Opinión |4 Sep 2012 - 11:00 pm

Oscar Guardiola-Rivera

Hablemos de guerra

Por: Oscar Guardiola-Rivera

Si quieres paz prepara la guerra, reza la máxima atribuida al romano Vegecio. Significa que nada es más importante a la hora de conseguir la paz que entender el significado de la violencia política y su relación concreta con la fortaleza o debilidad de una sociedad. El talón de Aquiles del pensamiento liberal ha sido, precisamente, rechazar la violencia de manera abstracta.

Al tiempo que la rechaza en teoría, en la práctica se sirve de ella para legitimar el ejercicio de formas brutales de violencia. Después del 9/11 y la guerra contra el terror surgió una retórica disfrazada de humanismo santurrón con pretensiones de superioridad; los ejemplos abundan: Irak y Afganistán, pero también la euforia securitista que ha minado las libertades civiles y criminalizado la protesta social en Europa, EE.UU. y en la Colombia furibunda de la década pasada.

Aquí, tal retórica sirvió para legitimar la más brutal violencia contrarrevolucionaria como una respuesta “necesaria” a las Farc y el Eln, causando con ello una confusión moral y política en el seno mismo del Estado de la que aún no salimos. En el resto del continente, alimentada por la desilusión de antiguos simpatizantes de la lucha, como Beatriz Sarlo en Argentina o Petkoff en Venezuela, dicha retórica dio paso a la distinción entre izquierdas modernas o “vegetarianas” y retrógradas o “carnívoras” enunciada por Castañeda y repetida por Vargas Llosa, Volpi, Mario Morales o Plinio Mendoza.

Peor aún, ha contribuido a borrar de un plumazo todo un período de la historia latinoamericana reciente, entre 1960 y 1990. El rechazo moralista de la violencia es comprensible. Optar por ella, aún si se la justifica como medio para la liberar a la mayoría de la opresión y la pobreza, significa aceptar la posibilidad de matar o morir, destruir la propiedad de otros y dividir la sociedad. En este caso, la opción violenta se enfrenta a la prohibición moral del “no matarás”. Existe además una objeción práctica que en el caso de América Latina proviene, con mayor frecuencia de lo que se reconoce, de los partidos reformistas de izquierda: la opción violenta invita a la represión y excluye a sectores populares que de otra manera podrían contribuir a la transformación del Estado.

Sin embargo, para hacer la paz no basta rechazar la violencia. El punto es reconocer que no hemos resuelto la cuestión del Estado y su relación con una sociedad fuerte y participativa. ¿Aceptaría la sociedad colombiana una llave electoral entre Santos y un miembro de las Farc? ¿Escucharemos a los indígenas, por fin? La historia de la lucha armada en las Américas aún está por escribirse.

 

Óscar Guardiola-Rivera

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Opiniones

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hicha

Jue, 09/06/2012 - 17:49
LOS PAISE HISPANOS LLEVAN 60 O MAS AÑOS , HABLANDO DE LUCHA ARMADA DE REVOLUCION, TRATANDO DE SEGUIR LAS TESIS EQUIVCADAS DE L MARXISMO, LENISNISMO. , CREANDOLE A LOS POBRES LA ERRADA TESIS, QUE EL GOBIERNO DEBE DARLES TODO, QUE POR SER POBRE TODO SE LO MERECEN, QUE AL POBRE SI ES LADRON DEBEN PERDONARLO, QUE SI ES PROSTITUTA ES PROBLEMA DE LA SOCIEDAD, , EN TOTAL UNA INMENSA MAYORIA DE PARASITOS SOCIALES, QUE POR ESTAR PENSANDO EN LA REVOLUCION, NO SON CAPACEZ DE ECHAR PARA ADELANTE. ENVIDIANDOLE AL QUE TRABAJA SUS BIENES, . EEUU HA LLEGADO A SER POTENCIA MUNDIAL PORQUE ELLOS NO SE HAN PUESTO A DISCUTIR, SI TIENEN O NO TIENEN ES UN PAIS CON UNA ECONOMIA DE CAPITALES, DONDE MUCHOS SE HAN FORZADO A CREAR GRANDES EMPRESAS, GENERANDO RIQUEZAS AL PAIS. Y SIN CORRUPCION .
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Slava

Mie, 09/05/2012 - 17:47
Estoy de acuerdo de que el liberalismo mantiene un doble discurso frente a la violencia y que en algunos casos pareciera que la única forma de conservar el orden es anticipar unas violencias para evitar otras. Pero la violencia no es un atributo del poder, y las izquierdas tampoco han sido claras en definir cuál es la protesta defendible, pues no toda acción por ser de protesta es legítima, como no toda acción de orden es legítima por sí. No entiendo qué quiere decir con: "La historia de la lucha armada aún está por escribirse". ¿Dice usted que falta qué escribir sobre la lucha armada o falta más lucha armada? En todo caso entiendo que hay que hablar de la violencia, pues la "paz" no acabará con ella, más aún en medio de la inequidad y la injusticia.
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Ar mareo

Mie, 09/05/2012 - 17:11
Oscar en ocasiones le leo ideas bastante interesantes, pero desafortunadamente estan ocultas en medio de tanta generalizacion y cabo suelto. Me gusto la idea de pensar en la imporancia de la violencia en construir sociedad, en opocision al cuento de la paz. Mire ud la paz en la q viven en la zona cafetera y al mismo tiempo su pacividad ante la pobreza, el desempleo y el abuso de sus politicos. Algo asi como la paz de los borregos. Como seria de bueno un rugido de vez en cuando
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Ar mareo

Mie, 09/05/2012 - 17:13
pasividad
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agualongo

Mie, 09/05/2012 - 11:25
Oscar: muy bien. Hablando de guerra pienso que es muy necesario que en Colombia se de un VERDADERO diálogo para obtener la paz entre la sociedad civil y la sangrienta dirigencia que se tomó al país desde 1.819. Lo otro, lo de los diálogos entre la guerrilla y el establecimiento es simplemente la toma de un segundo plano de nuestra violencia, pues la dirigencia de que hablo es la CAUSANTE directa de la mayoría de los problemas colombianos. Ya vienen las reelecciones. Saludos desde el Sur ! ! !
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Amonoi

Mie, 09/05/2012 - 08:14
La guerra y los negocios siempre van de la mano. Algunas veces la guerra, la violencia armada, es parte de la estrategia de los negocios, pero otras veces, cuando se combate por motivos "más elevados", los guerreros hacen la guerra de manera similar a como los negociantes hacen sus negocios. En la Colombia de hoy hay mucho dinero en juego, muchos inversionistas quieren poner sus dolaretes en zonas donde las guerrrillas pisan fuerte, ¿qué hacer?, negociar es la respuesta. A los del montón, a quienes solo vemos pasar las sombras de los "duros", quizá el aleteo de una mariposa en Europa nos va a refrescar un poco la vida.. Después de todo este bullicio, los negociantes seguirán embelesados en lo suyo, mientras nosotros gozaremos un poco mejor de nuestra condición de humanos.
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Boyancio

Mie, 09/05/2012 - 05:20
Que agradable ej, sumercé, ver en los titulares de la prensa internacional que la figura principal es Juan Santos el Manuel.
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Boyancio

Mie, 09/05/2012 - 05:16
En El diaro El Loro, Galonsintapa, en su editorial de hoy, se refiere a como cabar la guerra en el Interior y cómo obtendremos en la Franja Caribe la anhelada autonomía...

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