Opinión |3 Oct 2012 - 11:00 pm

Klaus Ziegler

Ciencia y dogmatismo

Por: Klaus Ziegler

"El mundo no se divide entre crédulos e incrédulos, sino entre fanáticos y gente sensata", escribió en una de sus columnas el profesor Juan Esteban Constaín. Más adelante, en ese mismo artículo, afirma: “Mi clase, en sus modestas proporciones, es para eso, para vacunar a los muchachos contra el terrible dogmatismo de la ciencia…"

  • 67Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/columna-379178-ciencia-y-dogmatismo
    http://www.is.gd/dnIyYt
  • 0

Constaín no es el primero en asimilar el conocimiento científico a una ideología dogmática. La moda viene de tiempo atrás: hace décadas, Paul Feyerabend, en cabeza del movimiento posestructuralista, reclamaba libertad para incluir dentro del currículo universitario el estudio de la magia y la astrología, pues, según él, “las similitudes entre ciencia y mito son asombrosas”. En su tratado, “Contra el método”, Feyerabend va incluso más lejos, cuando propone separar ciencia y Estado: “Mientras los padres de un niño pueden escoger entre educarlo en el protestantismo, en la fe judía, o suprimir toda instrucción religiosa, no gozan de la misma libertad en el caso de las ciencias, pues resulta obligatorio aprender física, astronomía e historia”.

Si entendemos por una ideología dogmática cualquier conjunto de creencias o principios que no encuentran sustento en la lógica o en evidencia empírica, y cuya veracidad no admite objeciones, entonces es obvio que religión y ciencia se sitúan en extremos opuestos del espectro. El ánimo de la ciencia es producir teorías empíricamente adecuadas, y poco tiene que ver con la defensa de “verdades absolutas”, como se repite sin fundamento. De hecho, en sentido estricto, nunca se puede hablar de teoría “ciertas”; a lo sumo es posible afirmar que hasta la fecha no se ha observado algún hecho empírico que las refute.

Un asunto diferente podría ser la innegable prevalencia de una actitud dogmática en la enseñanza de la ciencia. Pero es obvio que este es un problema de la educación, no del método, de ahí que cualquier comparación con el adoctrinamiento religioso, no solo es improcedente, sino engañosa. Hay que reconocer, sin embargo, que la práctica de la ciencia no está exenta de posiciones dogmáticas y fanatismos. Para mencionar un ejemplo, el astrónomo norteamericano Percival Lowell defendió durante toda su vida la existencia de canales en la superficie marciana, construidos, según él, por una civilización avanzada, para llevar agua a sus ciudades desde los casquetes polares, a pesar de que nadie jamás, excepto el mismo Lowell, pudo observarlos. Y si se trata de fanatismo al mejor estilo de los inquisidores católicos, la historia de la ciencia cuenta con figuras como Trofim Lysenko, responsable del encarcelamiento y muerte de decenas de científicos soviéticos acusados de propagar las “dañinas ideas de la genética”, contrarias a sus doctrinas sobre la vernalización e hibridación de semillas.

Pero que existan científicos dogmáticos no implica en absoluto que este conjunto de conocimientos y metodologías pueda siquiera compararse con una ideología, en el sentido peyorativo del término. De ahí que lo realmente asombroso sea el dogmatismo de Feyerabend cuando compara ciencia con mitología, sin molestarse por mostrar un solo mito que haya desaparecido porque los experimentos lo refutaran, o que se haya modificado para ajustarse a nueva evidencia. Pensar, por ejemplo, que un teorema como la infinitud de los números primos pueda representar un dogma comparable a la resurrección de Cristo, es una idea que raya en lo ridículo, y no recibiría la menor atención si no fuera por la fascinación que despierta todo ese anarquismo epistemológico, una postura filosófica tan ingenua como pretenciosa, con ínfulas de gran profundidad, pero que se refuta a sí misma o colapsa en la vacuidad, como muestra el filósofo Thomas Nagel en su magnífico ensayo, “The Last Word”.

A manera de ejercicio lógico, asumamos por un momento la propuesta posmoderna y exijamos que la tradición racionalista dé un paso al costado para situarse en pie de igualdad con otras formas de conocimiento. Las implicaciones sociales y éticas serían enormes. En primer lugar, habría que comenzar por desmontar todo el sistema educativo, y sustituirlo por otro en el cual la enseñanza tradicional de las ciencias naturales podría suprimirse en su totalidad, o cambiarse por el estudio de los mitos o de las llamadas seudociencias. Asignaturas como astronomía o física podrían reemplazarse a discreción de los educadores por cátedras en astrología o en mitología, en las cuales se les haría entender a los jóvenes que afirmaciones como “la Tierra gira alrededor del Sol”, o “la Tierra es una esfera hueca que contiene el Sol, los planetas y las estrellas fijas”, son narraciones semejantes (no es sarcasmo, el ejemplo se debe al mismo Feyerabend).

No sé si para deleite de algunos intelectuales, ya se aprecian logros significativos en esa dirección: reclamando el derecho a impartir su propia cosmovisión, la derecha cristiana fundamentalista se anotó un gran triunfo cuando logró por fin que el Consejo de Educación de Kansas aprobara la enseñanza de la teoría del “diseño inteligente”, un reencauche de la vieja tesis del creacionismo bíblico con la cual se pretende hacerle contrapeso al “dogma” de la teoría de la evolución.

Un verdadero pluralismo exigiría que en asuntos trascendentales como la eutanasia o el aborto debamos acoger el concepto de personajes como Ordoñez y otros cavernarios iluminados, cuando juran que un amigo suyo que habita en otro mundo impregna el óvulo, en el preciso momento de la fecundación, con un ente intangible llamado “alma”. De ahí que quienes interfieran con ese acto divino deban purgar cárcel en este mundo, y luego arder por los siglos de los siglos en una sucursal del Santo Oficio, en el más allá, reservada para pecadores, infieles y otros infames.

Así mismo, si somos sinceros en practicar un verdadero pluralismo epistémico, no podríamos afirmar: “la Tierra tiene más de 4000 millones de años de antigüedad”. En su lugar habría que decir: dentro de las mitologías de Occidente, una narra que nuestro planeta tiene miles de millones de años. La leyenda se deriva del mito del registro geológico y otras fábulas sobre la vida media de ciertos elementos radioactivos. Y por supuesto, tendríamos que advertir sobre la posibilidad alternativa de datar la antigüedad del mundo cotejando fechas bíblicas. No olvidemos que el registro más preciso en esta dirección se lo debemos al arzobispo James Ussher, quien fijó la fecha de la creación: la noche del sábado 22 de octubre del año 4004 a.C.

Y en lo que se refiere a otra leyenda que circula por ahí, sobre homínidos que caminaron por las llanuras africanas hace cientos de miles de años, también habría que presentarla en contraposición a los minuciosos cálculos que aparecen en los “Annales veteris testamenti, a prima mundi origine deducti”, donde Ussher muestra que Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso, el lunes 10 de noviembre del 4004 a. C.

En una entrevista para la BBC, quien fuera en ese momento el astrónomo oficial del Vaticano, y en alusión a las verdades reveladas, expresó: “Este libro (apoyando su mano sobre la Biblia) tiene más de cinco mil años de antigüedad y aún sigue vigente. En cambio este otro (señalando un popular texto sobre la teoría de la relatividad) se escribió hace tres décadas y ya es obsoleto”. Sin duda, ¡la diferencia más notable entre ciencia y religión!

  • Elespectador.com| Elespectador.com

  • Imprimir
  • Enviar
  • 67
67

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

jakemate

Jue, 10/11/2012 - 08:47
Cuando se habla del arzobispo Usher debería agregarse que era arzobispo, sí, pero anglicano, y cuando se cotejan sus arbitrarias fechas de creación de la Tierra y la de su habitante, el hombre, señalar que la primera pareja fue expulsada del paraíso apenas 19 días después de haber sido creado el planeta.
Opinión por:

pelanga

Vie, 10/05/2012 - 20:31
el método científico es algo así como ordenar la cepillada de dientes despues de practicarlo mil veces hasta hacerlo de la manera mas efectiva para producir unos dientes blancos...para qué? ya eso es cosa de astrologos, abogados, psicologos, filosfos, sociologos y demás charlatanes
Opinión por:

ovejanegra

Vie, 10/05/2012 - 10:56
Esta es otra de esas ocasiones maravillosas en que el Profesor Ziegler se "sobra" es decir, se faja un ensayo absolutamente maravilloso, bien escrito, polémico, sustentado y esclarecedor, sin dogmatismos. Excelente! Me quito el sombrero!
Opinión por:

otrobernal

Vie, 10/05/2012 - 10:16
¿Separar ciencia de estado? It's a madhouse, a madhouse! Y eso que Ziegler no menciona, acaso porque el terror que infunde ya resulta desmedido, la parte donde Feyerabend alude a la posibilidad (gasp!) de permitir la intervencion política en las discusiones científicas.
Opinión por:

cuestor

Jue, 10/04/2012 - 23:19
-Shemp-BMX: el hecho de que una persona muestre afecto físico o diga palabras afectuosa a otra No prueba extrictamente (en el nivel más profundo) que esa parsona ama. ¿No sucede a veces que una persona es hipocríta y da manifestaciones de cariñó con intenciones ocultas, sin que la otra persona se de cuenta?. Pero, en últimas lo que Yo quiere decir con el ejemplo es que hay verdades que no pueden ser abordadas por la ciencia, como el amor. Otro ejemplo, es una obra de arte. Preguntele a un científico que es eso y lo máximo que podrá decirle es que es una colección de átomos ordenados de manera específica o un conjunto de pigmentos esparcidos por un lienzo. Si esa persona le contesta que la pintura es muy hermosa, no está contestando desde la perpectiva de la ciencia, lo es'ta haciendo .....
Opinión por:

betpol

Jue, 10/04/2012 - 21:22
despues de observar la lectura, veo que de nuevo estan los que creen saber y tener la razon , y el otro grupo que discute sin sentido; en todo caso los dos puntos de vista son totalmente errados, pues pretendemos saber de todo, conocer de todo, discernir de todo, discrepar de todo, teorizar de todo, incluido dios. SI NISIQUIERA nos damos cuenta, como es que FUNCIONAMOS nosotros mismos, nos atrevemos a hablar de todo lo que se nos ocurra, a bonita IGNORANCIA; cuando se ES CONCIENTE se entiende inmediatamente de que se trata absolutamente todo. y todo es todo......afanense por despertar y entenderan.
Opinión por:

EFRAIN BARRERA

Jue, 10/04/2012 - 20:54
pobre imbecil...entonces como avanza la humanidad....todavia adurando entre ser o no ser? todavia entre el dilema de la religion y - o la ciencia....lo uno no excluye a a lo otro!! redescubrio el agua tibia!!
Opinión por:

el palabrista

Jue, 10/04/2012 - 20:18
Una vez más estimado forista. Entiendo que la mejor manera de explicar el mundo físico es a través de las ciencias naturales, pero estas además de reflejar el mundo real y físico no tienen otra opción que hacerlo a través del mundo simbólico, de signos y sistemas de representación: de ecuaciones y palabras que no son otra cosa que prótesis artificiales, y ampliativas. Cuando el científico habla o escribe por más riguroso que sea el lenguaje que use ha hecho una transducción, y en ese ejercicio lo que es real y físico revela su dimensión retórica, no en el sentido peyorativo de falsedad sino en el sentido de tener que recurrir al discurso para explicar lo que ha logrado, lo cual no invalida el hallazgo, simplemente lo hace ingresar al mundo de lo simbólico, donde hay partículas de "Dios".
Opinión por:

elmonpa

Jue, 10/04/2012 - 20:05
No se porque los foristas se han complicado en la diferencia entre ciencia y dogma,pues las hipotesis cientificas se pueden demostrar,por lo tanto la ciencia está basada en verdades,mientras la religión esta basadas en dogmas o mitos que son hipotesis que no se pueden demostrar,por ejemplom Dios creo la tierra en 5 dias ,quen es una hipotesis no demostrable pues ni siquiera se ha demostrado la existencia de D IOS.
Opinión por:

-shemp-bmx

Jue, 10/04/2012 - 20:50
cuestor, usted está convencido del amor a sus hijos porque hay evidencia física de ello (su trabajo, el sostenimiento que les da, las manifestaciones de afecto o al menos sus palabras); pero ¿Qué evidencia física (léase material) hay de que Dios existe? Ojo que no afirmo que no exista, sino que dudo de su existencia; son dos cosas distintas y de hecho ese es el quid de la ciencia: No afirmar nada categoricamente.
Opinión por:

cuestor

Jue, 10/04/2012 - 20:45
¿Y quien que sea serio sostiene la "hipótesis" de que Dios creó el mundo en 5 dias?. Nadie está diciendo eso. Lo único que se dice en serio es que Dios creó el mundo. ¿En cuantos días lo hizo o cómo lo hizo?. Eso ya lo responde la ciencia no la religión. Además Dios no es una hipoótesis en el sentido extricto de las ciencias. La creencia en Dios está basada en otro tipo de racionamientos. Así que no intente poner comparaciones entre las hipótesisi o verdades científicas (física) y las evidencias (metafísica) de la existencia de Dios. Son dos tipos de verdades diferentes. Ahora, no se asuste porque yo digo que hay verdades metafísicas. Hay muchas. Ejemplo, Usted y yo estamos convencidos del amor de nuestros hijos. Esa es una verdad metafísica (no se puede probar por medio de la ciencia)....
Opinión por:

el palabrista

Jue, 10/04/2012 - 18:05
El ser humano vive simultáneamente dos dimensiones de los real, dos facetas de la realidad íntimamente ligadas: la física-material, y la simbólica de sentido. No puede renunciar a ninguna de las dos porque son sus rasgos ontológicos. De la dimensión material-física se ocupan preferentemente las ciencias fácticas, de su dimesión de sentido-simbólica las sociales, y algunas metafísicas. Las dos se encuetran cuando para explicar un fenómeno real, material y físico, requerimos signos, símbolos, artificios retóricos inmateriales: "le quedaban solo palabras" escribe Borges. La naturaleza habla a través de leyes, y la única forma de comprender esa realidad natural es a través del lenguaje que no es tan preciso, carga ruido, suele ser ambiguo...que le vamos a hacer..
Opinión por:

leinadsajor

Jue, 10/04/2012 - 19:19
¿En dónde está el ruido en la demostración del teorema de Pitágoras? ¿En donde está el ruido cuando un computador se comunica fríamente, en un lenguaje totalmente binario? Definitivamente creo,que la mayoría de cosas que dicen los filósofos es para mostrar su inteligencia al usar combinaciones de palabras que para un ingenuo parecieran tener sentido, pero que en el fondo no añaden nada. Bertrand Russell ya nos había alertado de los peligros de la incoherencia de la filosofía analítica.
Opinión por:

el palabrista

Jue, 10/04/2012 - 17:54
Las dos, mi estimado comentarista, las dos.
Opinión por:

el palabrista

Jue, 10/04/2012 - 17:28
Por ejemplo, aceptemos que la teoría de la evolución es correcta. El hecho de que se le llame "evolución", en un sentido inferencia, no literal, pero sí inferencia de evolutivo, progresivo, mejorado, etc, trae consigo,a través de un recurso nominal y retórico, el llamarla "evolución" una cierta carga ideológica de progreso y mejoría, en suma de evolución. Con esto no estoy invalidando la eficacia científica de la teoriá, estoy advirtiendo que incluso la let científica más objetiva e imparcial, al entrar en el mundo del lenguaje, inexorablemente se carga de un sentido retórico e ideológico, independiente de la adecuación y exactitud explicativa del teoriá frente al hecho real.
Opinión por:

leinadsajor

Jue, 10/04/2012 - 17:40
¿El palabrista o el palabrero?
Opinión por:

el palabrista

Jue, 10/04/2012 - 17:22
Buena columna. A mi juicio más allá de la argumentación del columnista persiste un error en los defensores de los métodos y verdades parciales de laas ciencias naturales y es que confunden el contenido de dichas verdades parciales con los estudios que se hacen del modo sociológico de obtención de dichas verdades. Dicho de otras forma, una cosa es un físico que defienda la existencia del bosón de Higgs y se moleste porque alguien contrvierta los datos y otra es el sociólogo de la ciencia que investiga las condiciones materiales y discursivas de posibilidad de tal hallazgo. Toda ciencia posee una dimensión discursiva en la medida en que por muy objetivo que sea el hallazgo al comunicarse se usan recursos retóricos para hacer comprensible la idea.
Opinión por:

Perogrullo

Jue, 10/04/2012 - 14:56
Aunque posiblemente Constaín no tuvo en cuenta a Ziegler al enunciar su propósito de “vacunar (…) contra el terrible dogmatismo de la ciencia…”, es evidente que este, con su escrito de hoy, acusa recibo del mensaje. Y, como no podía ser de otro modo, responde con sus métodos: i) extrae apartes del texto objeto de su crítica (referenciar el texto completo no es uno de sus gustos ); ii) interpreta tendenciosamente lo dicho por su oponente (Constaín ASIMILA (las mayúsculas son mías) “el conocimiento científico a una ideología dogmática”); iii) lo encasilla en una “corriente maldita”, al menos desde su punto de vista (aquí hasta hace poco era “lafar”; para Ziegler, “Paul Feyerabend…); iv) finalmente, una vez construido “el hombre de paja” pasa a demolerlo “argumentalmente”. El eterno retorno…
Opinión por:

cuestor

Jue, 10/04/2012 - 14:21
Respuesta a -Shemp-BMX: Usted dice que nuetra mente nos puede engañar, pero las máquinas no. Eso no resuelve el problema en absoluto, ya que ni las máquinas, ni los instrumentos de medición piensan ni actúan. Un resultado o una medición al final quien la interpreta es la mente, así que seguimos sin saber si ésta nos dijo la verdad cuando hacemos una lectura o sacamos una conclusión. Por otra parte yo no creo simplemente a pie juntillas, yo creo apoyado en la razón, de la misma manera que lo hace el ceintifico (partiendo de la base de que nuestra mente es fiable, tal como lo dije anteriormente). Fundamentalismo es creer que solo la religión o solo la ciencia tiene la última palabra con respecto a la realidad. Extrictamente hablando el señor Klaus lo es (eso se llama "cientifismo").
Opinión por:

elquetieneojosve

Jue, 10/04/2012 - 15:49
El error es no reconocer cómo la ciencia por imperfecta que sea, ha desarrollado un método que le permite aproximarse mejor a la verdad. Su razonamiento, cuestor, va por el camino de que si algo no es absolutamente cierto, es tan equivocado como todo lo demás. Un ejemplo: si yo digo que 3 más 2 es 6, no es correcta mi respuesta, pero la hace más aproximada que alguien que diga que la respuesta es 500 ó 20.000. La ciencia no tiene todas las respuestas, no puede garantizar su perfección, pero tiene derecho a reclamar mayor cercanía a la verdad que métodos cuyas herramientas, procesos y sistemas de verificación no existen o se mueven en campos de mayor aleatoriedad e incenrtidumbre.
Opinión por:

JDNA

Jue, 10/04/2012 - 13:39
Excelente columna. Me recordó un capítulo de los Simpsons en el que un abogado increpa a Marge Simpson en estos términos: "y ese dios al cual ud. hace referencia, se encuentra aquí en esta sala?... habla ud. con él?"
Opinión por:

cuestor

Jue, 10/04/2012 - 14:07
¿Qué quiso decir?. Aclare
Opinión por:

sganarelle

Jue, 10/04/2012 - 12:53
KZ, caballero templario de la ciencia, ya va siendo como hora de dejar el sonsonete de siempre.
Opinión por:

otrobernal

Vie, 10/05/2012 - 14:18
De hecho, en los círculos académicos que se ocupan del estudio de la ciencia (no confundir con la práctica de la ciencia) esa polémica está, más que desactualizada, rancia. Aparentemente no lo está fuera de ellos.
Opinión por:

ovejanegra

Vie, 10/05/2012 - 10:59
Acaso usted cree que esta polémica está desactualizada? Entonces qué? Según usted debemos decir: bienvenido el cavernario Inquisidor Ordóñez y sus agentes medievales???
Opinión por:

cuestor

Jue, 10/04/2012 - 12:18
Asi que no es cierto lo que el columnista da a entender, que ciencia y religión (o teología) son incompatibles. Esa creencia es también "cientifismo" al asumir que solo la ciencia está capacitada para conocer la realidad. Si eso fuera cierto entonces las verdades morales, éticas, estéticas, etc. no lo serían. Ya me imagino la indignación de los humanistas, sicólogos, sociólogos, artistas , etc. La ciencia no puede decir por sus mismos métodos, por ejemplo, que asesinar niños sea malo o bueno. Sencillamente no puede hacer juicios morales. Así que el cientifismo no es cierto, porque todo el edificio de la civilización y convivencia humana se derrumbaría. Una cosa es la ciencia, que es muy valiosa para conocer una parte de la realidad y otra la religión para la otra parte (la transcendencia)
Opinión por:

leinadsajor

Jue, 10/04/2012 - 15:12
2.... Las costumbres del hombre han cambiado y por lo tanto su moral. Antes, ver a una mujer en un cargo público importante era escandaloso y mal visto, hoy en día es incluso deseable para eliminar el sexismo. La fe, entendida como la supresión voluntaria del pensamiento crítico, es un mal. Allí donde impera la fe se ve desigualdad, pobre desarrollo, violencia, pobreza y casi todos los males imaginables. Por lo tanto ese cuento de que podemos convivir con la religión en igualdad de condiciones es mentira. La moral no puede ser entendida desde el punto de vista religioso porque diferentes religiones se contradicen, sobre lo "correcto". La razón simplemente nos señala el camino a recorrer una vez nuestros principios sea claros.
Opinión por:

leinadsajor

Jue, 10/04/2012 - 15:00
1) "¿La religión es necesaria para conocer otra parte de la realidad?" Estoy de acuerdo con ud en que la ciencia no puede por sus propios métodos llegar a la moral. La ciencia tampoco puede explicar sus principios más básicos, por ejemplo ¿qué es la masa? sin dar vueltas en un círculo cerrado. Pero lo que la ciencia sí nos puede decir es que hacer con los principios. La moral y la ética no son sino construcciones humanas que fuera de ese contexto no tienen mucho sentido (por poner un ejemplo: el científico británico George Leivick y su estudio de los pingüinos "pervertidos"), entonces ¿por qué decir que son verdades absolutas, las verdades de la moral? A diferencia de la ciencia, siempre cambiante, la religión no se moldea, tiene el mismo libro hace 2000 años por lo menos.....
Opinión por:

heribertop

Jue, 10/04/2012 - 12:13
Las leyes naturales están sujetas a su comprobación experimental, cuando estas leyes no puedan explicar un fenómeno nuevo, se hace necesario replantear las leyes existentes con otras nuevas que logren explicar los nuevos fenómenos y los ya existentes.
Opinión por:

cuestor

Jue, 10/04/2012 - 12:03
Es tan intolerente y dogmatica la posición del columnista que cree que todos lo creyentes son fundamentalistas, lo cual es falso. La inmensa mayoria de teológos y personas pensantes en el ámbito religioso no subscriben a una visión literal de la Biblia. Es decir, en cuanto al relato del origen del universo y del hombre, aceptamos que el Génesis es un mito, un mito en el buen sentido de la palabra, escrito de manera poética, en el cual lo verdaderamente importantes es dejar claro que Dios es el creador del mundo y nada más. Que como lo creó, ¿en 6 días?, ¿con un evento cataclísmico como el Bing Bang? eso ya no es relevante respecto a Dios. Para eso está la ciencia para responder el como. Pero el pórque y quien solo lo responde la teológía. Asi que queda rechazada otra pretensión de Klaus ..
Opinión por:

-shemp-bmx

Jue, 10/04/2012 - 13:59
¿No considera fundamentalismo creer a pies juntillas? Entonces ¿Qué es el fundamentalismo?
Opinión por:

cuestor

Jue, 10/04/2012 - 11:53
La filosofía y la religión, por supuesto que también necesitan del dogma. Así que en ese punto hay una especie de empate. Lo que pasa es que ciertas personas, entre ellas el señor Klaus, parten de una falacia, y es decir que solo la religión tiene dogma, pero ya les demostré con ejemplos (hay muchos más) que la ciencia también tiene artículos de fé. Esa posición extremista de Klaus se llama "cientifismo", y es, por supuesto, una forma de pensamiento (no es ciencia), y es tan dogmatica (aclaro que dogmatismo es diferente a dogma) e intolerante como la que practican las personas en el extremo opuesto a las que Klaus critica. Asi que en el fondo los cientifistas y los fundamentalistas religiosos se dan la mano en el sentido que tienen sus propios dogmatismos y no aceptan los de la contraparte
Opinión por:

DeepField

Vie, 10/05/2012 - 09:26
También se equivoca aquí, Cuestor: la filosofía y la religión en muy poco se parecen, y los dogmas son uno de los diferenciadores. Los filósofos saben que no hay respuestas correctas a sus cuestiones, y cada quien es libre de proponer las que se le antojen, aunque los argumentos deben ser lo suficientemente elegantes para ser tomados seriamente. Por otro lado, no ha demostrado usted nada, y sé que no podría hacerlo si sus argumentos fueran consistentes. Finalmente, se contradice cuando dice que lo que usted critica como dogmático es el "cientifismo" y no la ciencia. ¿O sea que coincidimos en que la ciencia no es dogmática?
Opinión por:

cuestor

Jue, 10/04/2012 - 11:37
Les doy otro ejemplo de dogma de la ciencia.¿cual es el instrumento más valioso que tenemos para hacer la ciencia?. Pués, no es otro que el cerebro, y ¿cómo sabemos que nuestro cerebro y nuestras capacidades cogniscitivas no nos engañan?. Simplemente no tenemos manera independiente de probar eso, porque para cualquier análisis o evaluación necesitamos nuestro cerebro, y así caemos en razonamiento circular. Así que no nos queda más remedio que confiar en que nuestro cerebro y mente nos están diciendo la verdad sobre el mundo exterior. En conclusión la ciencia y el dogma no son incompatibles, al contrario la primera necesita del segundo en el nivel más profundo. Por supuesto, que las otras empresas intelectuales diferentes a la ciencia, también necesitan del dogma, ejemplo, la filosofía, ...
Opinión por:

DeepField

Vie, 10/05/2012 - 09:18
Otra vez no, Cuestor. Usted sin duda sabrá, como Pinocho, que es mucho más difícil decir mentiras que decir la verdad: quien engaña debe ser extremadamente hábil para tejer una trama consistente que resista todo escrutinio. La ciencia lo que hace es proponer modelos que sirvan para explicar los fenómenos observados, a sabiendas de que serán sometidos a meticulosas pruebas, no sólo por quien los propone sino por sus colegas, amigos (y enemigos), contemporáneos y futuros. Así esos engaños son imposibles de sostener. En un universo virtual como el de Matrix (en el que los cerebros nutridos por las máquinas nos engañan permanentemente como usted sugiere) no puede haber científicos: el engaño se derrumbaría en una semana.
Opinión por:

-shemp-bmx

Jue, 10/04/2012 - 13:58
Tal vez nuestra mente esté engañada, pero los instrumentos de medición, frias máquinas y dispositivos totalmente objetivos, no mienten. Ellos son quienes dan fé de lo que se observa, claro está con un márgen de error. No creo que haya lugar a engaños.
Opinión por:

Estrella de la mañana

Jue, 10/04/2012 - 11:32
Como lo dice San Pablo en la 1 de corintios, capitulo 13: Nuestro conocimiento es ahora imperfecto, hoy vemos como en un espejo, todo borroso, pero cuando dejemos este mundo, veremos a Dios, cara a cara, y lo conoceremos,como el siempre nos ha conocido.y nos daremos cuenta, de que estamos hechos, no solo de materia.
Opinión por:

cuestor

Jue, 10/04/2012 - 11:28
El titulo del artículo da a entender que la ciencia y el dogma son antagónicos de por sí. Eso en el fondo es falso. La ciencia en su nivel más profundo tiene también sus dogmas, siendo el principal el que LA MISMA CIENCIA PARTE DE LA BASE DE QUE EL MUNDO FÍSICO ES INTELIGIBLE. Esto es un artículo de fé, ya que no hay manera de probar con las mismas ciencias naturales que eso es cierto. Solo podemos tener la confianza de que esto es así. Me explicó: el hecho de que en el tiempo pasado el sol se ha levantado del horizonte todas las mañanas NO NOS GARANTIZA CON ABSOLUTA CERTEZA de que mañana lo hará. Solo podemos confiar en que así será. Y así por el estilo hay varios dogmas que la ciencia sencillamente tiene que aceptar para que pueda avanzar. Tengamos en cuenta eso antes de lanzar juicios.
Opinión por:

DeepField

Vie, 10/05/2012 - 09:05
Pues no, Cuestor. La ciencia no parte de tal dogma: lo que hace es observar que ciertos fenómenos se repiten indefectiblemente cuando se repiten las circunstancias, y deduce de eso teorías que permiten no sólo explicar lo observado sino predecir o explicar otros fenómenos, a veces desconocidos, que sirven para corroborar el ajuste de los modelos a las realidades estudiadas. Los desajustes entre los modelos y las observaciones son cada vez más pequeños: El problema de la órbita de Mercurio (uno de los que hizo ver que algo andaba mal con Newton) es una desviación de insignificantes (para casi todos los mortales) ¡43 segundos de arco cada siglo!
Opinión por:

Hoax

Jue, 10/04/2012 - 11:36
Klaus habla tanto de lo mismo que yo a veces me pregunto:¿será que cuando él estaba pequeño pasó mucho tiempo sentado en las piernas de un cura? No, no lo creo.Pero si así fue, ¡supéralo!
Opinión por:

Gaturria

Jue, 10/04/2012 - 11:14
(2) Respecto al pluralismo, yo estaría de acuerdo con el pluralismo ético, es decir, respetar lo que el otro cree, dialogar de manera razonada, superar el fanatismo. Es el fanatismo el culpable de gran parte de los problemas en el mundo. Incluso en la ciencia puede haber fanatismo, mejor dicho, en los científicos, pues la ciencia debe ser neutral. Hay científicos que afirman esto o aquello y caen en el error de emitir juicios que salen de su personalidad y de sus preferencias más que de las evidencias de las investigaciones. También ellos merecen nuestro respeto y merecemos su respeto. El respeto debe ser la base del diálogo y el punto de partida en una educación pluralista.
Opinión por:

Gaturria

Jue, 10/04/2012 - 11:09
(1) La ciencia no nos pide que creamos, nos pide que pensemos. La ciencia puede un día tener una teoría y tiempo después tener otra que la refute o la complemente. Ni siquiera una ley en ciencia es un dogma, es algo que se ha verificado experimentalmente y que, por el momento, no hay evidencia de que sea de otra manera. En ciencia se uasan términos como "efecto", "fenómeno", "comportamiento", etc. En fin, términos que hacen referencia a algo que se observa, mide, analiza. Por otro lado, la religión nos pide que creamos y que no pensemos. Por ejemplo, no podemos comprobar que Cristo haya resucitado, solamente se puede creer y tener fe en que así fue. Esa es una de las razones por las que no sigo ninguna religión.
Opinión por:

Nacionalsocialista

Jue, 10/04/2012 - 10:56
Como siempre, excepcionales, brillantes y muy profundos los análisis del Maestro Ziegler. Sin duda tan ilustre columnista es la joya de la corona de El Espectador.
Opinión por:

Gildán Brunesky

Jue, 10/04/2012 - 10:23
Creo que hoy en día es poco acertado equiparar la ciencia al mito o a la religión, como bien lo expone la columna. Sin embargo las fronteras divisorias entre éstas no siempre fue tan clara. Aún en la actualidad, creer que el método científico enseña "la verdad", corresponde a un acto de fé, y por ende afirmar ese hecho va de acuerdo con algo propio de un dogma.
Opinión por:

Amonoi

Jue, 10/04/2012 - 15:11
Gildán Coincido contigo en que hay "dioses juguetones" que impiden que el ser humano pueda apropiarse de "la verdad". Todas nuestras verdades son relativas, y cuando la ciencia cree haber encontrado los fundamentos de lo existente, la fórmula que está tras de todo, en ese mismo instante "algo" aletea en alguna parte y el edificio se derrumba y pide ser reconstruido. Por fortuna los científicos no se dan por vencidos e inmediatamente alguien pone manos a la obra, y entonces escuchamos asombrosas historias de universos paralelos, de un gato encerrado en una caja que no se sabe si sobrevivió o no, y de una teoría que nos ilustra acerca de la importancia de las pequeñas variaciones (Caos). Estamos en un mundo hermoso y complejo donde la "dura" ciencia oficial parece dar palos de ciego.
Opinión por:

leinadsajor

Jue, 10/04/2012 - 11:06
lo siento, ud no tiene razón. Veo que ud no se ha preparado científicamente, porque si lo hubiera hecho, no diría que el método científico enseña la verdad. Solamente un científico sabe que para lo que sirve el método científico es para descartar las hipótesis falsas, no para demostrar las hipótesis verdaderas (si es que estas existen). Por lo tanto las únicas hipótesis que son científicas son aquellas que se hacen para refutarse (que un experimento o un razonamiento las pueden negar), las también llamadas hipótesis falseables. Por ejemplo, una hipótesis científica es decir que la tierra tiene entre 6 y 7 mil años (como Ussher). Esta hipótesis científica no es correcta (un geólogo le puede decir por qué), entonces un científico la desecha porque no se verifica en la práctica .
Opinión por:

Gildán Brunesky

Jue, 10/04/2012 - 10:47
El problema con eso es que uno nunca sabe. Que tal que hayan dioses juguetones que se empeñan en engañar nuestros sentidos? O que tal que sea nuestro propio cerebro quien lo hace? Como una especie de Matrix o algo así. Por eso creo que discutir en torno de "la verdad", no tiene mucho sentido; y por ende la ciencia nunca romperá del todo sus lazos con la religión ni con la mitología.
Opinión por:

Gildán Brunesky

Jue, 10/04/2012 - 10:36
De esta forma, según creo el problema de la ciencia radica en en tres factores. El primero es la forma como ésta es enseñada, ya que, además de explicarla como una verdad absoluta, lo que en realidad logra es extirpar todo el posible gusto que alguien puede sentir por ella. A eso se le suma la campaña mediática, que muestra todo aquel interesado en hacer ciencia como un desadaptado social, o al menos como alguien digno de algún tipo de mofa. Eso redunda en una aberción que es además nutrida por un resentimiento mezquino, en muchos de los estudiosos de otras disciplinas, sobre todo en gente allegada a la folosofía y ciencias humanas.
Opinión por:

Xavierten

Jue, 10/04/2012 - 10:31
El método científico ayuda a develar la mentira.
Opinión por:

Amonoi

Jue, 10/04/2012 - 10:06
Me parece que no hay mucha diferencia entre Ciencia y Religión, pues el cerebro de quienes estudian la ciencia no tiene muchas diferencias con el de quienes se dedican a profundizar los asuntos religiosos. Unos y otros pueden ser dogmáticos o liberales. El ser humano no puede tener su cerebro "repleto de relativisnmo", tiene que dar algo por cierto para poder avanzar en el conocimimiento, y "ese algo" que se da por cierto es el dogma. Cuando en 1974 salió a flote la teoría de las cuerdas, sus autores fueron vistos algo así como ingenuos visionarios, pues estaban rompiendo un dogma, un paradigma científico. Y para el ciudadano del común es tan fantasioso el espacio-tiempo como el alma, pues no puede hablar fluidamente de ninguno de los dos. No idealicemos la ciencia.

Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2013