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Daniel Pacheco 1 Oct 2012 - 11:00 pm

V sin victoria

Daniel Pacheco

En estos días está por cerrar la planta de Roche en Nueva Jersey donde se desarrolló el valium.

Por: Daniel Pacheco

 La pastillita con la V grabada salió en 1963 a contrarrestar “Un nuevo mundo de ansiedad” y se convirtió en la sustancia psicoactiva más utilizada del mundo. Sólo en EE. UU., estaba recetada a casi 60 millones de personas en 1974, muchas más que todos los consumidores de drogas ilegales juntos en ese país.

Las primeras en utilizar el valium fueron las suegras de los ejecutivos de Roche. Ellos, según cuenta Robin Marantz, una escritora del New York Times Magazine, quedaron tan bien impresionados con los resultados, que iniciaron una campaña de mercadeo masivo para convencer a doctores y pacientes de recetarla masivamente.

El valium se hizo tan popular que, según Marantz, hoy en día ya no suena absurda su promesa oximorónica original: “usar drogas artificiales para sentirse más como uno mismo”.

Roche abrirá una nueva planta para desarrollar psicofarmacéuticos en Manhattan. En la misma isla por donde la semana pasada pasaron tres presidentes latinoamericanos para pedir un balance a la lucha mundial contra las drogas ilegales. Un balance “científico”, dijo Santos. Un balance “sin prejuicios”, que explore las alternativas “regulatorias y de mercado”, fue más allá Felipe Calderón de México.

Después de los discursos, en un evento anexo, Yuri Fedotov, el director ejecutivo de la Oficina de la ONU contra las drogas y el delito, se mostró escéptico al pedido. Además de aceptar a regañadientes que “tomaba nota” de las peticiones de los presidentes, añadió que la estrategia actual contaba con un “amplio consenso” dentro de la comunidad global. Razón no le falta, tristemente. Estados Unidos, Rusia, China, India, Pakistán, Canadá, incluso Brasil, poco se han conmovido por los desastrosos resultados de la lucha contra el narcotráfico en América Latina.

Para decirlo descarnadamente: ni siquiera si vaporizan valium por los ductos de Naciones Unidas se disiparía la ansiedad que les causa a puritanos protestantes, musulmanes y católicos la discusión de alternativas de mercado para, digamos, la cocaína. Lo dijo Fedotov, “no es realista un cambio a corto plazo de la Convención de 1961”.

Pero tal vez Calderón fue muy lejos —está de salida a fin de cuentas—. Algo sí se ha logrado cuando ya se discute de las drogas “como un problema de salud pública”. La frase hace carrera entre funcionarios de la Casa Blanca y la de Nariño, y también en United Nations Plaza, en Nueva York. Hay más esperanza para millones de adictos hoy que hace 10 años.

Sin embargo, el grueso del problema, el de las crecientes poblaciones de jóvenes hedonistas en democracias de Occidente que compran drogas y no son drogadictos (más o menos el 80%), sigue sin solución. Los grandes contribuyentes al narcotráfico, las minorías sanas y silenciosas del problema de las drogas, aún no hacen parte de la discusión.

Si hay esperanzas en Manhattan, tal vez están en la nueva planta de Roche. Esta vez los ejecutivos deberían probar las nuevas drogas con sus hijos.

  • Daniel Pacheco | Elespectador.com

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Ar mareo

Mar, 10/02/2012 - 18:23
No es dificil q los presidentes de estos lados esten a favor de la legalizacion, solo se necesita q esten de salida!
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leinadsajor

Mar, 10/02/2012 - 11:35
Puede haber una salida aún más prometedora al problema de las drogas. El problema de las drogas es la adicción. Si se encuentra una cura contra la adicción a las sustancias psicoactivas, es posible que sea fácil legalizarlas, puesto que el uso sería meramente recreativo.
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El de la H

Mar, 10/02/2012 - 06:24
No se romperá la regla pero Petro ya le hizo una grieta con Santos ayudando debajo de cuerdas (y el proCura desesperado por estorbar de frente). Por ahí puede darse una legalización con otro nombre. Algo es algo.
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