Opinión |1 Dic 2012 - 11:00 pm

William Ospina

La virgen sus cabellos

Por: William Ospina

La vieja cicatriz de la pérdida de Panamá, que parecía desvanecida para los colombianos, ha vuelto a doler esta semana. Romeo dice que "se ríe de las cicatrices el que nunca ha sufrido una herida", y Homero nos recuerda siempre que "allí donde hay una cicatriz hay una historia".

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Un expresidente de esos que pescan en todo río revuelto, casi ha llamado a tomar las armas para defender el mar arrebatado. Otros llaman a desconocer el fallo de la corte de La Haya, que con gran arbitrariedad repitió con el mar lo que nos sucedió hace un siglo con el istmo. Pero este dolor sólo ha sido posible gracias a una serie de paradojas y negligencias.

La primera paradoja consiste en que las democracias modernas tengan que basar la legitimidad de sus fronteras en la voluntad de unos monarcas antiguos. Todavía tienen que repetirnos que la soberanía de Colombia sobre el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, se funda en la Cédula Real del 20 de noviembre de 1803, que segregó ese archipiélago y la costa de la Mosquitia de la capitanía general de Guatemala, y la incluyó en el territorio del Nuevo Reino de Granada. Por fortuna, en junio de 1822 esa soberanía se vio confirmada por la adhesión voluntaria de la población de las islas a la Constitución de Cúcuta.

La segunda paradoja consiste en que Colombia renunciara voluntariamente, creo que por un sentimiento de justicia, a su soberanía sobre la costa de la Mosquitia, a cambio de que Nicaragua le reconociera su soberanía sobre el archipiélago. El tratado Esguerra-Bárcenas, de 1928, definió, aunque imperfectamente, esas dos realidades, extendió el territorio nicaragüense hasta la costa este y el mar hasta el meridiano 82, y dejó el territorio insular en manos de Colombia, pero ello no se tradujo en sentimientos de hermandad sino en nuevos reclamos.

La tercera paradoja es que Nicaragua niegue el valor del tratado Esguerra-Bárcenas sin advertir que ello significaría que las fronteras de los dos países vuelven a ser las anteriores a ese tratado. Equivaldría a decir que Colombia vuelve a ser dueña no sólo del archipiélago sino de la costa de la Mosquitia: algo que Colombia jamás ha pretendido. Nicaragua niega un tratado que la favorece, con el argumento sin duda razonable de que estaba sometida a una invasión de Estados Unidos en el momento de firmarlo.

La cuarta paradoja consiste en que no hayamos delimitado mediante un tratado serio nuestras fronteras marítimas, y hayamos preferido someter un tema tan delicado y tan local a la jurisdicción de una corte lejana, cuyos miembros ni conocerán estas regiones y ni siquiera están en condiciones de dictar su fallo en castellano. Cualquier frontera definida por un tratado bilateral habría sido más justa y más benéfica que este fallo absurdo. Y ello se agrava si pensamos que el sometimiento a la corte de La Haya, en lugar de resolver las diferencias pacíficamente, no ha hecho más que crear un nuevo malestar.

Asombra que Colombia se sintiera tan segura de sus derechos que ni siquiera imaginó la posibilidad, no de que el fallo fuera adverso, como terminó siéndolo, sino incluso de que fuera arbitrario. Los sucesivos gobernantes de Colombia han debido prever que un nuevo despojo despertaría en la población un viejo malestar y un justo sentimiento de orfandad.

Me siento muy lejano de todo nacionalismo enfermizo, y de todo patriotismo oportunista, de esos que aparecen en seguida tratando de traducir en votos y en favoritismo político el malestar y el sufrimiento de los ciudadanos, pero siempre he sentido el dolor de que nuestra dirigencia no sea capaz, no sólo de conservar, sino de engrandecer, esas que ellos mismos llaman “las regiones apartadas del país”.

Y allí hay que señalar las negligencias: el hecho de que un odioso centralismo haya permitido a lo largo del tiempo que cuanto más alejadas de la capital estén las regiones, mayor sea su abandono. Por eso creo que la reacción de los dirigentes frente a este despojo es sobre todo una manifestación de oportunismo, pues si de verdad les interesaran los territorios no habrían mantenido en el extremo abandono la Orinoquia y la Amazonia, que siempre aparecieron en un pequeño recuadro en los mapas escolares. Eran regiones de segunda clase llamadas apenas territorios nacionales, que sólo hace veinte años empezaron a tener los derechos y la estructura administrativa de los departamentos.

Si a los gobernantes y a los políticos les interesaran de verdad estos suelos cuya pérdida parece dolerles tanto, Buenaventura, el principal puerto del país y la principal fuente de riqueza para muchos, no estaría en el nivel de abandono, de postración y de violencia en que vive; el Chocó no habría sido dejado por tanto tiempo a su suerte; y ese medio país lleno de riquezas, las planicies del Orinoco y de la Amazonia, no habría quedado a merced de las guerrillas y de fenómenos de colonización rudos y expoliadores. Esos territorios pueden decir del Gobierno lo que dijo cierta dama cuando su marido, siempre indiferente, entró en crisis porque ella lo abandonaba: “Prefiere morir por mí que vivir conmigo”.

Si tuviéramos más atención por el territorio, si lo amáramos más, si lo engrandeciéramos de verdad, no correríamos tanto el riesgo de perderlo, y no tendríamos que rasgarnos las vestiduras cada tanto tiempo, ni arrancar en agonía nuestros cabellos para colgarlos del ciprés, como dice la caricatura verbal de Rafael Núñez.

Pero estos gobiernos prefieren ponerse la mano en el pecho, y hasta llamar a la guerra cada cincuenta años, en vez de gobernar con responsabilidad, con amor y con dignidad cada día.

 

William Ospina

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Opiniones

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Enzo Mountain

Lun, 12/03/2012 - 01:35
Úrsula evocó a Rebeca con un recuerdo limpio de impurezas, pues la imagen de la criatura de lástima que le llevaron a la casa con el talego de huesos de sus padres, prevaleció sobre la ofensa que la hizo indigna de continuar vinculada al tronco familiar. Si en el pasado Úrsula expulsó a Rebeca de su casa, ahora, al escuchar el relato que hizo Aureliano Triste de su encuentro con ella, “lloró de consternación” y reconoció el poder de lo femenino, porque prefiere recordar a Rebeca como una criatura atada a sus ancestros, o sea, al mundo matriarcal de donde provino. Úrsula reconoce que Rebeca como ninguna había sobrevivido al “tiempo, las guerras, los incontables desastres cotidianos”, e incluso al olvido al que la habían sometido los Buendía y todos los macondinos.
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Enzo Mountain

Lun, 12/03/2012 - 01:38
De hecho, es la insistencia en aniquilar y “olvidar” al otro lo que produce la extinción total de la estirpe de los Buendía. Arcadio, el único hijo que José Arcadio tuvo con Pilar Ternera, muere acribillado por el pelotón de fusilamiento en el muro frente al cementerio, mientras Rebeca es la última quien le da la despedida con la mano antes de recibir el impacto de las balas. Como menciona Bhabha en The Location of Culture: “El objetivo de la diferencia cultural es rearticular la suma del conocimiento desde la perspectiva singular del ‘otro’ que resiste la totalización”.
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Enzo Mountain

Lun, 12/03/2012 - 01:37
Si Melquíades intenta con sus pergaminos ofrecernos una narrativa totalizante que asegura en última instancia la extinción de la estirpe, personajes como los indios guajiros Visitación y Cataure y Rebeca Buendía proponen el discurso de las minorías que mina el poder del orden patriarcal y socava las dicotomías masculino/femenino, centro/periferia, indio/colono, oralidad/escritura. Solamente hasta que se reconozca y acepte al “otro” tendremos “una segunda oportunidad sobre la tierra” y será posible la paz y la concordia, y se asegurará el futuro para las generaciones venideras.
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Enzo Mountain

Lun, 12/03/2012 - 01:07
"En la “aldea feliz” existen grupos minoritarios que se convierten en sirvientes de los colonos. Se trata de los indios guajiros Visitación y Cataure, quienes llegan a la casa de los Buendía escapando de la peste del insomnio. Nos dice el narrador: “Ambos eran tan dóciles y serviciales que Úrsula se hizo cargo de ellos para que la ayudaran en los oficios domésticos”. Homi Bhabha, en The Location of Culture, cita a Gramsci para señalar que las minorías “carecen de autonomía, están sujetos a la influencia y a la hegemonía de otro grupo social” . En el caso de Macondo, los guajiros (los raizales isleños) son los criados y desempeñan un papel marginal dentro de la sociedad, pues nunca se integran completamente a ella." "Los olvidados en Cien años de soledad" por Elizabeth Montes Garcés.
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Enzo Mountain

Lun, 12/03/2012 - 01:24
Debido a su género y a la enfermedad que acarrea, Rebeca se convierte en un ser doblemente marginado. No obstante, a partir de esa posición ella también se constituye en “el otro” que crea un discurso de silencio que socava profundamente los parámetros bajo los cuales se ha inventado Macondo. Homi Bhabha propone que la nación moderna está enfrentada a una escisión dentro de sí misma determinada por la heterogeneidad de la población, y agrega:
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Enzo Mountain

Lun, 12/03/2012 - 01:23
“La nación escindida en sí/misma, alienada de su eterna auto-generación, se convierte en un espacio liminal que está marcado internamente por los discursos de las minorías”. En Cien años de soledad, la peste del insomnio es un momento clave de la novela en el que se manifiesta el discurso de los marginados, de quienes no pertenecen al modelo homogéneo del colono de origen español que habla castellano y de las mujeres que no participan del culto al patriarcado.
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Enzo Mountain

Lun, 12/03/2012 - 01:19
La interacción entre Úrsula y Rebeca ejemplifica la relación que se da entre los grupos mayoritarios y los minoritarios en la nación según Homi Bhabha. Para el crítico, dentro de este tipo de relaciones se da lo que denomina la “mímica colonial” que se define como: el deseo de reformar al otro reconocible, como un sujeto diferente, que casi es el mismo pero no exactamente. Lo que quiere decir que el discurso de la mímica está basado en la ambivalencia; para ser efectiva, la mímica debe continuar produciendo resbalones, excesos y diferencia. Úrsula utiliza todos los medios a su alcance para hacer encajar a Rebeca dentro del modelo de lo que debe ser una niña perteneciente a la familia Buendía y a la comunidad de Macondo.
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Enzo Mountain

Lun, 12/03/2012 - 01:18
No obstante, sus intentos resultan continuamente fallidos porque en los momentos de crisis Rebeca vuelve a los hábitos infantiles y a los que adquirió en la comunidad guajira. Por ejemplo, cuando Rebeca se enamora perdidamente de su hermano José Arcadio, la mujer ya adulta adopta de nuevo la conducta infantil que la caracterizaba antes de su llegada a Macondo: “Volvió a comer tierra y cal de las paredes con la avidez de otros días y se chupó el dedo con tanta ansiedad que se le formó un callo en el pulgar”. El vicio de comer tierra es un hábito que la asocia con las costumbres indígenas, mientras que chuparse el pulgar refleja la búsqueda del pezón materno y de la unión con lo femenino.
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Enzo Mountain

Lun, 12/03/2012 - 01:17
A pesar del aparente sometimiento inicial de Rebeca ante los esfuerzos de Úrsula, pues la niña empieza a hablar en castellano y no come tierra por un tiempo, Rebeca despliega su poder transgresor de otras maneras. Una noche, la india Visitación despierta y reconoce en Rebeca los síntomas de la peste del insomnio cuya secuela más funesta era el olvido, ya que “cuando el enfermo se acostumbraba a su estado de vigilia, empezaban a borrarse de su memoria los recuerdos de la infancia, luego el nombre y la noción de las cosas, y por último la identidad de las personas, y aún la conciencia del propio ser, hasta hundirse en una especie de idiotez sin pasado”.
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Enzo Mountain

Lun, 12/03/2012 - 01:16
A consecuencia del contacto con Rebeca, no solamente los Buendía, sino todos los habitantes de Macondo se contaminan del olvido que les hace perder el conocimiento y la noción de su ser individual y colectivo. Curiosamente, la peste llega a afectar la misma base del sistema falogocéntrico, pues los macondinos temen llegar a olvidar “los valores de la letra escrita”. Es decir, Rebeca pone en peligro la base misma de la sociedad patriarcal. Como señala Julia Kristeva, ella “es ‘la otra’, quien se ubica afuera y amenaza con desestabilizar el orden consciente y racional del discurso”
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rodrivela

Dom, 12/02/2012 - 19:49
Sensatez, sensatez, sensatez, eso es lo que transpiran estas líneas de William Ospina. El patrioterismo ridículo y oportunista de quienes directa o indirectamente han sido responsables de la política de territorios resulta cínico y produce una mezcla de dolor y asco. Pero seguimos eligiendo a los mismos y a veces peores políticos que han estado centrados en sus intereses personales. Ojalá, con el desprestigio de los partidos políticos actuales, surja otro nacido de la indignación ciudadana, armado a través de cadenas de internet y de otros medios de expresión que rebasen los tradicionales, cuyos dueños mantienen el poder que mantienen filtrando lo que les conviene.
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Ocossa

Dom, 12/02/2012 - 17:31
¿En los 11 años que duró el pleito, cuántos embajadores en La Haya tuvo Colombia? ¿Quiénes fueron y qué hicieron al respecto? Recuerdo que el nicaraguense Arguello, embajador de ese país, se destacó con sus juiciosos escritos sobre el tema y fué el que sacó adelante la postura de su país.
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Estrellaerrante

Dom, 12/02/2012 - 17:23
MUY LÚCIDO SU ARTICULO.
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Ar mareo

Dom, 12/02/2012 - 14:46
Estan a punto de aprovar una reforma tributaria, q nos mete la mano al bolsillo a la mayoria mientras legaliza el raponeo de la minoria. Un capitulo mas de una historia q prueba como el principal enemigo de Colombia es, su propio gobierno!
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Ar mareo

Dom, 12/02/2012 - 14:48
aprobar
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Toffler

Dom, 12/02/2012 - 12:50
William, No soy apátrida, tampoco patriotero. Creo profundamente que ese mar es nuestro y que lo debemos defender hasta morir, si fuese necesario. No nos dejemos embelecar por politicos vende patrias corruptos que promueven aceptar el fallo, negociar unas ventajas y ya. Las cosas son de quien las defiende, ese mar es nuestro mientras todos los colombianos nos dispongamos a defenderlo con nuestra vida. Respecto a lo que dices sobre quienes han manejado nuestro país y nos han llevado a este lamentable estado de postración, creo que tienes toda la razón. La gran decisión de Colombia será en las próximas elecciones, seguiremos eligiendo a los mismos políticos corruptos vende patrias o escogeremos entre los que han dado su vida por defenderla. ¡Voto para los militares ya! Colombia Patria Mia.
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Ocossa

Dom, 12/02/2012 - 17:34
Cuando perdimos los derechos sobre la costa de Mosquitos, así fueran de papel, también perdimos los derechos sobre San Andrés. Así sus habitantes se declaren colombianos, ese territorio está en el mar de Nicaragua. Es lo mismo que con Las Malvinas, son argentinas así sus habitantes se declaren ingleses.
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decartonpiedra

Dom, 12/02/2012 - 12:44
No tuvimos derechos sobre la Costa de Mosquitos ni la poseímos ni la explotamos Ni siquiera los españoles la poseyeron por tres razones: Resistencia de los indígenas a los españoles, refugio de bucaneros y piratas a los que los españoles temían y sobre todo por la insalubridad de su clima. Así Nicaragua estaba dividida en dos: la costa Pacífica para los españoles y la Atlántica para los ingleses. Así fue hasta 1905 cuando los ingleses retornan la Costa a Nicaragua.
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decartonpiedra

Dom, 12/02/2012 - 12:38
A Panamá la militarizamos porque se quería independizar. Cuatro o cinco levantamientos fueron ahogados por la Armada y al final Panamá logró su independencia y después de su independencia firmó con Estados Unidos un protectorado para no ser reconquistada por Colombia. Si usted busca un asociado para fundar una empresa y luego se da cuenta que no es lo que creía , ¿usted lo retendría por la fuerza?
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decartonpiedra

Dom, 12/02/2012 - 12:34
Lograda la independencia nuestros próceres decidieron que todas las divisiones administrativas de la Colonia quedaran extinguidas. Así murió el Virreinato de la Nueva Granada. El nombre de Colombia es producto del deseo de Bolívar de hacer un continente unido en una sola república. Empezando por Cundinamarca, Venezuela y Quito. En 1821 se une Panamá. Panamá adhirió a la Nueva Granada y cuando se desintegra Colombia ya la Nueva Granada retiene a Panamá con la promesa del federalismo.
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decartonpiedra

Dom, 12/02/2012 - 12:27
Usted es una persona seria y me extraña que repita cosas que el sentido común rechaza. En 1.803 Colombia no existía y por consiguiente no tenía límites. Las divisiones territoriales de la Corona se hacían en función de sus intereses interimperiales y no como límites territoriales de países. Todos los territorios colonizados por los españoles eran considerados como un solo país: la misma lengua, la misma cultura, la misma historia.
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suesse

Dom, 12/02/2012 - 12:16
Tipico: se llora como mujer lo que no se supo defender como hombre (en el sentido amplio de la frase). Pero asi somos. De qué nos quejamos? Cuando ha sido de interés de alguien la política exterior, como tema? Cuando, en general, los derechos, el respeto por la palabra dada, por lo firmado? Por favor!! Aqui, nos gusta es vivir bajo la ley del más fuerte, la de la selva. Ahora no vengamos adarnos golpes de pecho!
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GalanistaRedux

Dom, 12/02/2012 - 11:05
Bien dicho, Ospina. Y q conste q yo no suelo compartir su posición progresista y posmoderna -la misma q tiene a muchos simples por aquí diciendo q en últimas mejor no suframos tanto porque ''el mar es de todos'', ''mejor q lo tengan los nicas socialistas'' etc. Usted sí comprendió q perder territorio, significa el MAYOR TRAUMA q un país pueda sufrir en todo su historia. Y q NADA duele ni dolerá tanto como eso
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Klimn

Dom, 12/02/2012 - 09:06
___________________________________________________________________________ He aquí pues, querido Guiliancito, una más de tantas razones que justifican plenamente la existencia y el robustecimiento de la insurgencia criolla...¿Hasta cuándo, Patria Boba? __________________________________________________________________________
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elquetieneojosve

Dom, 12/02/2012 - 08:28
Parafraseando a Alfredo Molano: si de verdad al Gobierno le dolieran los pescadores de San Andrés, ya habría resuelto los problemas del Río Magdalena, que afectan a un número de pescadores mucho mayor.
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ccdc

Dom, 12/02/2012 - 08:15
Demandemos a Suiza, o a Suecia, por el territorio del Amazonas y el Orinoco, perderemos pero quedará en mejores manos, para bien de la humanidad.
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suesse

Dom, 12/02/2012 - 12:18
Si!! Apoyo su idea. Salvemos el pulmon del mundo de nuestro abandono real....
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jec

Dom, 12/02/2012 - 08:12
estan callados con el tema de la extrangerizacion de la tierra , la venta de la tierra y sus riquezas seria la tapa de estos apatridas gobernantes que padecemos, no mas transnacionales abusibas en colombia
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luispuyana

Dom, 12/02/2012 - 07:50
LOS GOBIERNOS DE pastrana, uribe y santos SI HAN TRABAJADO CON AMOR, RESPONSABILIDAD Y DIGNIDAD, PERO DEFENDIENDO ESTE LETAL MODELO NEOLIBERAL, con tenacidad defienden el capital financiero, los banqueros y las bolsas de valores de WALL STREET, cada uno de esos gobiernos han venido imponiendo una cascada de impuestos en hombros de los trabajadores y clase media Y SE LOS QUITA AL 1% DE ESOS MONOPOLIOS FINANCIEROS, A QUIENES CON TODA JUSTA RAZÓN HAY QUE HACERLES UN JUICIO POLÍTICO. POR VENDEPATRIAS Y ARRODILLADOS AL BECERRO DEL ORO DEL CAPITAL GRINGO.
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luispuyana

Dom, 12/02/2012 - 07:45
MÁS AUN, SO DOS JUICIOS POLÍTICOS LA TAREA EN DICIEMBRE, CONTRA LOS TRES GOBIERNOS RESPONSABLES DEL ROBO DEL MAR TERRITORIAL, Y EL JUICIO POLÍTICO CONTRA SANTOS Y SU UNIDAD NACIOHAL POR ESA NEFASTA REFORMA TRIBUTARIA que le quita impuestos de 8 BILLONES Y SE LOS CLAVA A LOS TRABAJADORES Y CLASE MEDIA, CONTRA ÉSTE GOBIERNO LOS TRABAJADORES DEL MOIR EN LA CUT Y EL POLO CONVOCAN AL PUEBLO A SALIR A PROTESTAR EL MIÉRCOLES 5 DICIEMBRE.
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luispuyana

Dom, 12/02/2012 - 07:40
Cada semana la prensa libre repica sobre el JUCIO del robo de los nules, que SON SÓLO CENTAVOS SI SE COMPARA CON LOS DOS GRANDES ROBOS AL PAÍS, EL DEL ROBO A PANAMÁ 1903, Y EL ROBÓ DE 75.OOO KM cuadrados de mar territorial 2012. El primero bajo la voluntad cómplice de los dos partidos tradicionales y el segundo POR UNA TOTAL NEGLIGENCIA. Esa prensa 'libre' QUIERE PASAR DE AGACHE NO HACERLES JUICIO POLÍTICO A LOS TRES GOBIERNOS NEOLIBERALES, pastrana, uribe y santos, LOS ÚNICOS RESPONSABLES de ese robo a manos del expnasionismo del gobierno de ortega que tanto defienden los de la marcha patriotica y la farc. ESAS SON LAS INCOGRUENCIAS E HIPOCRE CÍA DE LA PRENSA LIBRE y los aliados naturales del expansionismo del gobierno de Nicaragua. Luego señor OSPINA, TAMPOCO PASE DE AGACHE ESE JUICIO.
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taparo92

Dom, 12/02/2012 - 05:54
William Ospina en Ibagué mañana 3 de diciembre, ¡que bueno!. Bienvenido a la Universidad del Tolima y ojalá nos ayude a dilucidar ¿por qué en Ibagué los concursos literarios, en los últimos años, siempre los ganan los mismos que, cuando no están de jurados, están de participantes?. QUE ROSCA TAN RASTRERA. Esos organizadores de eventos literarios e Ibagué que PONEN EL GRITO EN EL CIELO POR LA EXPLOTACIÓN MIERA DE LA COLOSA DE A MULTINACIONAL ANGLOGOLD ASHANTI , utilizan sus concursos de cuentos y poesía realizados con aportes estatales: para favorecer a su jauría que es PEOR que los capitalistas o neoliberales a los que tanto critican.
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Dolores Edelmyra

Dom, 12/02/2012 - 05:04
Y esperen la pérdida de la Guajira y Arauca en total abandono. Tierras tan ricas, tan bellas. Colombia tiene fucú.
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Dolores Edelmyra

Dom, 12/02/2012 - 05:02
Colombia por camorrera es el trompo de poner del mundo entero. ´"Está frita", como dice Molano. Perdedora.

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