Opinión |16 Nov 2012 - 10:12 pm

Julio César Londoño

El taller de escritura

Por: Julio César Londoño

Estoy cerrando clases de un taller de escritura que empezó en 2010 en Cali con el auspicio de Comfandi y Mincultura. No fue una tarea fácil.

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Dirigir un taller es un trabajo que implica definir lo indefinible (por ejemplo los géneros), inventarle corsés absolutos a una madona asaz relativa (la estética) y encontrar las palabras justas para decirle a un joven que su ejercicio tiene tantos problemas que lo mejor es romperlo y volver a empezar.

La censura plantea dilemas insolubles. No se puede vetar una obra de arte por razones morales sin incurrir en el ridículo. Pero no es menos ingenua la “liberalidad total”. Pensar que en arte “todo vale”, significa abrir una tronera por donde pueden colarse pornos deprimentes, apologías a la pedofilia, performances de autoagresión o películas snuff.

Es fácil burlarse del censor. “Pornografía es todo aquello que pueda causarle erecciones al juez”. Más interesante es reflexionar sobre las virtudes estéticas que separan la transgresión inteligente del facilismo ramplón.

Todas estas cuestiones fueron materia de debate en el Taller… y fracasamos. No pudimos convertir en líneas nítidas las zonas de sombra que separan unos géneros de otros, el humor de la vulgaridad, la irreverencia de la estupidez. Comprobamos en carne propia el viejo adagio: las respuestas pasan, las preguntas quedan.

Pero el fracaso no nos paralizó. Si no pudimos trazar poéticas absolutas, mal que bien nos defendimos con preceptivas aproximadas y estéticas plurales.

Estudiamos los géneros del periodismo (“el segundero de la historia”) en atención a su impacto y a su ya vieja relación con la literatura. Nos asomamos al laberinto de la gramática española y encontramos algunas rocas en esas arenas.

Estudiamos el cuento porque es un género feliz. Y porque lo conozco. Y la crítica literaria porque es un género infeliz, despreciado, difícil y muy necesario: un escritor debe ser el primer juez de sus textos, o no será ni siquiera columnista. No pudimos dejar de sonreír con ciertos aforismos (“el criminal es el artista; el crítico, apenas el detective”), pero tampoco olvidamos que la crítica es el género de Aristóteles, Borges, Steiner y Valéry, entre otros fulanos. Si la literatura puede ocuparse de santos y bandidos, de infamias y heroísmos, ¿por qué negarle que se mire al espejo y se cante a sí misma?

También leímos ensayos de divulgación porque nos permiten reflexionar sobre el arte, la ciencia y las humanidades; informarnos sobre política y tendencias sociales y ejercer bien ese derecho crucial: la ciudadanía. Sin una masa crítica que esté bien informada sobre algunos temas claves, la democracia no pasará de ser una bonita palabra.

Dirá usted que mi taller se desvió. Tiene razón. De tarde en tarde, las cosas salen mejor de lo planeado. Nosotros sólo queríamos organizar un grupo de discusiones literarias y hacer ejercicios de escritura. Nunca soñamos con ganar nueve premios nacionales, ni previmos que nuestras reuniones se iban a salir de madre y a colonizar otras áreas de la curiosidad humana. Lo cierto es que terminamos conformando un centro de pensamiento que, en medio de las planas de escritura, debatía asuntos que iban desde el sexo hasta el bosón Higgs, del arte a la política, de la blasfemia a la plegaria. Y así, con una candidez muy próxima al delirio, terminamos erigiendo murallas de palabras contra el avance de los bárbaros. Nada nos cuesta soñar que estas planas y esos debates pueden contribuir a que el mundo se salve y la civilización prevalezca.

O al menos lo intentamos, lo que ya es bastante, porque “las cosas grandes, con intentarlas basta”, como vociferaba otrora el Caballero de la Triste Figura.

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Opiniones

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DIAZJUAN

Mie, 11/21/2012 - 14:15
Y que buen pelmazo se ha ganado Londoño con este Sebaspipe. Debe ser el clasico profesor que nunca pudo escribir un parrafo interesante y se la pasa criticando sintaxis y ortografia. En univalle hay varios ejemplos cono este en comunicacion social. Inteligentisimos cuando rajan de los demas pero ineptos para concretar una estructura narrativa siquiera interesante.
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Alfredo O

Sab, 11/17/2012 - 11:43
Escribir no es fácil, no tiene por que serlo. Requiere de virtud, esfuerzo y constancia. Por ello, todo esfruerzo por incentibarlo y lograrlo, es meritorio por sí mismo, en un mundo tan proclive a la mediocridad, el engaño y el fraude. La escritura es sudor y arte, indendependiente si se tratase de ciencias o poesía, pues encarna el intento humano del registro que sueña la perpetuidad. Algunos "autores" optan por la vía fácil, por el plagio y la estafa a los lectores, las ciencias y el arte. Algunos "docentes", incapaces del esfuerzo y la escritura, plagian en publicaciones universitarias fraudulentas, por los beneficios personales derivados de ellas. Una pregunta abierta: ¿Existe el cartel de la publicaciones universitarias fraudulentas? Visite el portal www.plagiosos.org
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Ji-Rafo

Sab, 11/17/2012 - 10:12
Yo empezaría un taller de escritura creativa contando que Philip Roth, después de una obra profunda, a los 79 años anunció q dejaría de escribir. Invitaría a quienes aspiran a salir de un taller de estos a enfrentar su arrogancia con editores, a que primero se formen literariamente, que si quieren producir tanta basura, se retiren de una vez.
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ferjaramillo

Sab, 11/17/2012 - 05:56
Y con el primer premio por su cuento que recibió esta semana Hernando Aldana, suman diez con los que "nunca soñamos".
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Sebastián Felipe

Sab, 11/17/2012 - 04:23
(1) Debió poner coma después de "por ejemplo". (2) El taller seguramente no se dirigió solo "a un joven", sino "a un viejo"... (3) Mejor que "La censura" es "La crítica". (4) Es inexacto hablar de "dilemas insolubles", pues, por definición, los dilemas, que pueden degenerar en trilemas, son insolubles, salvo planteamientos erráticos. (5) Una "obra de arte" no se debe (mejor que "no se puede") "vetar... por razones morales" ni por razones de ningún jaez. (6) Sobra la coma después de "todo vale". (7) El DRAE prefiere "paidofilia" a "pedofilia", aunque aquella mezcla raíz griega con latina, mientras que esta no. (8 y 9) Debió escribir 'performances' y 'snuff' entre comillas simples o en cursiva, o traducirlos. Y marros más (no pasé del renglón nueve, de cuarenta y cuatro).
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Renadsay

Vie, 11/23/2012 - 12:08
En la vida he visto gente inteligente fracasada y he visto poco aptos increiblemente exitosos. La respuesta se resume en una palabra. Pregunten aqui si quieren saber la respuesta.
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Renadsay

Vie, 11/23/2012 - 12:04
Si, yo tambien me quiero inscribir al taller de escritura de Pipe?... o no tiene?
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ferjaramillo

Sab, 11/17/2012 - 05:58
¿Y, donde es tu taller de escritura, Pipe?

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