Por: Gonzalo Silva Rivas

Peso pesado

En un par de Notas pasadas se hizo referencia a los excelentes momentos por los que atraviesan los mercados aéreo y hotelero en el mundo –y de los que Colombia ha venido sacando provechosa tajada-, con un registro de indicadores que de cierta manera contrastan con la incertidumbre que se aferra a la economía mundial, en particular por los brotes de recesión que salpican a los países desarrollados.

Las más recientes estadísticas de la OMT confirman ese reparador escenario por el que se mueve el turismo, industria que se estabiliza y que parece convertirse en rara especie, inmune, apropiada de una singular dinámica y ajena a las vicisitudes de la economía global. Durante el primer semestre la industria turística en el planeta presentó un aumento del 5%, y a seis semanas de enterrar el año se estima que su crecimiento se consolidará en un 4%, presagiando ligera desaceleración en estos últimos meses.

La profunda crisis que padeció el sector en 2009, la peor en 60 años, cuando sufrió un derrumbe de 3.8%, fue rápidamente superada con incrementos del 6.6% en 2010, 5% en 2011, y la alentadora cifra proyectada para 2012, que pese a que podrá ser un punto más baja que la del año anterior, posiblemente hará realidad un sueño que se entreteje de tiempo atrás: alcanzar la meta histórica de los mil millones de turistas internacionales. En 2011, con 983 millones, se estuvo cerca de coronar la cifra.

El turismo se perfila como una industria vital, capaz de oxigenar la economía y mejorarle la respiración. En la vida moderna bien puede interpretarse que con el afianzamiento de la globalización, los viajes se han convertido en una necesidad primaria para la humanidad. El turismo se integró a la cotidianidad y como lo dijera Talef Rifai, secretario general de la OMT, quizás algún día las dificultades económicas cambiarán las formas de viajar pero no acabarán los viajes y la gente los seguirá haciendo aunque sea en vuelos de promoción. Serán las aerolíneas las que tendrán que adaptarse al modelo de bajo coste.

El aporte de la actividad turística a la economía global en materia de empleos supera el 7%. En Colombia, según el Dane, se refleja en un millón 520 mil empleados, y conforme a Mincomercio podría llegar a representar el 27% de las 21 millones de plazas ocupadas, si se toma el combo asociado de hoteles, restaurantes y comercio.

En este tablado de fluctuaciones y vacilaciones, el turismo se perfila como el único peso pesado de la economía actual.

gsilvarivas@gmail.com

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