Opinión |7 Sep 2012 - 10:44 pm

Mauricio García Villegas

Peleas de familia

Por: Mauricio García Villegas

Se habla mucho de los amigos y de los enemigos de la paz, como si fueran dos grupos claramente diferenciados. Sin embargo, las negociaciones con la subversión desencadenan un debate mucho más complejo.

Eso se debe a que la división entre estos dos grupos (amigos y enemigos de la paz) no coincide con la clásica división entre la izquierda y la derecha. Me explico.

Cuando el Gobierno empieza a negociar con la guerrilla, de inmediato surge, dentro de los grupos de izquierda y de las organizaciones cívicas, una tensión entre aquellos que, desde los derechos humanos, quieren juzgar y condenar a los responsables de crímenes atroces y aquellos que, desde las organizaciones pacifistas, consideran prioritario un acuerdo con la guerrilla. Los primeros están dispuestos a sacrificar la paz si no se hace justicia, los segundos están dispuestos a sacrificar la justicia para conseguir la paz. Estas diferencias entre los defensores de derechos humanos y los hacedores de la paz son, como dice Iván Orozco Abad, disputas de familia.

Algo similar sucede en la derecha. Cuando se empieza a negociar, se arma un debate entre quienes exigen el mantenimiento del statu quo (sobre todo de los derechos de propiedad) y quienes estiman que la paz le daría un gran impulso al desarrollo económico. Los primeros están dispuestos a seguir peleando con tal de asegurar el statu quo y de que, por ejemplo, no se haga una reforma agraria, mientras que los segundos están dispuestos a sacrificar algo del statu quo con tal de acabar con la guerra. Esta también es una pelea de familia; esta vez una familia conservadora.

Cada una de estas posiciones tiene, además, sus voceros típicos. Doy ejemplos: Human Rights Watch representa bien la defensa del ideal de la justicia; el grupo de Amigos por la paz encarna bien el ideal de la reconciliación con la insurgencia; el uribismo, por su parte, es el vocero de la defensa del statu quo agrario y finalmente el Gobierno representa el ideal del progreso y el del desarrollo económico.

Estas cuatro posiciones no se reducen a la dicotomía izquierda/derecha. Actores que son enemigos acérrimos en el debate político tradicional, como por ejemplo un uribista y un defensor de derechos humanos, pueden estar de acuerdo en oponerse a quienes proponen una reducción sustancial de las penas para los guerrilleros que cometieron crímenes atroces. Piedad Córdoba y, digamos, Luis Carlos Villegas (Andi) podrían eventualmente unirse contra la posición defendida por Álvaro Uribe en contra de una distribución más equitativa de la tierra.

En la práctica, estas cuatro posiciones no siempre se presentan de manera tan clara como aquí las describo. No sólo puede haber más de dos peleas por familia, sino que no todos piensan que este es un juego de tipo “todo o nada”. Muchos (entre los cuales me incluyo) estiman que lo que se debe hacer es tratar de encontrar un punto intermedio entre las cuatro posiciones, lo cual implica, por ejemplo, buscar la mayor cantidad de justicia posible que pueda ser compatible con la mayor cantidad de paz alcanzable.

Así pues, una negociación de estas es algo complejo, que involucra muchos puntos de vista que no pueden reducirse a la clásica diferencia entre izquierda y derecha. Por eso, un acuerdo de paz no puede tener éxito si no se acepta que los cuatro ideales que aquí están en juego (la paz, la justicia, el desarrollo o la propiedad privada) son importantes y que es necesario hacer un esfuerzo para conciliarlos, sin sacrificar a ninguno de ellos. Claro, es fácil decir todo esto, otra cosa es hacerlo.

 

  • Mauricio García Villegas | Elespectador.com

  • Imprimir
  • Enviar
  • 35
35

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

polista

Sab, 09/08/2012 - 22:57
No solo hay estas 4 posibilidades que admiten combinaciones con mayores y menores ènfasis , ademàs se esconden otros intereses e hipocrecìas. Muchos tratan de defender una apariencia de demòcratas , de legalistas , de fundamentalistas cuando es posible que hayan usufructuado y recibido beneficios por atropellos como el despojo de tierras , tener una posiciòn frente a los latifundistas y la productividad de la tierra. La verdad , esta es una importante oportunidad para ganar en tranquilidad y bienestar nacional , bajar los altìsimos costos de la seguridad pùblica y privada , apoyar la reinserciòn de los campesinos y su vinculaciòn a la producciòn. Y sobre todo acabar con esa disculpa falsa y farisea de que todos los males se deben a la guerrilla.Lo malo , tantos comisionados.
Opinión por:

Isidoro Bacharach

Sab, 09/08/2012 - 18:27
¿Cómo negar el principio generador de vida que palpita en el interior de las posiciones conciliadoras? Sin embargo, esta propedéutica de la gran reconciliación nacional sigue manteniendo embozados dos problemas trascendentales sin cuya resolución difícilmente podrá hablarse de reconciliación auténtica.
Opinión por:

Isidoro Bacharach

Sab, 09/08/2012 - 18:44
Uno es el carácter de lo "siniestro" que embota la volátil voluntad de paz de la inmensa minoría. Esa cuya saga familiar histórica ha ido determinando -generación tras genración- y sigue disfrutando las rentas del malévolo índice GINI. Sombrío carácter de lo "Siniestro" originado desde la noche de los tiempos, desde la segunda mitad del siglo XIX, cuando se empezó a patentar en Colombia y para una exquisita minoría, métodos de "apropiación" de la tierra hasta ahora invariables. Métodos que tal vez han refinado la sordidez de las trapisondas notariales y de la venalidad judicial, pero cuyo principio rector sigue siendo el mismo: el despojo violento. Creo que no habrá necesidad de decir que lo intuición de lo siniestro se circunscriba exclusivamente a la genealogía del latifundismo.
Opinión por:

Isidoro Bacharach

Sab, 09/08/2012 - 18:34
Y sí, éste sí que es un 'famly bussines', lo dice el índice GINI rural. Pero, reitero, los bienintencionados conciliadores del Establecimiento no escapan a lo que los sicoanalistas denominan «unheimlich» compleja expresión que en sí misma encierra otras nociones: lo íntimo, lo secreto, y lo familiar-hogareño-doméstico; imponiéndose en consecuencia la deducción de que lo siniestro heredado generacionalmente, causa espanto precisamente PORQUE NOS ES familiar (la muerte violenta como herramienta sine qua non de la contrarreforma agraria de las sagas familiares). Secreto que se ha tratado de mantener –sin mayor éxito- oculto, de modo que otros no puedan advertirlo, pero no es del todo disimulable.
Opinión por:

Isidoro Bacharach

Sab, 09/08/2012 - 18:32
En el siglo XX los sucesivos gobiernos han actuado con una completa opacidad tratando de encubrir y restar importancia a estos métodos de contrarreforma agraria. Uno tras otro, los presidentes casi que se limitan a decir que eso fue algo "secundario"; y los informes oficiales de cada época solo hablan de aislados hechos de muerte. A los periodistas se les prohibió informar de los hechos, y por regla general, por supuesto, nadie fue investigado ni condenado. Este lado siniestro hasta ahora ha quedado en suspenso. Intocable. Innegociable.
Opinión por:

Isidoro Bacharach

Sab, 09/08/2012 - 18:31
Alguna corriente del sicoanálisis propende porque el sicoanalista, antes de ejercer su profesión, debe someterse a ser sicoanalizado. Elemental: en la medida en que reconozca sus vacíos, que bucee el historial y el fruto de sus mecanismos inconscientes tendrá mayor aptitud e idoneidad porque “¿de qué sirve que un ciego guíe a otro ciego?”
Opinión por:

Isidoro Bacharach

Sab, 09/08/2012 - 18:31
Usted, Mauricio, sabe que no son pocos los investigadores sociales de nuestras problemáticas nacionales los que han detectado una de las más graves barreras de los principales miembros del statu quo del Establecimiento: su irredenta esquizofrenia. Hacen una cosa con una mano y la deshacen con la otra. En síntesis, el síndrome de “Dr. Jekyll and Mr. Hyde”.
Opinión por:

Isidoro Bacharach

Sab, 09/08/2012 - 18:29
No es apenas un frugal asunto de familia que debe resolverse por consenso dentro de la misma familia. “Peleas de familia” a las que, quizás, pueda reducírseles su acritud con ciertos buenos oficios de profesionales expertos en técnicas psi de terapia familiar. Aquí hay un problema estructural –geológico- que atraviesa de cabo a rabo estos liminares desajustes que saltan justo cuando empiezan tensionarse las contradictorias consideraciones sobre los qué es o no es “derechos humanos”.
Opinión por:

Isidoro Bacharach

Sab, 09/08/2012 - 18:28
Juzgar y condenar, por anticipado, a los responsables. Antes de conciliadoramente proponer el albur de las conversaciones con el Satanás, quizás convenga también romper los lazos de esquizofrenia y siniestridad vigentes y propalados generacionalmente por the famly demond.
Opinión por:

CARV

Sab, 09/08/2012 - 18:20
Los cuatro (o más) elementos en juego para llegar a un cierto consenso para la Paz se 'socializan' y se avienen más fácilmente si se descarta el absurdo y falaz maniqueísmo que unos pocos energúmenos tratan de implantar (declarándose impolutos y serafínicos). El asunto consiste en reconocer que todos somos colombianos y que deseamos lo mejor para nuestro país y para nuestros hijos; las sangrientas discrepancias se deben principalmente (no exclusivamente) a los criterios con los que medimos y valoramos ese anhelo nacional.
Opinión por:

mejiarafa

Sab, 09/08/2012 - 17:14
Ese Álvaro Urive sí que provoca risa (...y después MIEDOOO)
Opinión por:

fernando mora gomez

Sab, 09/08/2012 - 14:28
"Soy pacifista sin bandera,pues luchar por la paz es como follar por la virginidad". de la canción" Polla dura no cree en dios" de Mago de Oz
Opinión por:

jaramo

Sab, 09/08/2012 - 14:02
No se está proponiendo una reforma agraria al estilo de los antiguos generales peruanos, se está proponiendo entregar terrenos baldíos en manos de ventajosos y tierras mal habidas o habidas con ventajas ilegales o de fuerza o de situaciones difíciles: por qué cree que Uribe se opone tan radicalmente a esto: porque tendrán que mirar sus tìtulos de propiedaad sobre las tierras que ha comprado u obtenido a lo largo y ancho del país: allí se sabrá la verdad de la forma como las adquirió, sobre todo las que adquirió con su primito Mario.
Opinión por:

magirodi

Sab, 09/08/2012 - 11:31
Se deben conciliar los objetivos para obtener los mayores beneficios para el pais.Paz, justicia, desarrollo,y acceso a los medios de producción de pare de los más pobres, pero lo que si hay que aclarar para iniciar el proceso es que las FARC no pueden iniciar con la mentira de que ellos no tienen a nadie secuestrado.Tienen que dar una respuesta a los familaires de los secuestrados y decirles que hicieron con cada uno de ellos. O es que los comandantes de las FARC van por un lado y sus soldados guerrilleros van por otro lado.Si es así los diálogos están rotos desde el principio.Elm primer punto de la mesa de negociaciones es la situación de los secuestrados, o si no no hya posibilidades de seguir.
Opinión por:

Ar mareo

Sab, 09/08/2012 - 11:05
La guerra es cortina de humo para el raponeo del estado y el uso del poder para enriquecer a unos pocos. La paz implica normas de juego q aplican para todos en todas partes, La paz es enemiga de los monopolios de unos senhores en los llanos, los bancos, la mineria y demas... y hay ingenuos q cree q el asunto es de fusiles y de muertos
Opinión por:

REFORMADOR2011

Sab, 09/08/2012 - 10:42
... liberar secuestrados, restituir tierras, entregar asesinos, cese inmediato al fuego,deponer las armas y por parte del gobierno, eliminar corrupción, disminuir burocracia, atenuar los gastos bancarios, reducir el endeudamiento externo, promover el bienestar real del pueblo y LEGALIZAR el narcotráfico, son las condiciones indispensables para establecer la paz...
Opinión por:

leftright

Sab, 09/08/2012 - 08:38
este mamerto si es chistoso,como si la totalidad de los 46 millones de colombianos,no supieramos que los cacareados Dh y DIH y banderas de la paz,no se los hubieran tomado por asalto,y los manejan a su conveniencia,y que solo estas ong,son las unicas que tiene derechos son los mismos 1% que siempre han sacado en las votaciones,los comunistas,son esa minoria que representa las farc como dizque ''ejercito del pueblo''Ya los colombianos sabemos que Los MOVICENIOS,CAJARENIOS COLOMBIANOS POR LAS FARC,MARCHA PATRIOTICA,PROGRESISTAS,POLO19,PEDIMOS MAS,,son pantallas de la misma mierda comunista,bolivariana,castrochavista,sancocho que ahora llaman dizque ''socialismo del siglo xxi""
Opinión por:

CARV

Sab, 09/08/2012 - 19:16
Para el caso, no interesa el porcentaje de colombianos (que, de todas maneras, lo son) calificados de 'comunistas' (lo cual no es delito alguno). Afortunadamente, todos los indicadores nacionales e internacionales son enfáticos en señalar la abrumadora mayoría de personas e instituciones que ven son simpatía y esperanza este intento (que parece ser serio) por buscar y lograr la Paz (la verdadera). Entonces, las 'casandras' del negativismo están quedando reducidas a un insignificante puñado. Evidentemente, 'los trinos ya no truenan'.
Opinión por:

Contradictor

Sab, 09/08/2012 - 09:57
Por supuesto que dentro de casi 50 millones de Colombianos tiene que haber de todo, incluso, asquerosos con lefgtrina.
Opinión por:

Contradictor

Sab, 09/08/2012 - 09:49
Esta basura la ûnica que entiende es las paz de los sepulcros.
Opinión por:

leftright

Sab, 09/08/2012 - 08:25
Estos payasos con columna,todavia creen que la narcoguerrita del PCC y sus dos brazos terroristas farc y eln,es por el cuentico manido y facilista ''es por la tierrita''solo los tarados,piensan esto,la narcoguerrita es por el poder total e implantacion de un sistema politico y economico,a ellos les importa un culo la tierrita,pues si, la tierrita da poder,y en grandes cantidades ,como la que tiene ya los lideres de las farc y eln,LA QUE YA TIENEN LOS OLIGARCAS COMUNISTAS TERRATENIENTES DE LAS FARC Y ELN que han acumulado durante 50 aniosde terrorismo,pero la narcoguerrita va por otro lado,como si los 46 millones de colombianos no supieramos que la agricultura es el topico de riqueza en sus exportaciones y ventas internas,que menos da riqueza aun pueblo y estado
Opinión por:

Gonzalvo

Sab, 09/08/2012 - 08:13
O sea que Villegas pertenece al grupo del sancocho eclecticísta, tomando para sí lo mejor de cada grupo, pero sin ir muy a fondo en sus posiciones, no sea que de pronto se pisen sus propios cayos; este tibio mediático no tiene como referencia sino al Uribismo , sería interesante y demostrativo que trascribiera alguna cita o fuente donde Uribe diga que se opone a la distribución equitativa de la tierra.
Opinión por:

CARV

Sab, 09/08/2012 - 19:35
Si uno es capaz de entender el lenguaje de las motosierras, puede traducir su mensaje declarando que 'no se permite la justa redistribución de las tierras y de sus rendimientos'. Como 'musica de fondo' se escucha el ronroneo de los helicópteros.
Opinión por:

CARV

Sab, 09/08/2012 - 19:30
Si uno es capaz de entender el lenguaje de las motosierras, puede traducir su mensaje declarando que 'no se permite la justa redistribución de las tierras y de sus rendimientos'. Como 'musica de fondo' se escucha el ronroneo de los helicópteros.
Opinión por:

Contradictor

Sab, 09/08/2012 - 09:51
el ejército anti-restituciôn de tierras es el brazo armado del uribismo. Eso es todo.=
Opinión por:

solesporventanilla

Sab, 09/08/2012 - 07:49
El acuerdo se hace entre victimarios que dicen representar a las víctimas, primero que todo. Se me dirá que eso es demasiado radical, y es verdad: el gobierno o el Estado en general cumple un papel ambivalente. ¿Por qué no dejamos que las víctimas participen directamente de la “negociación” y vemos que pasa? Definitivamente es muy fácil hablar; y es muy fácil hablar de valores y de sacrificar esto o aquello, cuando es la fuerza la que en definitiva impone las condiciones y cuando no se ha sufrido nada en este juego. Sinceramente siempre García Villegas me parece acomodado, no sé por qué tengo esa impresión.
Opinión por:

criticoserio

Sab, 09/08/2012 - 06:54
Creo que afirmar que los defensores de derechos humanos hacen parte de la familia de izquierda como la llama el columnista es macartizar el tema y es absolutamente falso. Las reivindicaciones de los DDHH no son nada mas que la pretensión de que exista la democracia liberal. No son reivindicaciones que pretenden la revolución social ni nada por el estilo. Así que si García pretende ser tan erudito, es mejor que le retire la lápida que les pone a los defensores de DDHH a quienes coloca en la mira de la extrema derecha. Que arrogante e irresponsable!
Opinión por:

comentandoj

Sab, 09/08/2012 - 06:12
Sostenerse en el poder, apoyado en el guerrerismo, defendiendo el latifundio y olvidando la justicia social, fueron las consignas del urlbestia; Como Santos se apartó diametralmente de tales concepciones se ganó la enemistad de su mentor.
Opinión por:

luispuyana

Sab, 09/08/2012 - 06:06
LA PAZ SE HALLA EN LOS ARTS. 13, 64 y 65 de la Carta del 91, hace más de 20 años están ahí pero ningún gobierno y menos los terroristas de la farc la encuentran. Los únicos que por tales normas han venido luchando es el Movimiento Obrero, los campesinos y el sector productivo nacional de las pequeñas y medianas industrias del campo y del agro. Menos han visto los sectores amigos del capital financiero que nunca han luchado y por contrario se han opuesto ha 'PROMOVER LA INVESTIGACIÓN Y LA TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA PARA LA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS Y MATERIAS PRIMAS DE ORIGEN AGROPECUARIO, CON EL PROPÓSITO DE INGREMENTAR LA PRODUCTIVIDAD', como lo ordena el art.65, CONTRA TALES OBJETIVOS ESTÁN LOS TLC. ES LA DEFENSA DE LA REAL PROPIEDAD DE LOS PEQUEÑOS Y MEDIANOS PRODUCTORES LO CENTRAL.
Opinión por:

Boyancio

Sab, 09/08/2012 - 05:51
Un arreglo de las cosas sociales, sumercé, se lo digo así, de una, que no obstante nos alegramos que al Interior le vaya en bonitura sus desarrollos al llegar a un acuerdo con su guerrilla de siempre; nosotros, los de la Franja Caribe, pedimos autonomía, nomá...¡ah y bocadillo de hoja! se me olvidaba.
Opinión por:

luispuyana

Sab, 09/08/2012 - 05:45
LA AÑORADA PAZ ES DE CARACTER ECONÓMICO, así por lo menos se entiende sobre la base de los artículos reseñados abajo de la Carta del 91. Y es que los hechos así lo confirman, las grandes marchas de protestas de éste y del otro gobierno han venido reclamando todos los años salarios dignos y pensión pero tales gobiernos hacen TODO LO CONTRARIO. Al igual los sectores productivos exigen es restaurar los aranceles para defender el agro y la industria, PERO SE HACE A LA INVERSA, SEGUIR QUITANDO ARANCELES Y AUMENTAR LOS DESCOMUNALES INGRESOS DE LO QUE AQUÍ SE PRODUCE. Me acuerdo que el sector azucarero trató de incluir sus exportaciones y EEUU DIJO QUE ELLO QUEBRARÍA SU SECTOR AZUCARERO. Ellos si son proteccionistas, al revés los gobiernos.
Opinión por:

Boyancio

Sab, 09/08/2012 - 05:55
Lucho, debrías comprarte un paisito para aplicar todos tus conocimientos de macro, de política económica, y sobre todo, un manual de resumen sintético, para que en pocas palabras nos digan todas esas cosas que te atormentan y no te dejan dormir, ni na.
Opinión por:

luispuyana

Sab, 09/08/2012 - 05:35
El sector del Movimiento Obrero organizado sale de los cálculos del columnista, pues la paz es entendida como la oportunidad de lograr salarios dignos y con pensión que es el principio y fin de la vida de un trabajador, contra lo cual conspiran el FMI y todas sus instituciones financieras en ese afán codicioso de aumentar sus descomunales ganancias a costa de reducir los costos laborales. No se aplican los únicos artículos que no son neoliberales de la Carta 91, como lo son el 13 como columna central de darle prioridad a los sectores más débiles de la sociedad, como son los trabajadores y campesinos de los que priorizan los arts. 64 y 65, del deber del Estado de acceder a la democratización de la tenencia de la tierra para trabajarla y la defensa de la diversidad en la agricultura-industri
Opinión por:

corista

Sab, 09/08/2012 - 02:53
Muy buen análisis. Habría que añadir que la complejidad aumenta cuando se consideran los poderes fácticos en cuanto existen también quienes ven amenazado su status quo. Me refiero a quienes reciben beneficios de la guerra y el presupuesto militar, así como quienes puedan ver amenazas a los negocios del narcotráfico o la lucha privada contra la insurgencia o la amenaza terrorista.
Opinión por:

jcgaviria

Sab, 09/08/2012 - 00:30
El mejor análisis de todos lo periodistas que he leído sobre este proceso de paz. Lo felicito por no darle color político a algo tan importante como este proceso.

Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2013