Por: Columnista DATAiFX

Revaluación a la vista

A diferencia de la mayoría de analistas, considero que la reciente depreciación del peso será pasajera. La inversión extranjera directa y un nuevo estímulo de la Fed provocarían una nueva ola revaluacionista.

En su última junta, el Emisor decidió por primera vez combatir la revaluación con un dólar por encima del umbral del dolor. Los vientos de desaceleración económica y la estrechez de liquidez en el mercado (motivos por los cuales también disminuyeron tasas), habrían influido en su decisión de aumentar en US$200 millones las compras diarias de dólares.

No obstante, la emoción con la que recibe la noticia el mercado y el efecto alcista inicial sobre la moneda no son suficientes para borrar la intensa llegada de flujos al país.

Primero, la inversión extranjera directa neta continúa aumentando a buen ritmo y ascendería a fin de año a US$18.000 millones (29% más que en 2011), mientras que las compras del Banco durante el mismo período acumularían apenas US$4.620 millones (suponiendo compras diarias más allá de noviembre).

Segundo, estamos a la puerta del anuncio de un nuevo estímulo económico en EE.UU., lo que se traduce en una fuerte entrada de capitales a países emergentes sólidos como Colombia. Bajo este escenario, la devaluación del peso es fundamentalmente transitoria, septiembre sería un mes volátil con el dólar presionado al alza, pero a fin de año tendería a la baja ($1.760). El tipo de cambio promedio se desplomaría por tercer año consecutivo y cerraría por debajo de los $1.800.

 

Juan David Ballén, Alianza Valores

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