Opinión |13 Oct 2012 - 11:00 pm

William Ospina

¿Puede la publicidad ser un arte?

Por: William Ospina

El arte celebra las cosas porque las ama; la publicidad celebra las cosas porque te las quiere vender.

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El agua es el mayor tesoro de la humanidad y el arte se ha pasado la vida celebrándolo, desde Píndaro y Tales de Mileto hasta Salvador Dalí y James Joyce. La publicidad no le canta al agua, le canta al agua embotellada.

El arte, para serlo, requiere libertad. La publicidad es una técnica, un instrumento de ventas, y por eso sólo puede hacer lo que le encargan los empresarios. Sus creaciones deben pasar por el filtro altamente pragmático de la necesidad de los clientes, y cada vez que un creativo deja volar demasiado la creatividad, tiene que venir un ejecutivo a moderar sus ímpetus. Cada día hay en las agencias de publicidad un forcejeo entre las posibilidades del arte y las necesidades comerciales, donde triunfa siempre el interés empresarial.

Sin embargo, todos los oficios deberían aspirar a la condición de las artes, así como, según Walter Pater, “todas las artes tienden a la condición de la música”. La publicidad es una técnica poderosa y sutil que a veces informa, a veces seduce, condiciona pavlovianamente la voluntad y siempre manipula la conducta. Utiliza el lenguaje para persuadir, las imágenes para cautivar, el teatro para convencer con gestos y voces, la luz y el sonido para seducir, la frecuencia de las exposiciones para imponerse sobre la imaginación. Tiene que medirse día a día con las emociones de su público y no puede permitirse el lujo de elaborar un dialecto arbitrario, pero a menudo menciona cosas que no pueden ser comprobadas por el consumidor, como ese 99% de gérmenes que eliminan siempre los jabones antibacteriales.

Alguna vez en su presencia nos sentimos cerca de las emociones que producen las obras de arte, porque ha sabido aprovechar para sus fines los productos de la pintura y de la música, del teatro y del diseño. Las obras de Modigliani, que murió en la miseria, pueden ilustrar anuncios para una vida saludable; las sinfonías de Mozart, que fue arrojado a la fosa común, pueden ser utilizadas como jingles para anunciar servicios funerarios; las obras de Marcel Duchamp o de Dalí inspiran a menudo las amenas arbitrariedades de la propaganda.

En nada parece estar tan de acuerdo la humanidad como en la necesidad y la utilidad del dinero: eso hace que los negocios excedan el realismo de las pequeñas transacciones y conviertan a nuestra época en una danza fantástica y casi religiosa alrededor del becerro de oro.

Nada hay menos autocrítico que el lucro, por eso la sensibilidad y la imaginación tienen que ser educadas para que, además de actuar como empresarios, negociantes o consumidores, nos comportemos como seres humanos. Para que comprendamos que el poder y el dinero no lo son todo, y que nada vale tanto como una vida tranquila con la gente que amamos, sin espanto y sin derroche.

Si bien en los forcejeos de la vida práctica el arte siempre pierde frente al negocio, la publicidad podría ser una educadora sutil del gusto de los empresarios y de los consumidores. Para empezar, si las empresas buscan creativos, es porque saben que los meros cuadros contables no comunican nada, que la mera información técnica no seduce a nadie, que tienen que poner a bailar al producto y volverlo elocuente si quieren que la gente lo prefiera.

Como se sabe, la fotografía no es un arte, sino un milagro, y la fotografía ha llevado una tendencia de nuestra época a su plenitud. En otros tiempos el alma lo era todo y el cuerpo no era nada, en otros tiempos el espíritu lo era todo y la materia no era nada: ahora llevamos la confusión al otro extremo, el cuerpo lo es todo y el alma no existe, la materia lo es todo y el espíritu está en duda. Estamos en la edad de la fotografía, donde las cosas son más bellas que en la realidad; de la fotografía, que pregona día y noche que estamos enamorados del mundo físico.

Piedras, espigas, tornillos, telas, maderas, manos, maquinarias, rostros, grasas, tempestades, espejos, incendios, todo, en la fotografía inmóvil y en la animada, es prueba abrumadora de nuestra actual fascinación con el mundo. Y la publicidad es un ejemplo extraordinario del modo como esta época está asombrada del mundo en que vive.

Sin embargo, esta técnica utiliza paisajes y objetos, elementos y seres no para valorarlos en sí mismos, como el arte, sino para convencernos de adquirir un producto: las montañas para vendernos coches, los desiertos para vendernos bebidas refrescantes, el amor para vendernos desodorantes, los cuerpos humanos para vendernos ropa.

También por eso la publicidad, que convoca y concentra tantos talentos y utiliza para sus fines todas las cosas, debería ser más sensible que otros oficios ante los peligros que amenazan al mundo: el deterioro del medio ambiente, la creciente fealdad de las ciudades modernas, la alteración del clima planetario, la profusión de basuras industriales, el envilecimiento del aire y de los mares.

Los empresarios dirán que a los publicistas no les compete decidir qué se comunica, sino sólo cómo se comunica. Pero si la publicidad fuera un arte tendría que poder hablar en nombre de la humanidad y no sólo de la industria. Mejor aún: hacer coincidir los intereses de la industria con los intereses de la humanidad.

William Ospina(A propósito de una pregunta en el Congreso de Publicidad)

 

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fperilla@hotmail.com

Mar, 10/16/2012 - 08:13
Desde la columna del presidente Chávez, dudo si el que escribe es el señor Ospina.
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Maria Luisa Jaramillo

Lun, 10/15/2012 - 19:32
No sería una mala idea que los publicistas trabajaran con los educadores - de todos los niveles - y que lograran poner de moda la buena educación y el respeto tanto en las aulas como por fuera de ellas y que aquel que no se comporte se empiece a sentir mal...y ...CAMBIE¡¡¡
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Sybill P. Trelawney

Lun, 10/15/2012 - 03:19
“Y sin duda nuestro tiempo…prefiere la imagen a la cosa, la copia al original, la representación a la realidad, la apariencia al ser”. (Feuerbach) amén
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Sybill P. Trelawney

Lun, 10/15/2012 - 03:09
En la sociedad postmoderna el poder de la ideología opera según un mecanismo de eficacia imaginaria mediante un poder biopolítico,concepto que designa aquella forma de control cotidiano de la población, de sus vidas, de sus deseos en tanto que comportamientos de consumo, guiados por imágenes que promueven la identificación individual-social con las mercancías. De este modo, inconscientemente, los consumidores se subordinan mediante la adquisición de renovadas mercancías.
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Sybill P. Trelawney

Lun, 10/15/2012 - 03:13
Éstas, son elevadas por la publicidad, y los propios consumidores, al nivel de fetiches, representando en sí estatus, éxito, privilegio y bienestar; por tanto, el control como forma de poder, se reproduce mediante la promesa de placer, goce y felicidad sin límites. Se verifica entonces un control por placer, que con toda claridad, reduce al ser humano a la única dimensión de racionalidad económica. A su vez, el sujeto con una posición de deseo narcisista y una ética del hedonismo actuará en el escena social de un modo que resulta funcional a la sociedad de consumo" atentamente los sacerdotes Deleuze, Foucaul y Marcuse, amén, amén.... amén.
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elquetieneojosve

Dom, 10/14/2012 - 23:16
Excelente la respuesta, maestro. Ni siquiera se justifica la discusión. Está muy claro que, para bien o para mal, el arte nunca está al servicio de..., no es "funcional", porque el arte es subjetivo y, en cierta forma, arbitrario, se mueve en el campo de lo simbólico y generalmente no es obvio. Esa es su diferencia con el diseño y la publicidad, en los cuales hay de por medio una finalidad establecida desde el cliente y esa finalidad debe ser explícita y lo más obvia posible para el observador.
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Sybill P. Trelawney

Lun, 10/15/2012 - 03:38
"Está muy claro que, para bien o para mal..." el espacio interno del mall, permitirá, metafóricamente a un sujeto de esta sociedad postmoderna, un orgasmo sublimado mediante un esteticismo publicitario cuya perfección es propia de los sueños y fantasías sociales e individuales. Luego, no queda duda que lo inconsciente está estructurado como un lenguaje que da lugar a un discurso, compuesto por dimensiones verbales, icónicas y espaciales (reales-virtuales) que se aúnan en el mall como paraíso artificial de felicidad.
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samueld

Dom, 10/14/2012 - 20:24
Y pensar que William Ospina es otro cortesanito de Hugo Chávez que de verdad cree que el socialismo del siglo XXI es la salvación del hombre. Desde hace una semana, cuando declaró su amor a Chávez, leo a Ospina y siento que leo a una sirvientica (así como Evito Morales, el bobalicón boliviano).
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INTI05

Dom, 10/14/2012 - 19:36
No hay arte, no hay ninguna expresión realmente neutral... ninguna columna de opinión tampoco, a veces intenta ser objetiva, a veces solo contiene loas al poder...
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eradelhielo

Dom, 10/14/2012 - 17:55
Cualquier cosa es arte, no dicen el arte de mentir, el arte de robar y la publicidad tiene mucha relación con las anteriores.
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eradelhielo

Dom, 10/14/2012 - 17:57
por ejemplo, solo basta escuchar la publicidad de Pacific Rubiales o la de los bancos para comprobarlo.
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Ocossa

Dom, 10/14/2012 - 15:40
¿Los mejores publicistas son siempre malos poetas? Pienso en Jotamario. ¿Los buenos poetas son malos publicistas? Pienso en Gerardo Riveri. ¿Dónde se cataloga William?
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eradelhielo

Dom, 10/14/2012 - 13:47
El papel puede con todo y la publicidad igual.
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Pepe Godoy

Dom, 10/14/2012 - 12:54
¡Pero si William Ospina fue "creativo publicitario"! En el fondo todavía cree que la publicidad puede ser un arte. Dios nos libre de sus pendejadas. Gracias. Pego
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Ar mareo

Dom, 10/14/2012 - 12:07
Me sorprende verlo escribir en blanco y negro y desconocer el valor artistico de obras de publicidad y mercadeo. El fondo de la creatividad y del artista es mostrarnos otras formas de ver la realidad. Ese en mi opinion lo hacen los publicistas y cobran por ello. Unas obras colgadas en un museo, otras colgadas en los canales de tv, a la final el publico es el juez final
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solesporventanilla

Dom, 10/14/2012 - 17:36
Fueron precisamente músicos reflexionando en torno a este problema, los que hicieron llamar la atención sobre esto.
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solesporventanilla

Dom, 10/14/2012 - 17:14
No creo que el público regguetonero o el público de Juanes o Shakira están interesados en conocer la evolución del sonido de estos, menos el que quiere comprar apartamentos, o automóviles, o pijamas, o cepillos de dientes.
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solesporventanilla

Dom, 10/14/2012 - 17:10
Bien, no creo que la discusión radique en decir que no hay técnica, es decir, el publicista, al igual que el cantante de reggaetón, jamás crearán, o desarrollarán técnica artística, se aprovechan de ella y le dan un uso completamente diferente. Ni el publicista ni el comerciante de la música, están interesados en desarrollar técnica, ¿para qué? Otra cosa es sostener que no la puedan utilizar, es decir, algo de arte hay, sin lugar a dudas, pero creo que los motivos de publicistas, mercaderes y artistas, por otro lado, no coinciden.
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leinadsajor

Dom, 10/14/2012 - 16:39
Sí señor, es que hay arte en casi todas las manifestaciones humanas. Así a uno no le guste el reggaeton, que es una música Supercomercial, hay arte. Pero bueno, hay intelectuales a los que les pica lo comercial porque se creen de gustos más refinados.... ¿Qué hacer?, pues disfrutar de la vida, de lo comercial y lo que no lo es, para que amargarse...
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Ar mareo

Dom, 10/14/2012 - 15:24
Leina, me gustaron sus ejemplos, gracias por el aporte y q tal otras obras creativas como los chistes, los cuentos cortos, las anecdotas, los juegos de palabras, en mi opinion muchas de ellas son expresiones creativas de gran valor
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Ar mareo

Dom, 10/14/2012 - 15:21
Soles, la actitud mercantil no le quita su valor estetico, conceptual o humano a ciertas creaciones publicitarias, de la misma manera q no todo lo q los cineastas, pintores, escultores, musicos o escritores crean tiene valor artistico, asi lo hagan en la pobreza.
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solesporventanilla

Dom, 10/14/2012 - 14:32
Un profesor de estética chileno hace poco me hizo (o nos hizo) caer en la cuenta de que el publicista raras veces está interesado en que se catalogue su trabajo como artístico. Por ende, si un publicista llega a admitir que su trabajo está enfocado a "mostrar la realidad" de otra forma, lo hará pero para vender el producto en cuestión, no está interesado en nada más (aclaro, no estudio estética, fue algo casual, pero piense en los casos en que el publicista se enfrasca en este tipo de debates, reclamando que es un artista, y se dará cuenta de que es prácticamente inexistente una actitud así).
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leinadsajor

Dom, 10/14/2012 - 12:30
Sí señor. Además hay otras formas de arte, que las que están en un museo o las que hacen los publicistas, que casi nunca tienen en cuenta. Como por ejemplo las novelas gráficas, o comics, los grafitis, etc.
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Acróbata Sobreviviente

Dom, 10/14/2012 - 11:57
De toda la gente pobre que puebla este planeta, la más pobre es sin duda la que ha pasado por una facultad de publicidad. Sus cabecitas huecas solo reproducen lugares comunes, y necesitan los letreros y logos de las marcas para valorizar su cuerpo. ¡Pobre gentecita pobre la gentecita publicitaria!
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contestona

Dom, 10/14/2012 - 10:29
Personalmente creo que las empresas botan su dinerito en esa publicidad poética, con mensajes largos que solo terminan con un nombre rápido en pantalla de la empresa que pagó toda esta poesía....muchas veces cuando comienza dicha publicidad trato de recordar qué me va a vender y no lo recuerdo hasta el último momento fugáz en el que sale el nombre del paganini y el cual a veces no lo muestran de manera tan rápida que apenas se alcanza a leer.........una cosa es publicidad, que queramoslo o no tiene la misión de aumentar las ventas y otra el arte....
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leinadsajor

Dom, 10/14/2012 - 10:10
Como si no hubiera publicidad a favor del medio ambiente. O como sino hubiera publicidad en contra de los políticos. Ese es otro de los delirios de la izquierda (y la derecha cuando no tienen el poder), solo ven el mugre de la civilización, para ellos no hay nada de grandioso en que el hombre haya mandado un robot a Marte, o que sepamos cada vez más acerca de las leyes fundamentales que rigen el universo. www.youtube.com/watch?v=mBaqv1aJPZI &feature=related. Y otra campaña que recuerdo, muy activa, fue la de Chirac tiene huevo.
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solesporventanilla

Dom, 10/14/2012 - 17:15
Nadie está diciendo que la publicidad sea “mala”, o por lo menos el columnista no lo hace.
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leinadsajor

Dom, 10/14/2012 - 16:54
2...."Pero la cruda verdad que los críticos debemos enfrentar es que, en términos generales, la producción de basura promedio es más valiosa que lo que nuestros artículos pretenden señalar"....Pues bueno, en ese aspecto estoy más de acuerdo con Ego, que con Ospina.
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leinadsajor

Dom, 10/14/2012 - 16:51
Solesporventanilla, Yo no sé si sea un resentido. Pero si me ofusca que cualquiera me diga lo que me debe o no gustar, y que además lo haga con mentiras. Es una mentira que las publicidades solo le sirvan al ""mal "" como lo demostré con el ejemplo del video de natgeo. Que a Ospina, tan arrogante en esta columna, desprestigie por mercantilista a la publicidad es una insensatez. Como ego en Ratatouille: "El trabajo del crítico es sencillo en más de un sentido. Arriesgamos muy poco, y sin embargo usufructuamos de una posición situada por encima de quienes someten su trabajo y persona a nuestro juicio. Prosperamos gracias a nuestras criticas negativas, que resultan divertidas cuando se las escribe y se las lee"
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solesporventanilla

Dom, 10/14/2012 - 11:04
Que tipo tan resentido, como si el arte no perteneciera a esta civilización y Ospina no valorara el arte.
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solesporventanilla

Dom, 10/14/2012 - 11:02
Deje el resentimiento, que el columnista no ha dicho algo como que a la publicidad habría que acabarla o algo por el estilo. Simplemente establece una diferencia entre ambas disciplinas. Refute eso y listo, no veo el problema.
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polista

Dom, 10/14/2012 - 09:57
La publicidad nos llega a suplantar el pensamiento , conlleva el consumismo , mensajes erroneos , la diferenciación de clases y consumos , puede ser vista como un arte , como la perfección de unas técnicas con creatividad , pero siempre manipulando , cohartando , manipulando. Creo que desde el punto de vista humanista es un arte sin alma que causa muchos daños , los del interés personalista e inhumano. Su aparente belleza es una tergiverzación de la inteligencia , del sentido de la estética , de la perfección o de la perfectibilidad.
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natasha

Dom, 10/14/2012 - 09:15
Soy Publicista retirada y estoy perfectamente de acuerdo con todo lo dicho.
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gente común

Dom, 10/14/2012 - 08:47
La publicidad es el arte de la comunicación engañosa. La ética en la publicidad es una servilleta usada. El amor al dinero se sobrepone al desprecio por la verdad. Ahora se creen más exitosos si distorsionan la realidad cautivando a los compra-todo. ¡Qué innoble profesión, las putas tienen más dignidad!.
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Julio Herrera

Dom, 10/14/2012 - 08:23
Muchos publicistas se creen artistas, pero no llegan ni a grafiteros. Son solo los "pushers" del comercio.
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koyac

Dom, 10/14/2012 - 07:55
Entre los muchos negocios que ha instituido el capitalismo, la publicidad es una de las armas favoritas para agredir a toda la humanidad. A las cosas más bellas de la naturaleza las desnaturaliza, al tiempo que convoca su destrucción. Con la publicidad se puede apreciar lo demencial del capitalismo, su enfermedad compulsiva por vender, aumentar los beneficios y de acumular; con ella presenta y desfigura la vida toda. Y si trata la política, las cosas son peores. La gente termina votando por aquellos "candidatos" que no dicen nada ni representan nada. Y lo más grave es que al otro día de las elecciones, salen a decir que "triunfó la democracia". Todo esto ha sido posible gracias a la publicidad y, desde luego, a los millonarios gastos que se hicieron para fabricar un "superhombre". Gracias
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Sybill P. Trelawney

Lun, 10/15/2012 - 03:31
El mall es una arquitectura que representa fielmente el espíritu de la sociedad postmoderna, caracterizada por posiciones subjetivas: narcisismo, individualismo ahistórico y consumo como vías de integración, estatus social, diferenciación y exclusividad dentro de un espacio caracterizado por la fluidez, donde toda esencia parece desvanecerse, el tiempo presente incita, con sus variadas ofertas de mercancías a la adquisición de las mismas, llevando al sujeto a identificarse con las múltiples imágenes ofrecidas/impuestas por la publicidad del mall, que deviene en la mega arquitectura con espejos sin fin en su interior que devuelven al sujeto a las mercancías que lo identifican y alienan. Con ello, se refuerza la posición subjetiva del narcisismo: “Me amo en lo que observo o compro"
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Sybill P. Trelawney

Lun, 10/15/2012 - 03:25
La posición narcisista tendiente hacia el afán de consumo, permite incorporar lo visto y/o comprado, esto es, a saber, la mercancía, como proyecciones esenciales del yo, que aumenta su experiencia de superioridad y completitud, pero siempre de manera efímera, lo cual le llevará al próximo vitrineo y/o compra de aquella brillante promesa de goce que no decae.
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lgomezu

Dom, 10/14/2012 - 07:43
Más que poder serlo, lo es: es el arte de engañar... sin miramientos éticos o morales.
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carmen arevalo

Dom, 10/14/2012 - 07:33
Es tal el culto a los objetos, que la Casa de Poesìa Silva , acaba de cerrar una convocatoria en la que invitaba a concursar con un poema inspirado en cosas , en objetos.
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hernando rosado

Dom, 10/14/2012 - 06:23
Sin lugar a dudas , Joseph Goebbels , Genio del Mal , fue el pionero de este "arte" , y fue el primer ministro de Propaganda que ha existido . cada vez mejor William...............
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Boyancio

Dom, 10/14/2012 - 06:19
La flor, sumercé, brota en hermosura para atraer al sufragante insecto que deposita en el caliz su impronta trasportada de otra. Así las cosas, el hombre republicado, sea el que publica mensajes para atraer incautos y pendejos, pues hace menester usar lo que llaman unos: dominio del primer mundo para penetrar en el segundo y salir hacia el infinito de tercero, sólo y siempre tenga un objetivo altruista y no engañe, pues la Iglesia católica es la que más ha aprovechado esas cosas de penetrar en las mentes de sus feligreses incautis es, misa et, cate que no laví. Dichosos los que sí pueden escribir de corrido y con profundidad, sin nada de complicidades comerciales y subvencionales en dogmas y maricads para su propio pecunio.
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Sybill P. Trelawney

Dom, 10/14/2012 - 01:51
Habermas retrotrae la distinción entre "público" y "privado" a la Grecia clásica. En las ciudades-Estado de la antigua Grecia, la esfera de la polis fue separada del dominio privado del oikos. La vida pública estuvo constituida en la plaza del mercado y en las asambleas, donde los ciudadanos se reunían para discutir las cuestiones del día; la esfera pública fue, en principio, un ámbito abierto de debate -en el que aquellos individuos que tenían reconocido por derecho el status de ciudadanos podían interactuar entre sí como iguales. Mientras que esta concepción clásica de la vida pública ha tenido una perdurable influencia sobre el pensamiento occidental, las formas institucionales de la publicidad "publicness" han variado mucho de un período histórico al otro.
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Sybill P. Trelawney

Dom, 10/14/2012 - 02:03
Debe advertirse que "publicness" constituye un tecnicismo culto, mientras que la noción de "publicity" ha perdido tanto su denotación principal como sus connotaciones originales. Ya como que para muchos ciudadanos de este embolatado mundo da lo mismo: "publicity" se identifica, desde principios del siglo XX, con "reclamo publicitario". Tanto "publicness", corno antiguamente "publicity", podrían traducirse algo así como "vida social pública", como la esfera comunicativamente estructurada de lo público, significado que hoy sigue expresando la palabra alemana Öffentlichkeit.
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Sybill P. Trelawney

Dom, 10/14/2012 - 01:59
El problema radica en que sólo el alemán mantiene el sentido etimológico de ambos vocablos, que en cambio han desaparecido del inglés y de todas las lenguas latinas. Así, en castellano "publicidad" ya no alude sobre todo a la vida social pública, sino, como "publicity", a las actividades relacionadas con el "reclamo" y la propaganda comercial.
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pelanga

Dom, 10/14/2012 - 00:15
publicidad, palabra decimonónica para referirse a los propagandistas, tal como entendemos hoy esa palabra

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