Publicidad
Roberto Esguerra Gutiérrez 18 Nov 2012 - 11:00 pm

Lección para no olvidar

Roberto Esguerra Gutiérrez

Dos semanas después del paso del huracán ‘Sandy’ por Nueva York, cerca de 250.000 personas se encontraban aún sin luz eléctrica, el suministro de gasolina no se había podido normalizar y el transporte todavía mostraba graves tropiezos en varios lugares.

Por: Roberto Esguerra Gutiérrez
  • 1Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/columna-387788-leccion-no-olvidar
    http://tinyurl.com/cnkp54k
  • 0

Una escena común para un país subdesarrollado, pero difícil de imaginar en la llamada capital del mundo.

Los países de las zonas tropicales están acostumbrados al paso de huracanes y tormentas, muchos de magnitudes similares y aún superiores a las de ‘Sandy’, pero la gran ciudad no estaba acostumbrada a una arremetida de la naturaleza de esta magnitud.

Aunque hay que advertir que las pérdidas en vidas humanas relacionadas directamente con la tormenta no fueron muy altas, sí ocurrieron situaciones que hubieran podido prevenirse, especialmente si las duras lecciones que dejó el ‘Katrina’ en agosto de 2005 en Nueva Orleans se hubieran aprendido. La cascada comienza por la falta de fluido eléctrico debido a la caída de postes por los fuertes vientos, incendios de transformadores e inundaciones que inutilizan las plantas de emergencia. La sigue inmediatamente la afectación de las comunicaciones, el transporte se hace difícil, el suministro de gasolina falla, los hospitales y los servicios de comida comienzan a tener dificultades y las inundaciones ayudan al posterior colapso de la ciudad.

Todas las recomendaciones usuales en estos casos, como tener comida y agua para al menos 72 horas, linternas, cobijas y sistemas de alarma, fueron sin duda muy útiles. Tal vez hay una recomendación que falta y es la de tener algún dinero en efectivo para eventualidades no previstas, ya que en los primeros días la utilización del dinero plástico puede ser imposible, los bancos no trabajan y los cajeros automáticos están fuera de servicio.

No puede pasar desapercibida la situación que vivieron los hospitales, ya que fue necesario evacuar varios, de los cuales aún permanecen cerrados cuatro, tres localizados en Manhattan (Langone Medical Center, Bellevue Hospital y el Hospital de Veteranos) y uno en la zona de Brooklyn (Coney Island Hospital). Eso significó el traslado de más de 1.200 enfermos en estado grave a otras instituciones de la ciudad. Aunque algunos fueron evacuados antes del inicio de la tormenta, otros, como Langone y Bellevue, lo fueron durante la noche y en la madrugada. Según las autoridades no se presentó ninguna muerte durante los traslados de urgencia.

El tema más delicado fue el de la falta de energía eléctrica por la imposibilidad de contar con las plantas de emergencia, lo que inmediatamente afectó a los pacientes más críticos (unidades de cuidado intensivo, salas de cirugía y servicios de urgencia) y también hizo muy difícil la evacuación por falta de ascensores y de luz. La logística necesaria para evacuar pacientes por las escaleras hasta llegar a las ambulancias, en medio de la oscuridad, manteniendo la ventilación con respiradores de baterías, cuidando los catéteres y demás parafernalia, constituye un reto mayúsculo, especialmente si se trata de niños o adultos hospitalizados en unidades de cuidado intensivo.

En este caso todos los hospitales estaban dotados con plantas de emergencia, algunas de ellas de última tecnología, con capacidad para mantener en funcionamiento la mayoría de los servicios. Sin embargo, estaban localizadas en los sótanos, que fueron inundados en las primeras horas por torrentes de agua que las inutilizaron de inmediato. Allí también se encontraban equipos mecánicos esenciales, como los de succión y suministro de aire, así como las UPS que mantienen durante las primeras horas equipos críticos y los sistemas informáticos. La gran lección que deja ‘Sandy’ a los hospitales es que las plantas de emergencia y otros equipos críticos no deben estar en sótanos que puedan inundarse.

  • 1
  • Enviar
  • Imprimir
1
Opinión

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

El de la H

Lun, 11/19/2012 - 07:25
Algo va de New Orleans a New York. La primera tiene los huracanes de frente y los recibe regularmente; la segunda está lejos del trópico, casi nunca es golpeada por tormentas o huracanes y, aun así, está algo más preparada para este tipo de emergencias porque nieva todos los años y las tormentas de nieve son tan dañinas como los huracanes.
Publicidad
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio