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Diego Aristizábal 7 Oct 2012 - 11:00 pm

Paramilitares arrepentidos

Diego Aristizábal

Admiro a las víctimas directas de este conflicto colombiano que son capaces de reunirse con los asesinos de sus familiares y perdonarlos.

Por: Diego Aristizábal
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    http://www.elespectador.com/opinion/columna-379824-paramilitares-arrepentidos
    http://tinyurl.com/kbqzy8k
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Que pueden hacer parte de un encuentro con excabecillas paramilitares como Freddy Rendón Herrera, alias “El Alemán”; Rodrigo Pérez Alzate, alias “Julián Bolívar”; Iván Roberto Duque, alias “Ernesto Báez” y con otros desmovilizados y recibir de ellos rosas y camisetas blancas, abrazarlos y ver volar globos con las palabras “paz” y “perdón”. 

Admiro profundamente esas frases que algunas mujeres expresaron el viernes en la cárcel de Máxima Seguridad de Itagüí cuando se les rindió un homenaje a ellas como víctimas del conflicto armado: “Perdono de corazón a quienes me hicieron tanto daño” o “Aprendimos a amarlos. En todas nuestras oraciones invocamos a Dios para que les dé fortaleza y digan la verdad, porque todos los días nos levantamos con la esperanza de que nos digan dónde están” (El Colombiano, 6 de octubre de 2012).

Sé que todos nos equivocamos, cometemos errores gravísimos que nos llenan de vergüenza, pero uno no puede equivocarse al hacer parte de un grupo paramilitar o guerrillero, ni reclutar menores de edad para alimentar un conflicto armado, ni secuestrar para conseguir dinero, ni desplazar y desaparecer personas porque se quiere un territorio, ni cometer masacres para amedrentar a una población, ni tampoco torturar y asesinar vilmente a seres humanos y luego llorar, hacer parte de actos en los cuales se pide perdón, se invoca a Dios y se quiere volver a tener aceptación social.

Yo me pregunto ahora que los paramilitares retenidos buscan el perdón, cómo habrán sido esos momentos en los cuales cometieron sus crímenes y las pobres víctimas, que hoy todavía no han sido enterradas por sus familiares, clamaron perdón, pidieron que no les quitaran la vida y ellos se mostraron drásticos, poderosos, supuestamente justos.

No dejo de imaginarme, por ejemplo, cómo habrá sido la muerte del líder campesino, Marino López, quien en 1997 fue decapitado en el caserío de Bijao-Cacarica, Chocó, por integrantes del Bloque Élmer Cárdenas quienes después jugaron con la cabeza de este hombre como si fuera un balón de fútbol. Trato de imaginarme qué habrá dicho cuando salió del río, después de intentar huir. ¿Dónde estuvo la clemencia de estos hombres que ahora quieren ser gestores de paz y claman en carteleras “hoy estamos deseosos de perdón”?

Está bien que estos hombres se arrepientan, es lo menos que pueden hacer después del daño que le hicieron al país, pero, por favor, que esos asesinos no sigan creyendo que el perdón es una simple palabra, un lugar común en un proceso que todavía es incipiente. Lo que pasa con los paramilitares y la justicia en Colombia es que la misma sociedad no siente que se esté haciendo justicia y cuando no se hace justicia la solidez del perdón resulta profundamente problemática. 

desdeelcuarto@gmail.com / @d_aristizabal

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Contradictor

Lun, 10/08/2012 - 10:36
Totalmente de acuerdo con el columnista , una simple expresiôn no es suficiente para sanar.=
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luigi rodini

Lun, 10/08/2012 - 09:41
discriminaciones inevitables - sin embargo hay q. reconocer, no justificar, en 1 de los grupos persigue 1 justicia social mientras q. el otro.......
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Crótatas

Lun, 10/08/2012 - 09:35
A mí no me parece "admirable" que esas personas perdonen a sus victimarios, aunque no las estoy juzgando. Me parece triste. De hecho es común en Colombia que suceda eso; es como si el perdón expresara la impotencia y resignación de esa gente, que sabe que siempre llevará las de perder en una sociedad que no les da nada, que lo poco que tienen pueden perderlo en un segundo ante unos asesinos, y que nunca tendrá quién la proteja. Creo que saben en el fondo que las cosas nunca van a cambiar, puesto que ese infierno ha sido parte de sus vidas. En cuanto a los victimarios, para ellos ese perdón, como ud. dice, es una simple palabra, un ritual con el cual creen que se liberan de sus culpas. Ambos, víctimas y victimarios, saben que las cosas volverán a su estado "normal" (de violencia y abuso).
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Hoax

Lun, 10/08/2012 - 10:47
Usted tiene razón, y más cuando quienes gobiernan son los mismos víctimarios.Por este motivo es que en Colombia , por ejemplo, RCN sólo ve como víctimas a quienes han sufrido los atropellos de la guerrilla, mientras que son benévolos casi hasta la connivencia con los paramilitares y sus aliados políticos y militares, o sino mire el caso de la "periodista" de RCN Harriet HIdalgo enviándole cartas de amor a Carlos Castaño.
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leinadsajor

Lun, 10/08/2012 - 09:27
El perdón no implica impunidad. El estado de las cosas en Colombia es culpa, básicamente de dos cosas, el extremismo enfermizo y la retaliación infinita por parte de unos y otros. La importancia de la ciudadanía, aquella que no ha sido victima directa, radica en permanecer justa, con los ojos abiertos a los crímenes de la derecha o izquierda, para que las victimas tengan al menos el consuelo de que son protegidas sin importar el color político al que pertenecen. Tal vez, si esto hubiera sido así desde el comienzo, jamás se hubiera formado la guerrilla, o el paramilitarismo, pues con un estado fuerte y una justicia imparcial, hay garantías para todos.
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Hoax

Lun, 10/08/2012 - 10:37
derechos de los víctimarios como se supone debe ser en un Estado de Derecho, pero en realidad la balanza se inclina del lado de los víctimarios, porque son ellos quienes representan un problema para el Estado o porque ha sido el mismo Estado el víctimario, y en este sentido la mal llamada Justicia Transicional es un ejemplo.Para la muestra mire el caso de Baltazar Garzón en España y las denuncias de prevaricato en su contra.
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Germinación

Lun, 10/08/2012 - 10:27
Y una cosa que usted no puede ignorar Leinadsajor.... no puede negar que los paracos en 20 años han sido mucho más efectivos que los guerrillos en 50: han elegido al menos un centenar de congresistas (los farucos si acaso 10), se han apoderado de 6 millones de hectáreas (los farucos, si hemos de creer a los estudiosos, un poco más de medio millón), los paracos han matado mucha más gente en estos 10 años que los farucos en 50; los paracos han elegido al menos 25 gobernadores (los farucos cuando mucho 3), los paracos han elegido como mínimo 1500 alcaldes en estos 20 años (los guerrillos cuando mucho 200 en 50 años)... los paracos eligieron presidente (los guerrillos nunguno). Los paracos pusieron director del DAS, jefe de seguridad de presidente, rectores.... ¿seguimos?
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Hoax

Lun, 10/08/2012 - 10:22
Aunque la afirmación de que el perdón no implica impunidad es biensonante, la realidad es que generalmente es así.Dejémos el caso de Colombia a un lado un momento, ¿usted cree que la sentencia a Anders Breivik es justa? Yo también creo que ambos conceptos no se relacionan pero no por las razones que usted expone, sino porque el perdón es algo muy personal e íntimo, mientras que la impunidad pertenece a un contexto social más amplio, la cual depende de otros conceptos como el de la justicia, ¡imagínese! pues.Estoy en desacuerdo con el argumento de la justicia como potestad exclusiva de quienes no han sido víctimas, ya que ese ha sido el problema de los procesos de "paz" en Colombia.Esa neutralidad nunca ha sido tal, porque los "neutrales" deben escoger entre los derechos víctimas y los
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Germinación

Lun, 10/08/2012 - 10:21
LEINADSAJOR... tal vez no me hice entender. ¿en qué momento digo que los guerrillos no han desplazados, robado, asesinado? Por el contrario, lo afirmo de manera categórica: he vivido muchos años en el Huila, Caquetá y Putumayo y conozco de crímenes asquerosos cometidos por esos puercos. LO que yo pregunto es si esos crímenes de los farucos con una especie de cheque en blanco para que los paracos, en asocio con parte de las élites colombianos hayan multiplicado la miseria y los asesinatos hasta el infinito, como parecen afirmarlo algunos foristas. Al colombiano promedio le asquea la guerrilla - y está muy bien- pero le gustan, o al menos disculpa , a los paracos: y eso es terrible. ¿Será porque la mayoría de las víctimas de los paracos son pobres y miserables y las de la guerrilla no?
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Germinación

Lun, 10/08/2012 - 09:25
La mayoría de las opiniones son críticas a la columna de Aristizábal. ¿Por qué? ¿Porque no aparecen mencionados los guerrillos? ¿O sea que, en tanto los guerrillos no estén condenados los paracos son buenos? ¿O sólo se puede hablar de los crímenes de los paracos sí y solo sí se habla de los crímenes de los guerrillos? La impresión que causan estos "opinadores" es que los crímenes de las FARC son crímenes de verdad, en tanto que los de los paracos son "pecados veniales". ¿O son del tipo de argumentación: si, sí, pero usted más que yo...? Los crímenes de los guerrillos son crímenes de verdad, pero eso en nada justifica el que militares, alcaldes, senadores, policías, ganaderos, un presidente y gobernador en ejercicio, empresarios, etc. se crean con el derecho a hacer lo mismo.
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leinadsajor

Lun, 10/08/2012 - 09:35
Ambos grupos criminales merecen el aborrecimiento. Pero, no es cierto que lo que ud dice de los paras no le aplique a la guerrilla. Se sabe que la guerrilla ha desplazado con la venia de alcaldes, se ha aliado con un presidente vecino, ha ayudado a elegir congresistas, masacrado a los AWAS. Para mí ambos grupos son lo mismo. No se debe hacer distinción, porque entonces estaríamos parcializándonos, lo cual terminaría en una retaliación infinita que es el origen de este estado tan decadente.
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Germinación

Lun, 10/08/2012 - 09:29
Jojoy, Grannobles, el negro Acacio y todos esos hijueputas son o eran asesinos asquerosos, pero eso siempre lo hemos sabido y así opinamos el 99% de los colombianos. De esos cerdos nunca esperamos nada, porque son bandidos, asesinos. PERO de los gobernantes, congresistas, militares, policías, empresarios, fuerzas de seguridad, presidente.... ¿no teníamos derecho a esperar que nos defendieran honra, vida y bienes?
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Gonzalvo

Lun, 10/08/2012 - 08:56
El columnista no ha podido digerir el proceso de perdón a los paramilitares?, espere los sapos que se va ha tener que tragar con la presente negociación con los terroristas de las far y su marco jurídico para la impunidad; a los paras se le exigieron confesiones , devolución de bienes , reparación y pedida de perdón , con los terrorista no habrá nada de eso , porque ellos dicen que no son victimarios sino victimas y según el melifluo Santos hay que creerles.
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AltoMagdalena

Lun, 10/08/2012 - 08:32
Y què hacemos con los guerrilleros, que ni siquiera consideran que deben pedir perdòn, pues se presentan como las primeras vìctimas? Veremos a Ivàn Màrquez, a Timochenco o a cualquiera de esos asesinos y secuestradores derramar, asì sea una làgrima de cocodrilo?
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Boyancio

Lun, 10/08/2012 - 08:14
Y que me dice, sumercé, de ese arrepentimiento jamás visto de las familias que han ocupado cargos públicos de importancia, o semiimportancia, que han dejado por fuera de las nóminas oficiales a miles de merecedores ciudadanos por el solo hecho de no tener la consabida palanca; la misma que usa Boca e perro Ordóñez para seguir en su cubil; o que me dice del que se gana un concurso y le niegan el nombramiento porque el mancito no es de la cuerda, y para completar, tiene el cuero chamuscado y pelo cucú. ¡Falta mucho! no mejoda, burra vieja buena mierda, vivaracha ella...
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El de la H

Lun, 10/08/2012 - 06:42
El rencor es un veneno que se toma uno esperando que se muera otro. Otorgar el perdón no sólo es necesario para sanar heridas por parte de la víctima sino que es necesario para que el victimario pueda dar por cerrado el capítulo, pero eso no tiene nada que bendecir el futuro del victimario. Por ejemplo, a futuro las FARC podrán ser perdonadas por sus crímenes y pagar penas ridículas por ello, pero permitirles ser gobernantes después de pedir perdón sería abrir la herida para echarle sal.
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eradelhielo

Lun, 10/08/2012 - 03:25
Totalmente de acuerdo con usted. Yo no los perdonaría, es que la muerte de esos campesinos fue de lo más cruel que uno se pueda imaginar.
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El de la H

Lun, 10/08/2012 - 13:45
@Cursor. Personas como Ud. son las que hacen que los países ardan y que la intolerancia irracional sea políticamente rentable. ¿Quién dijo que el que no gusta de paracos es afín a la guerrilla o viceversa?
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cursor

Lun, 10/08/2012 - 07:57
Y a las Farc si las perdona?.
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