Opinión |9 Oct 2012 - 11:49 pm
Áreas excluyentes
Por: Gonzalo Silva Rivas
El 12% del territorio nacional, algo así como 12.500.000 hs, está conformado por una privilegiada red de pulmones vegetales y repartido en 56 áreas protegidas, 21 de ellas dispuestas para el servicio turístico.
Un estratégico patrimonio natural, cultural e histórico que abriga una de las mayores y reconocidas diversidades biológicas y ecosistémicas del mundo.
Es el país el segundo más biodiverso del planeta y esa condición lo candidatiza como un competitivo destino de naturaleza. Pero la realidad turística es otra. La corriente de viajeros es casi inexistente frente al inmenso potencial que encarna. Costa Rica o Ecuador, con menos hectáreas y contextos naturales protegidos, hace tiempo nos tomaron la delantera.
Los recientes anuncios de Aviatur de abandonar parcialmente el proyecto de cuatro parques que con esfuerzos intenta sacar adelante, además de comprensibles son una voz de alarma. Colombia no tiene las herramientas para sacarle partido a este regalo de la naturaleza, que hoy por hoy, ante tanta limitación excluyente, es un producto exótico, desaprovechado y con cierto tufillo elitista por las dificultades y altos costos que representa socializarlo turísticamente.
A sus endémicos problemas de infraestructura especializada y vial se suman el conflicto armado, la incursión mafiosa, las dificultades de conectividad y los riesgos ambientales visibilizados recientemente con las alertas del Volcán del Ruiz que afectan al Parque de Los Nevados, y las inundaciones y desprendimientos de tierra que han paralizado los servicios en el Amacayacu.
El sistema de zonas protegidas forma parte de esa Colombia abandonada y lejana y es administrado con las uñas, pese a la dedicación de la Dirección de Parques que promueve sus áreas turísticas potenciando las concesiones comunitarias. Adolece de serias falencias que incrementan su fragilidad, aunque la mayor flaqueza es la carencia de una accesibilidad razonable.
Aporte adecuado en transporte, infraestructura y monitoreo es la clave del éxito en Costa Rica y Ecuador, donde el estado fija políticas e impulsa el mejoramiento de los entornos mientras particulares y comunidades locales lideran las actividades ecoturísticas. Si el país pretende sacarle provecho responsable a sus áreas turísticas protegidas deberá invertirle a la infraestructura, organizar la conectividad, poner fin al conflicto y trabajar de la mano con el sector para que las ofertas de viajes estén al alcance no de unos pocos sino de cualquier turista.
gsilvarivas@gmail.com
-
Elespectador.com| Elespectador.com
Tags
Última hora
-
El Mundo | Mayo 25 - 9:16 am Disturbios en Estocolmo airean debate sobre desigualdad social en Suecia
-
Fútbol colombiano | Mayo 25 - 9:05 am Renuncia del presidente del Boyacá Chicó no ha sido aceptada
Lo más compartido
-
Opinión | Mayo 11 - 11:00 pm “Para el Vaticano es urgente canonizar colombianos”
Opiniones
Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.
Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí
Publicidad
Más de Gonzalo Silva Rivas
Más de lo mismo
21 Mayo - 11:00 pm Un amplio sector de hoteleros nacionales ha hecho pública su preocupación por la caída en la ocupación registrada durante el primer trimestre del año.








Opinión por:
Ar mareo
Mie, 10/10/2012 - 17:31
Opinión por:
exURIBISTA muy arrepentida
Mie, 10/10/2012 - 11:23
Opinión por:
Latifundio
Mie, 10/10/2012 - 00:28