Por: Antonio Casale

Cuadrangular no, 'play off' sí

Acaban de terminar unos nuevos cuadrangulares, con fútbol generoso y ofensivo en un grupo, pero tacaño y mezquino en el otro. Eso sí, a diferencia de los partidos de Millos y uno de los dos clásicos paisas, la asistencia fue escasa.

El año pasado, a causa del apretado calendario por cuenta del Mundial juvenil, se jugaron eliminatorias directas, con partidos de ida y vuelta para cuartos, semifinales y final; sistema denominado play off. El resultado no pudo ser mejor, una gran taquilla asegurada para cada equipo, con posibilidad de tres en caso de que el equipo llegara a la final, partidos abiertos, ejecutados por equipos que al saber que no había un mañana lo dejaban todo por el espectáculo, privilegiando la búsqueda del arco contrario.

Pero a los directivos esa buena experiencia no les gustó, volvieron al sistema de cuadrangulares, justificados por el beneficio económico que suponen tres taquillas correspondientes a ese número de partidos como local.

Pues bien, la experiencia de estas finales desmiente tal decisión, si es que fue motivada por lo económico. Los estadios de Pasto, Ibagué y Barranquilla, así como el de Medellín, fueron visitados por pocos aficionados, al menos en dos de sus tres compromisos. En parte porque los horarios, ajustados a las necesidades de la televisión cerrada, exigían que el público dejara sus trabajos o arriesgara su seguridad personal, y en parte porque en lo futbolístico, como sucedió en el grupo B, es un sistema que permite que la tacañería sea premiada hasta el último momento. Fue así como, al momento de escribir esta columna, el DIM era líder pese a haber anotado menos goles de los que recibió, tres contra cuatro, y todos los que marcó fueron de pelota quieta; muestra inequívoca de un equipo ultraconservador, ceñido al reglamento, sí, pero egoísta con el espectáculo.

El sistema de eliminación directa exige que los equipos salgan a buscar la gloria, como sucedió el año pasado en los dos torneos en los que Nacional y Júnior, dos equipos cuyas mejores armas eran las ofensivas, salieron campeones. Recuerdo a ese equipo de Equidad subcampeón del primer semestre como el más generoso de los que ha presentado Alexis García; el otro subcampeón, Once Caldas, fue el más goleador del año.

Si se quiere convocar de nuevo al público a los estadios y queremos disfrutar de un fútbol parecido al de nuestra selección en cuanto a lo generoso con el espectáculo, harían bien los directivos en considerar la implantación de los play off en vez de los cuadrangulares.

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