Opinión |18 Sep 2012 - 10:14 pm

Pascual Gaviria

El ultramontano

Por: Pascual Gaviria

Hace 100 años, bajo el liderazgo de Carlos E. Restrepo, Colombia discutía las posibilidades de una política que usara menos los extremos ideológicos, donde el debate solía ser un tratamiento de contrastes que casi siempre terminaba con muestras de sangre. En ese momento la ideología estaba muy cerca de la religión y la intransigencia política era una de obligación moral.

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Desde lo que se llamó el republicanismo, Restrepo intentaba alertar sobre los liberales radicales y los godos ultramontanos: “Sigo creyendo en la necesidad de nuevas organizaciones políticas, de carácter muy distinto del que hoy tienen; deberán abandonar la cuestión religiosa, que los unos pretenden resolver atacando el sentimiento más alto, más respetable y más general que existe en Colombia; y los otros, tomando el estandarte de Cristo y arrastrándolo por calles y plazas, por comicios y trapisondas”.

El experimento duró poco. El fanatismo era un virus difícil de combatir: los obispos señalaban la posibilidad de la excomunión por el voto a favor de los herejes y los párrocos comunicaban los resultados vía telégrafo: “Párroco de Concordia: católicos 240, luciferistas 83. Párroco de Pueblorrico: católicos 435, rebeldes contra Dios y su Santa Iglesia 217”. Los discursos marcaban una disyuntiva entre la descomposición moral y el apego a las tradiciones de orden. Entre los conservadores hizo carrera una frase que todavía hoy tiene sus defensores: “No hay libertad para el error”. Los liberales hablaban de los “dogmas en movimiento” y los conservadores de los “dogmas inamovibles”. Mientras tanto los ejércitos y los conjurados no se quedaban quietos. Eran los tiempos de otras hecatombes. Los conservadores intuían la derrota y llamaban a la “abstención purificadora”, los liberales presentían el triunfo de sus rivales y clamaban por la insurrección.

Desde hace 30 años la religión dejó de ser un tema clave en nuestras discusiones políticas. Algunos temas particulares han llevado al pronunciamiento de la Iglesia, pero los debates enconados desde el púlpito parecían cosa de retratos presidenciales apolillados. Las grandes discusiones de 1936 sobre el divorcio y el matrimonio civil, los discursos de Laureano Gómez en 1949, bendiciendo a Dios mil y mil veces por haber logrado que su mente captara “una sublime doctrina”, eran parte de un pasado que se miraba con alivio.

Pero apareció un laico que todavía se considera como un solado de la Iglesia. Un hombre que cree que desde un despacho para hacer investigaciones disciplinarias es posible “darle tono ético a la sociedad” y “defender nuestra identidad en lo ético y lo moral”. Ese laico ideal, que se cree elegido para llevar a cabo tareas mucho más importantes que las que marca su manual de funciones, resulta una bendición para la Iglesia y un Partido Conservador que se había quedado sin discurso, pero termina siendo fatal para el Estado y la política. Alejandro Ordóñez no sólo ha incumplido sus deberes de funcionario, también llevado las discusiones que habíamos aprendido a dar en el terreno de la Constitución al maniqueísmo de los réprobos y los bendecidos. Desde sus responsos pretende revivir un radicalismo olvidado. Carlos E. Restrepo es ahora un viejo recuerdo, pero tiene un adversario ultramontano en pleno siglo XXI.

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Opiniones

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Margarito Cedeño

Mie, 09/19/2012 - 20:53
Uno solo acepta a su mamá goda, pero, el padre?????!!!!!!, la chi.mb.a.
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Margarito Cedeño

Mie, 09/19/2012 - 20:51
Yo opino dos cosas: que porque no nombrar a una Ordoñez, la que recluta perros callejeros, salio hoy por television. Si Petro no hace algo para evitar la reeleción de Ordoñez, estamos perdidos ahora si, el radicalismo que pario la literatura se las llevan los politicos astutos.
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Lsarmiento

Mie, 09/19/2012 - 19:43
Ojalá muchos políticos y funcionarios públicos tuvieran a Dios más cerca a la hora de decidir y ejercer. Seguramente la corrupción no sería el problema número uno en este país. Al final, Ordoñez también está en medio del mundo oscuro de la política y además en ningún lado se estipula que los funcionarios públicos tengan que ser ateos para tener contentos a los neoliberales.
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hbpsentipensador

Mie, 09/19/2012 - 22:16
Por favor, su ídolo es un avezado, mañoso y corrupto politiquero. Tan es así que se está acabando de tirar al Senado, lo que no era previsible. ¿Cree Usted que alguien "medio honesto","medio decente", sería nominado por unanimidad por una Corte Suprema recién tomada por el para-militarismo? o, peor aun, apoyado por mas del 80% de el corrupto Senado que aprobó la infame "reforma a la Justicia"?. Por favor, no siga insultando a la inteligencia ni ultrajando la decencia.
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Ignatius Reilly

Mie, 09/19/2012 - 21:37
¿Sumercé no tiene la más mínima idea de qué es un estado laico, cierto?
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rabil

Mie, 09/19/2012 - 16:55
Una verdadera lástima que la mamá de Ordóñez no hubiera abortado. Qué mal elemenmto para una sociedad que necesita tramitar sus diferencias por las vías del debate sano, honesto, descontaminado. ¿Por qué un funcionario que transgrede la Consitución y las leyes puede seguir en su trono moral, sin siquiera una denuncia y un proceso andando?
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Amonoi

Mie, 09/19/2012 - 10:17
Vistas las cosas como las plantea el columnista me pregunto ¿cuál es el pegamento que une a los congresistas liberales con el procurador?. No es muy dificil encontrar la respuesta, cualquier muchachito avispado sabe que la transversalidad está a la orden de día, y que las ideas religiosas o políticas poco importan. Desde la presidencia hacia abajo prima el "pragmatismo", que no es otra cosa que la prevalencia de los intereses particulares por sobre las ideologías. Poco importa la ideología ultramontana de Ordoñez, lo que lo hace importante para el conglomerado politiquero es su "pragmatismo", el pegamento corrupto de "no te jodo y no me jodes", que tembién es "yo te ayudo y tu me ayudas". La ideología vale menos que un plato de lentejas y la misa en latín es solo parte del reality.
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juanraulnavarro

Mie, 09/19/2012 - 09:07
ARDERÁN EN LA HOGUERA LOS HEREJES QUE DISCREPEN CON EL PROCURADOR TORQUEMADA ORDÓÑEZ.
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jorge_ruiz_47

Mie, 09/19/2012 - 08:52
Estimado Columnista Gaviria: Usted hace gala de los columnistas con visiones inmediatistas, es claro que, aunque teniendo razón en lo expuesto, Usted no va a la sustancia del fenómeno, por que no mira quienes le dieron tal poder a tal personaje ??., .,Como decía mi abuelita.... a ese sancocho le falta fundamento....y al Columnista percepción
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luis eduardo garces orozco

Mie, 09/19/2012 - 06:50
Gracias doctor Petro, me gustaria conocer su pensamiento con respecto a este esperpento juridico-religioso-politiquero, a quien ud. mismo ayudo a elegir.
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aquiyalla

Mie, 09/19/2012 - 16:00
Claro que a Petro le corresponde una responsabilidad por su voto a Ordoñez, pero lo extraño y lo que enrarece sul reclamo es que no le haga el mismo reclamo a los 90 y pico de senadores que también votaron por él, esos son más responsables que el propio Petro, pues votaron a cambio de que los dejaran intocados en sus manchas con los paracos y el narcotráfico,investigaciones que duermen quién sabe hasta cuándo.
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hernando rosado

Mie, 09/19/2012 - 06:41
la gente del Opus , es liberal en comparacion con estos lefrevianos cavernarios . buena reseña historica .
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emachado

Mie, 09/19/2012 - 04:56
Pascual, los fundamentalistas confesionales de cualquier religión son frenéticos, se apropian de "La moral y la Ética" y se arropan o bien con el origen de la vida o el final de la vida y atrincherados ahí se obstinan en que el resto de los mortales creamos lo mismo. Nunca existirá un fundamentalista de estos que su fundamentalismo sea la libertad? Que cualquiera pueda pensar lo que quiera, creer lo que quiera, exponer y discutir lo que quiera? Y le dejen a las leyes el equilibrio de mi espacio, tu espacio, nuestro espacio. Este procurador es un frenético obsesionado por que el se cree el dueño de la verdad y la verdad es que conmigo hay muchos Colombianos, que creemos es en la constitución y las leyes.
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rhinoceros

Mie, 09/19/2012 - 02:46
Nada raro Pascual, si de ultramontanos estamos hechos. Lo que es increíble es que en nombre de "lo ético y lo moral" (de acuerdo con el dogma religioso) sigamos tan atrasados, tan condenados a repetirnos. De ahí que fácilmente nos fascinen las retóricas salvadoras, aquellas que exigen el sacrificio en la tierra para ganarnos el cielo.
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Pietrobareta

Mie, 09/19/2012 - 00:24
Ordóñez viejo godo atornillaron los g

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