Opinión |25 Oct 2012 - 11:34 pm

Cartas de los lectores

Cartas de los lectores

Los espectaculares reportajes de Gabo

Por: Cartas de los lectores

Nuevamente El Espectador nos sorprende con la publicación de reportajes del Nobel Gabriel García Márquez escritos hace más de medio siglo, y no por haber sido escritos en 1955 dejan de ser una radiografía del país de la primera década del siglo XXI: violencia, desplazamiento, el problema cafetero, las inclemencias del invierno, las mentiras oficiales... las promesas... el incumplimiento.

  • 3Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/columna-383363-los-espectaculares-reportajes-de-gabo
    http://tinyurl.com/cmyo6um
  • 0

Como si nada hubiera cambiado en los últimos 50 años, sólo que en aquella época eran los periódicos los encargados de actualizar la realidad nacional. La diferencia de hoy sólo radica en que las tragedias se conocen al instante por ese vertiginoso desarrollo de la tecnología.

Ese tipo de reportajes devuelven el tiempo y lo ubican en los sucesos reales de la época con los detalles más interesantes, con fotografías del momento. Pero lo más bonito que uno descubre con la relectura de estos reportajes es el protagonismo que el periodista Gabriel García Márquez le da al ciudadano de la calle, al de ruana, a la gente sencilla. Son lecciones de vida, son lecciones de verdadero periodismo. En sus reportajes siempre encontramos, con nombre propio, al campesino cafetero, al soldado, al damnificado, al deportista, a la señora de la tienda, cada uno cargado de esa filosofía popular que deja enseñanzas para el resto de la vida.

Los programas de comunicación social y periodismo tienen ese excelente material para reflexionar sobre la realidad colombiana de la primera mitad del siglo XX, pero también identificar los aspectos que hacen interesantes y agradables los reportajes: lenguaje preciso, excelente puntuación, párrafos cortos, temas y subtemas. Predomina la sencillez de la escritura y por eso los reportajes son tan amenos. Estas cualidades casi ya no se practican. Hay que ver cómo los jóvenes escriben un correo electrónico: para ellos los signos de puntuación son innecesarios, menos la separación de ideas. Inclusive, algunas columnas de opinión caen en estos defectos que entorpecen el ejercicio periodístico.

Y lo más importante de todo, el legado que los reportajes de hace 50 años nos dejan: la verdad por encima de todo, la actitud cristalina de quien escribe y la estética para decirlo. Un bonito y práctico homenaje de El Espectador al periodista... que luego se convertiría en símbolo de la literatura latinoamericana.

Ana María Córdoba. Pasto.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com

  • Elespectador.com| Elespectador.com

  • Imprimir
  • Enviar
  • 3
3

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

ROGELIO VALLEJO OBANDO

Dom, 10/28/2012 - 06:25
LA TERMINAL de transporte terrestre de Bogotá tiene el sistema de comunicación con visitantes, viajeros y turistas con un sonido tal que no se entiende /nada de nada/ de lo que dicen sus locutores. /Mala cosa/ que en estos tiempos de excelencia en las comunicaciones mantengan bafles sin nitidez de ninguna clase. Todo ello es increible. Las comunicaciones para grandes espacios deben tener diseños especiales. No es simplemente poner bafles o parlantes. La Terminal de transporte de Bogotá no puede seguir con su sistema de comunicación masivo en semejante estado de dejadez y abandono. Es de suma gravedad que ello suceda, pues afecta el manejo de la comunicación en contextos de inseguridad como la información fresca y puntual a los usuarios.Por lo demás brilla en la Terminal La excelencia.
Opinión por:

ROGELIO VALLEJO OBANDO

Dom, 10/28/2012 - 06:00
LOS CONDUCTORES DE TRANSMILENIO tienen que ser unas personas de altísimas calidades mentales, porque el Corazón del sistema, que son ellos, tiene que funcionar a la perfección. Sí respecto al choque brutal de la semana pasada,/echamos la pelìcula hacia atrás/ no tiene ninguna razón valedera para haber sucedido . El conductor que impactó sin duda que estaba /cazando mariposas/ o /buscando a la mariposa vagarosa, que vuela de rosa en rosa/. Transmilenio tiene que ponerle los puntos sobre las ies a todo el personal de conducción. No se pueden dormir en su actividad y todos deben cuidar sus horas de descanso y nunca pasarles por la cabeza llegar/ enguayabados/. Sea el momento de decir: Todos los usuarios de Transmilenio deben dejar bajar la gente y después subir: Cultura ciudadana.
Opinión por:

ROGELIO VALLEJO OBANDO

Dom, 10/28/2012 - 05:41
ES DE SUMA GRAVEDAD que muchos Padres de familia se le sigan tomando la platica de la leche , el chocolate y la aguapanela .. ... a sus hijos de variadas edades. Recordemos siempre que el efecto neto de la tomadera enfermiza de trago, como de fumadera es ese delicado asunto. Todos debemos entender que cuando pasan los años hay que abandonar con donaire las bobadas y pilatunas. Una de ellas, emborracharnos hasta perder el sentido; bogando de una forma tal como si el licor se acabara mañana. Ese punto merece reingeniería. Hoy por hoy gastar la plata en alcohol y nicotina, mas allá de la moderación y de la prudencia, es un error muy gordo. La salud hay que cultivarla. Nuestros niños y jóvenes no se merecen la visión de ver a sus padres /perdidos de la perra/. No seamos infames.

Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2013