Opinión |16 Nov 2012 - 11:00 pm

Gustavo Páez Escobar

Pobres ricos

Por: Gustavo Páez Escobar

Las autoridades calculan que la fortuna del 'Loco' Barrera supera los 834 millones de dólares.

Cifra amasada en su vertiginosa carrera en el tráfico de los narcóticos. Por informes que condujeran a su captura, el Gobierno colombiano ofrecía $5.000 millones, y el de Estados Unidos, US $5 millones.

Estas elevadas cuantías (más de 14.000 millones de pesos colombianos) miden la importancia y peligrosidad del delincuente dentro del azaroso terreno de las drogas. Los señuelos del dinero destruyen muchas lealtades. Esto fue lo que sucedió en este caso: personas cercanas a él suministraron datos valiosos para rastrear sus huellas. El capo no tenía sosiego, ni territorio seguro, ni posibilidad de escape. Y sospechaba que sus propios amigos podían ser sus mayores delatores.

Bien sabía que el dinero se hizo no solo para comprar bienes suntuosos, sino para corromper a la gente. ¿Cómo ignorarlo, si transitaba por los oscuros senderos de la inmoralidad, donde no existen principios sino billetes de banco? Sus inversiones en finca raíz, en carros lujosos, en fincas de recreo, en papeles bursátiles se esparcían por muchas partes.

Buscó escondederos en varios países, siempre en plan de fuga y con breve residencia en cada lugar, para que no descubrieran su presencia. Argentina, Brasil, Perú, Bolivia, Uruguay, Venezuela figuran en la lista de este nervioso transeúnte que en ninguna parte encontraba tranquilidad. Viajaba con pasaportes falsos porque sentía los ojos de las autoridades puestos en él. Y descubrió que tanto dinero, en lugar de protegerlo, lo denunciaba. Pero no podía prescindir de él y cada vez lo incrementaba con voluminosos negocios que no lograba controlar.

Tenía dos grandes debilidades, como todo capo que se respete: las mujeres y los automóviles deslumbrantes. En Venezuela mantenía un lote de las mejores marcas: Porsche, BMW, Mercedes Benz, Alfa Romeo y Jaguar. Los que no podía disfrutar, porque este capricho le estaba prohibido dentro de las precauciones elementales que le imponía su vida clandestina. Para no llamar la atención, se movilizaba en carros corrientes. Tremendo sacrificio para este ricachón que pensaba que todo podía adquirirlo con su fortuna desbordada.

Varias amantes discretas llegaban hasta sus viviendas en Venezuela, mientras su esposa residía con dos de sus hijos en Argentina. Una de esas amantes vivía en Bogotá y desde allí viajaba a visitarlo. Estos viajes frecuentes permitieron detectar la presencia del prófugo en Venezuela. Otra amante descubrió las heridas que el ‘Loco’ se había causado en las manos, en su propósito de destruir sus huellas dactilares. Todos los caminos estaban taponados. El mafioso no tenía por dónde escapar, y aun así se hacía ilusiones con el poder de su riqueza compradora de conciencias.

Cuando la guardia venezolana le dio captura en una cabina telefónica, ofreció a los policías la bolsa de panes que portaba, revelándoles que ese había sido su único alimento en los últimos días y “no quería que se perdieran”. Así llegó a su final este pobre acaudalado que en su eterno peregrinaje de los últimos años no encontró un sitio de reposo.

Se repite la historia de otros grandes narcotraficantes, como Pablo Escobar, Gonzalo Rodríguez Gacha y Carlos Ledher, que prisioneros de sus astronómicos caudales terminaron como simples delincuentes en desgracia, sin hallar un minuto de paz. Con todo, la lección no se aprende.

escritor@gustavopaezescobar.com.

  • Elespectador.com| Elespectador.com

  • Imprimir
  • Enviar
  • 9
9

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

Dolores Edelmyra

Mar, 11/20/2012 - 05:13
¡Viva Cocombia, país donde robar no es delito y matar es valor!
Opinión por:

bernabeledioamuchilanga

Dom, 11/18/2012 - 20:30
Don Gustavo lo felicito por la columna,pero le falto agregar en esa lista a los otros narcotraficantes a los llamados comandantes de las FARC que al final de las conversaciones de paz posiblemente los provean con nuevas identificaciones y se desplacen libremente por el mundo gastandose el "BILLUYO" que lograron hacer en esta patria del sagrado corazon!!!
Opinión por:

pensador

Sab, 11/17/2012 - 19:57
otro narco miserable
Opinión por:

Dudo

Sab, 11/17/2012 - 18:47
que coincidencia : así le sucede a un expresidente que delira por culpa de sus enemigos y ahora está paranoico porque sus ex-amigos lo están delatando. jijiji, todo se paga ; en esta vida está el cielo o el infierno según se haya actuado
Opinión por:

JDNA

Sab, 11/17/2012 - 10:59
Cuándo y cómo caerá alias Varito?
Opinión por:

Germinación

Sab, 11/17/2012 - 10:26
Lo que son las cosas: si hubiera combinado lo traqueto con la política, podría aspirar a ser presidente dos veces seguidas... o por los menos parasenador, paracongresista o paragobernador. Manes de la suerte.
Opinión por:

cofrade

Sab, 11/17/2012 - 08:43
Las ganas le pueden al miedo .
Opinión por:

El de la H

Sab, 11/17/2012 - 06:20
Curioso que nadie dijo nada de cómo vive la mamá del Loco Barrera. Una señora que tiene dos hijos con discapacidades mentales ("uno como mucho hace mandados y al otro tengo que bañarlo todavía", dice la señora en un paupérimo español cundiboyacense), un pedacito de finca y una escopeta sin cartuchos -pero tranquila-. Sin educación definitivamente toda la plata del mundo se va como agua en las manos, pero valorar la tranquilidad es algo que no enseñan en el colegio
Opinión por:

OZcvrvm

Sab, 11/17/2012 - 04:20
que final miserable el de ese pobre diablo. si hubiera sido un politico apadrinado poel opus dei, un asesino de buena familia o un estafador de interbolsa hoy estaria cagado de la risa.

Publicidad

Más de Gustavo Páez Escobar

Triunfo literario

14 Jun - 11:00 pm Fernando Soto Aparicio cumple 80 años el próximo 11 de octubre.

7 Jun - 8:48 pm Volver al campo
24 Mayo - 11:00 pm Detrás del suicidio
17 Mayo - 11:00 pm Ciudades de Dios
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2013