía no saben por qué diablos les asesinaron a sus hijos o sus hermanos).

El problema de los diseños institucionales es que son públicos y tozudos. Ya no vengan pues con el cuento de los casos aislados: porque es total, abrumadoramente inverosímil. Pero hay una buena noticia. Como en el caso de las dietas, hay una manera muy simple de salvar literalmente a miles de víctimas en un futuro inmediato, y de comenzar a combatir al cáncer que mina a nuestro estado: decir que no. Esa gran cantidad de soldados y policías que arriesga sus vidas en cumplimiento de su deber ha de merecer toda nuestra consideración. Se necesitan políticas para ellos. Si, en cambio, se adelantan políticas para proteger a los Santoyos y a los Muñoz Linares, éstos terminan de generales. No es difícil de entender, ¿cierto?

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Opiniones

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donpichi

Mar, 08/28/2012 - 15:31
Me van a disculpar por no compartir la idea de "preferir a Timochenko en el senado y no disparando"...Lo dijo el presidente de la Cámara. No señor; ni lo uno , ni lo otro. En la única parte donde un colombiano de bien querría verlo es como están Cano,Jojoy, Reyes, y demás. Bajo tierra. Muertos pero bien muertos. Esos asesinos uno no puede desear que estén vivos. Siempre serán lo que son y han sido. -"La culebra cambia de piel cada año, pero nunca sus mañas-" Que tal en el Senado haciendo las leyes. También quisieran ver a Garavito de director de un jardín infantil? No señores hay que tener pantalones y a lo bueno separarlo de lo malo. La maldad nunca producirá beneficios, solo más maldad. El único jefe guerrillero bueno es el que está muerto. "El tigre nunca cambia sus rayas"
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Zarovni

Vie, 08/24/2012 - 23:33
lo que hace falta es que le paguen la defensa a santoyo y ojala la pague el enanoMalparaco,o mejor dicho ahora si que aprueen la ley para proteger los policias y militares que como santoyo arriesgaron su vida y su dignidad por el bien de la sociedad narcopolitica del #82
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patriota verraco

Vie, 08/24/2012 - 13:46
LA UN ICA FORMA DE SANTOS PRESIONAR A URIBE PARA QUE SE CALLE LAS VERDADES QUE LE ECHA EN CARA A DIARIO ES ENVIAR CON GARANTIAS A SANTOYO PARA LOS EEUU CON TODAS LAS GARANTIAS Y ASI PODER DIFAMAR A GUSTO A URIBE. OTRA MAS DE SUS PICARDIAS.
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paisacoraje

Vie, 08/24/2012 - 12:19
Mejor dicho en el Estado colombiano no hay de qué hacer un caldo. Los delincuentes brotan como verdolaga en playa y las altas instancias, a sabiendas, mantienen a la mano el agua y el jabón para cuando queden en evidencia, lo cual no ocurre precisamente porque esas altas instancias, sus cómplices, sus favorecedores, muevan un dedo. Al contrario, se dedican a atacar a sus acusadores, a tildarlos de terroristas o a aludir a venganzas criminales en contra de ellos y sus "buenos muchachos". Cuando estalla el escándalo y sus protegidos van rumbo a los calabozos vienen los mea culpas y resulta que ellos no sabían nada, que todo se hacía a sus espaldas. ¡Qué cloaca!
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alarico

Vie, 08/24/2012 - 12:15
ALVARO URIBE VELEZ EN SU BERRIDOS POR TWITTER DICE SABER TODO LO QUE PASA EN EL GOBIERNO SANTOS. EN EL GOBIERNO DE CHAVEZ EN VENEZUELA Y EN EL GOBIERNO DE CORREA EN ECUADOR PERO NUNCA SUPO NADA DE NADA DE LO QUE PASABA EN SU GOBIERNO
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emalgenio.com

Vie, 08/24/2012 - 11:12
Sale el narizon a decir que se tomaran medidas para no promover ascensos, con esto lo arreglan todo, pues no señor el pais se debe parar en la raya y acabar con toda esa basura de dirigentes que solo producen ASCO, FASTIDIO, RABIA y solo aparecen en los medios a decir "vamos a hacer." "tomaremos medidas " yo no vi yo no estaba etc. etc. QUE BERRAQUERA ¿ HASTA CUANDO?
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Germinación

Vie, 08/24/2012 - 10:42
¿Si no había problema con Santoyo - como sostiene el Paraco- entonces por qué muchos senadores se opusieron de manera firme, vehemente., al ascenso de Santoyo? Los delitos de Santoyo eran públicos, lo que pasa es que la narcoparatraquetouribistas calcularon mal: nunca consideraron que los gringos meterían sus narices en este asunto. Y, como dice la canción; "ya somos 14 y esperan más......." . Ay Dios,
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albasilva

Vie, 08/24/2012 - 10:42
Señor columnista lo felicito por su concreción en cuanto a la verdad sobre el caso Santoyo y sus coautores de delitos. Lo que ocurre y sucederá por siempre, porque en este país se acostumbraron a convivir con el narcotráfico como medio de vida, con el paramilitarismo como medio de buscar protección en contra de las guerrillas y con la guerra, porque el tráfico de armas enriquece a todos esos líderes que nos han manejado por años. A Uribe lo llevaron al solio de Bolívar no solo los paramilitares, sino los aúlicos ciudadanos que manejan la economía del país, los periodistas entregados a sus tesis fascistas y los Estados Unidos con sus intereses guerreristas y oportunistas. De tal manera, el general Santoyo a quien primero buscó para cantar sus delitos fue al gobierno de los Estados Unidos.
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Germinación

Vie, 08/24/2012 - 10:39
A Uribe se le debe juzgar por cómplice o por güevón. No hay opción distinta a estas dos.
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aofp

Vie, 08/24/2012 - 09:42
ojala la justica norteamericana solicite todos los sirvenguenza que ayudaron a santoyo empezando por uribe ordoñez camilo osorio y el senador pastuso que fue el que lo promovio en el senado y que no digan que no sabian porque su aticulo es claro y si todos los colombianos sabiamos por las denuncias estos sirverguezas digan qlue no son colplices por accion y por omision
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feristohijo

Vie, 08/24/2012 - 09:09
...entonces, a luchar por extender el fuero militar a nuestros Santoyos de las FFMM y la Policia.
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Eduardo Saenz Rovner.

Vie, 08/24/2012 - 08:51
Ocho millones de colombianos votaron a ciencia y conciencia por Uribe; nueve millones lo hicieron por Santos. Votaron por ellos porque eran "pantalonudos", porque atacaron a un país vecino y débil, porque Uribe amenazaba y Santos, jugando a Mambrú, ejecutaba. Esos mismos millones votaron por los candidatos que les prometieron más Ley 100, reventarles sus pensiones, estimular el saqueo de los minerales, darle gabelas a los "creadores" de riqueza. La republiqueta es una mezcla de autoritarismo, clientelismo, y cortesanos. No es sólo Uribe, Santos y Santoyo; es la idiosincracia nacional; 500 años no pasan en vano. Por tanto, no es accidente que las universidades colombianas sean una mezcla de autoritarismo, clientelismo, mediocridad, contratos, y directivos y profesores cortesanos y cobardes.
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samueld

Vie, 08/24/2012 - 08:12
Lo que me aterra es que con toda la mafia y corrupción que se ha destapado del gobierno Uribe, aún existan cretinos que quieran que este narcoparamilitar vuelva al poder, ya sea personalmente o por interpuesta persona. O los colombianos son huevones o los están comprando y son cómplices de esto.
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Amonoi

Vie, 08/24/2012 - 08:38
Lo que dice Samueld es lo que nos sorprende a muchos. Personalmente creo que estos "uribistas" no son ni tan inocentes ni tan desinformados como parece, estoy casi seguro que su apoyo a estas políticas corruptas es coherente con su manera de ver la vida, de pensar y de hacer negocios.
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gente común

Vie, 08/24/2012 - 07:16
Apreciado Francisco, me identifico plenamente con sus opiniones, sin embargo, omitió mencionar lo que canallamente el senador conservador quiere restituir sin ambages, el FUERO MILITAR. Que no es otra cosa que una soterrada autorización para que cualquier funcionario que la ostente pueda acometer los delitos a sus anchas, usufructuando para sí los privilegios del cargo y poniéndose por encima del ciudadano común y de los valores y principios que nos garantizan estabilidad y continuidad institucional. Esa figura jurídica es un subterfugio criminal diseñado específicamente por quienes consideran la honra, la integridad y la decencia un blasón insuficiente propio de ilusos.
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Dalpin

Vie, 08/24/2012 - 03:08
La CLEPTOCRACIA colombiana, además, es HIPÓCRITA.
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Isidoro Bacharach

Vie, 08/24/2012 - 01:55
Va quedando como medio cuellón convencer a Semana y la CEET que Chucky está tan empantanado con pantano del estanque donde mangoneaba su antecesor. No pretendo corregirle la plana, Francisco, pero como acostumbra decir la írrita figura del derecho positivo anclado en la Fiscalía, el espirítu de la normatividad jurídica que hoy nos rige sigue privilegiando la tajante separación entre las responsabilidades políticas y las implicaciones penales. Las faltas de ética son tolerables mientras no infrinjan la ley, y si acaso son ilegales se toleran en aras del principio del mal menor. Los especialistas en salud pública han dado severos campanazos con respecto a la salud mental de los colombianos. Ejemplo: en Medellín es moneda corriente denostar de Fajardo porque se cree el único político honesto.
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COLOMBIANOINGENUO

Vie, 08/24/2012 - 00:59
YO CREO QUE SOLO SE NECESITAN DOS DEDOS DE FRENTE PARA ENTENDER LA PORQUERIA DE PAIS QUE NOS TOCO VIVIR, MANEJADO POR UN PUÑADO DE DELINCUENTES, QUE NOS TIENE CONVERTIDOS EN EL MULADAR DEL MUNDO!!!. DIGNAMENTE NOS LLAMAMOS CACOLOMBIA O NARCOLOMBIA!!!
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ROALRASA

Jue, 08/23/2012 - 23:50
Definitivamente don Francisco, no es fisica nuclear. es mas sorprendente ver que la gente se sorprende de algo que ya sabian, es como el que se rie del mismo chiste todos los dias

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