Opinión |4 Sep 2012 - 11:00 pm

Gonzalo Silva Rivas

Notas al vuelo

Sueño bolivariano

Por: Gonzalo Silva Rivas

En 2004 el presidente Hugo Chávez oficializó por decreto la creación del Consorcio Venezolano de Industrias Aeronáuticas y Servicios Aéreos, Conviasa.

Al tomar la decisión le puso alas a su recurrente aspiración de restituir y poner a volar una sólida aerolínea de bandera nacional, aunque esta vez con pretensiones que desbordaban el ámbito local. Convertirla en una poderosa compañía “grannacional”, concepto político que canaliza las afinidades conceptuales históricas, ideológicas y socioeconómicas de los países del ALBA.

Conviasa prendía motores para orgullo de Venezuela y se alistaba para converger por los cielos una visión latinoamericanista de integración. Desde 1997 el vecino país vivía una profunda orfandad aérea tras la desaparición de Venezolana de Aviación, Viasa, reconocida y moderna empresa que por 37 años fue una calificada huésped en más de 55 destinos del mundo.

Fiel al eslogan “El tiempo pasa volando” honraba su excelencia en materia de servicio y atención, con la seguridad que garantizaba su amplia y actualizada flota de aviones. A finales de los ochentas la aerolínea empezó a caer en picada cuando la burocracia estatal la tomó para su uso privado y gratuito. Recibió formal sepultura un par de años después de haber sido vendida a Iberia, línea estatal española entonces cercana a la bancarrota que debió ser privatizada al no conseguir levantar cabeza.

Conviasa arrancó con 18 aeronaves y vehementes promesas de expansión de flota y de destinos. Rusia y Europa Oriental se perfilaban como parte del botín dentro del ambicioso proceso de conquista del mercado internacional. Pero con el paso del tiempo los deseos no tomaron cuerpo en la realidad. Su equipo siguió escaso y con falencias de mantenimiento y su cobertura exterior se limitó a pocos destinos como Bogotá, Buenos Aires, Madrid, La Habana y Damasco donde el escenario de guerra le impidió seguir volando. En sus ocho años de historia consolida más sucesos penosos que gozosos.

La Unión Europea la incluyó en lista negra y en abril le prohibió el uso de su espacio aéreo, anotándole serios problemas de seguridad por carencia de certificados de aeronavegabilidad. El alquiler de un avión nuevo y la mediación del Parlamento Latinoamericano le permitieron reanudar sus vuelos interrumpidos temporalmente a Madrid, que le hace riguroso y milimétrico seguimiento. Igual sucede con Bogotá, donde son repetitivos sus problemas técnicos, retrasos y cancelaciones de vuelo.

La empresa bandera venezolana, difusa copia de la afamada Viasa, sigue atravesando su mal momento y nubla el sueño bolivariano.

gsilvarivas@gmail.com 

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Opiniones

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Tetricaloctus

Mie, 09/05/2012 - 16:44
Haga la lista señor de las aereolíneas latinoamericanas caídas en bancarrota desde que los neolib lograron "cielos abiertos" para los grandes consorcios norteamericanos. Simple.
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Latifundio

Mie, 09/05/2012 - 12:43
Que grato para quienes hemos estado vinculados al sector del turismo y la aviación que nos recuerde y le haga homenaje a esa excelente aerolínea que fue Viasa, que nos revive con nostalgia una época dorada de esta industria, donde el pasajero era atendido con aprecio, con amabilidad, con detalles. Que distinto ahora cuando las ampresas de aviación se han despersonalizado y son un claro ejemplo de mal servicio. Recuerdos también a la British Caledonia, la American Airlines, la KLM, Lufthansa y British Airways, entre otras, de las últimas décadas del siglo pasado, donde como recuerda usted de Viasa por la calidad del servicio el tiempo nos pasaba volando.
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polimol

Mie, 09/05/2012 - 11:07
Lo céntimos por nuestros vecinos. Cuando una persona se cree el ser más importante del mundo por tener recursos mineros al montón, donde la delincuencia es alarmante, donde el número de víctinas cada día aumentas más, donde el nivel de pobreza rompe barreras. Lo peor, así quiere una nueva "REELECCION".
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ferchoa90

Mie, 09/05/2012 - 09:10
La verdad de Chávez es que en el fondo de socialista tiene pocón, pocón. Mire usted por ejemplo que a la banca no le ha metido la mano como lo hicieron Castro o Allende en su momento. Sólo ataca al capitalismo cuando le da por meter las narices en su actividad política pero de resto no le dice ni mú. A Estados unidos lo trata de imperialista, explotador y lo manda al carajo cuando quiere, pero lo curioso es que no le quita el chorro del petróleo porque para Venezuela sería un suicidio económico. Hace poco, Chávez elogió a Cuba por permitirle a los cubanos abrir pequeños negocios privados o familiares, asegurando que el Estado no puede ser el dueño de todo. ero lo más interesante es que dijo que el estatismo llevó al fracaso el proyecto de la Unión Soviética.
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Amonoi

Mie, 09/05/2012 - 09:01
Bolivar ya está bastante distante de nosotros en el tiempo. Pero rescato su visión de una latinoamérica unida para garantizar la libertad e independencia de nosotros, sus habitantes. Hay actualmente algunos intentos para lograr esto, la UNASUR, el MERCOSUR, el ALBA. Como en todo inicio mucha cosas se hacen mal, pero quizá el sueño se haga realidad algún día, siempre y cuando logremos superar el estigma de creernos inferiores a nuestro destino. No debemos olvidar que no somos Europeos ni norteamericanos, y que tampoco nacimos para ser siervos de alguien o colonia de otros más poderosos y astutos que nosotros.
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FrivadeneiraS

Mie, 09/05/2012 - 01:21
El problema de la crisis que afrontan muchas empresas estatales venezolanas en la era chavista es haber sido tomadas como focos de politiación y clientelismo; las nacionalizaciones , expropiaciones y politicas asistencialistas del comandante han desmotivado a muchos venezolanos preparados y la ilusion aalí de todo empleado para asegurar su futuro es volverse chavista para trabajar con las empresas del Estado que garantizan empleo, pagan bien, exigen poco y ofrecen muchos beneficios sociales. Esta es una situacion muy peligrosa que estimula la mediocridad. Lo de Conviasa no se aparta mucho de esta lógica politica-económica-social.

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