Por: José Roberto Acosta

¿Estado ladrón?

El contubernio acostumbrado de Gobierno y Congreso se presta a atracar a niños y jóvenes vulnerables pasando a “pupitrazo” la más nefasta reforma tributaria propuesta en años, tramitada con rapidez y en relativo silencio como cualquier ladrón.

El atraco se concretaría debilitando el Sistema General de Participaciones (SGP), que representa la platica que va a las regiones, pues con la reducción del impuesto de renta de las empresas desde el 33% de sus utilidades al 25%, se reducen los recursos que alimentan esa bolsa que financia la descentralización y autonomía de las entidades territoriales consagrada en el primer artículo de nuestra Constitución Política. Y menores recursos para el SGP significarían menores recursos para la educación y salud de la población infantil rural y de ciudades intermedias, y desamparo para los jóvenes que tienen que migrar a las grandes capitales ante la falta de oportunidades en sus regiones.

¿Dónde se ha discutido el efecto sobre esta población vulnerable de esta leonina reforma tributaria? Ya de por si el centralismo es hoy insultante, supeditando la decisión de importantes decisiones de inversión local al visto bueno de Bogotá, con el argumento de evitar la corrupción, como si desde la capital el actual Ministro de Hacienda no hubiese firmado la escandalosa conciliación de DRACAGOL, o no se hubiera administrado allí el ya extinto y corrupto Fondo Nacional de Regalías.

La reforma tributaria propuesta se vende como neutral en el recaudo, pues sumando unos temas con otros no aumentaría los ingresos del Estado, solo es un reacomodo entre grupos sociales, pero es claro que la perdida que sufrirá el niño y joven de provincia, estará quedando en manos del empresario que, con la gabela de menores cargas tributarias, supuestamente creará mas empleo pero en las grandes ciudades.

Mientras la propuesta de reforma no hace nada por combatir la evasión y elusión tributaria de grandes empresas, ni por incrementar los impuestos y regalías a los conglomerados mineros, que se siente en un paraíso fiscal, nuestro Gobierno como todo un Robin Hood , pero al revez, miente en los medios, nuestro Congreso no representa a la clase media que lo elige y usted como ciudadano se quejará en un año de porque nuestros dirigentes hacen lo que hacen y nadie hace nada. ¿Quién nos defiende de este Estado?

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