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Nicolás Uribe Rueda 21 Dic 2012 - 11:00 pm

Nuestras tragedias

Nicolás Uribe Rueda

En Colombia somos especialistas para entretenernos discutiendo las tragedias ajenas y al mismo tiempo incapaces para construir soluciones que nos sirvan para remediar las propias.

Por: Nicolás Uribe Rueda
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    http://www.elespectador.com/opinion/columna-393756-nuestras-tragedias
    http://tinyurl.com/cplcktc
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Ocupados en las discusiones sobre la conveniencia de prohibir las armas en Estados Unidos con ocasión de la última masacre en el colegio Newtown, donde perdieron la vida 26 personas entre las cuales estaban 20 niños, nos olvidamos y ni siquiera discutimos las causas de nuestros propios infortunios. Apenas tres días después de la nueva masacre en el colegio de Connecticut, en Colombia, en el kilómetro 96 de la vía Bogotá-Girardot, perdieron la vida 27 personas y 16 quedaron heridas en un nuevo accidente de tránsito, en el que un bus de servicio intermunicipal de pasajeros se quedó sin frenos y chocó de frente contra un barranco. La noticia fue registrada como nota a pie de página y nadie discutió ni cuestionó las razones por las cuales cientos de colombianos mueren anual e impunemente en nuestras carreteras por cuenta de la ilegalidad e informalidad del transporte intermunicipal de carreteras, un sector que el Estado ha sido incapaz de regular y vigilar oportuna y adecuadamente.

La evidencia sobre la falta de interés del Estado por resolver de fondo este problema es apabullante. Mientras en Colombia se efectúan aproximadamente 15 millones viajes por vía aérea cada año y esta actividad se realiza en el marco de toda clase de controles para garantizar la seguridad de los usuarios, por carretera, a través de los servicios de transporte intermunicipal de pasajeros, se realizan casi 200 millones de viajes cada año. Sin embargo, y a diferencia de la modalidad aérea, el transporte carretero es asumido con absoluta indiferencia por las autoridades nacionales, departamentales y municipales y ello explica las razones por las cuales cientos de colombianos perecen cada año, indefensos ante la negligencia del Estado y la irresponsabilidad de los particulares.

Basta un somero acercamiento a lo que sucede en el transporte de carreteras para darse cuenta de que resulta espeluznante. En nuestro medio solamente algunas pocas empresas de transporte son formales y cumplen con las normas existentes. La gran mayoría abusan de los pasajeros, se aprovechan de la asimetría de información en el sector en contra suya y los someten a toda clase de peligros. Las empresas son solamente fachadas de transporte cuyo negocio no es la movilización de pasajeros sino el cobro de una comisión al propietario del bus al que habilitan para que preste el servicio en condiciones que la empresa desconoce y sobre el cual no se hace responsable. Los conductores no tienen controles sino de alcoholemia a la salida de las terminales, pero nadie vigila el exceso de sus horarios ni sus capacidades al volante. La informalidad laboral en el sector es absoluta y la condición técnica de los vehículos no es asunto de las empresas sino de sus propietarios, quienes ahorran en mantenimiento todo cuanto pueden para aumentar el “producido”. La mayoría de las empresas del sector evade impuestos y algunos incluso afirman que es negocio atractivo para el lavado de dinero, pues casi todo se maneja en efectivo.

Millones de personas viajarán esta Navidad por carretera. Ojalá fuera la última en la que lo hacen en las presentes condiciones.

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Chrihern

Sab, 12/22/2012 - 17:25
Lo mas tragico del caso es que el sitio donde se hizo la revision tecnicomecanica 15 dias antes del accidente, asegura que no la paso... por no tener un pito y unas calcomanias.
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josh11

Sab, 12/22/2012 - 12:34
Ud. escribe muy bien, el mensaje es inteligente y claro y no suena como salido de un colombiano. Colombia nuestra tierra es un lugar subdesarrollado e indolente con la vida y bienestar de la gente por eso es así como lo ve. No se preocupe que en esta epoca de fiestas; muchas personas van a morir por accidentes en esas carreteras medievales. Critican todo lo de fuera y no miran lo que hay allí, que es aun peor y escalofriante. En transporte terrestre tienen que desarrollar todo el sistema por completo y solo vender voletos vía internet para que hayan seguros de vida. Las viviendas no están aseguradas y nadie debiera ocupar una vivienda hasta no tener un documento de ocupación el cual ha pasado ya por el seguro de protección.
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Antojáis

Sab, 12/22/2012 - 07:44
Definitivamente todo el mundo sabe , no necesitamos mas leyes, necesitamos es mas Autoridad, cumplir las que existen, ósea las leyes no se negocian, se cumplen, eso aplica a todo, por ejemplo en impuestos, lo que había era que hacer cumplir loque todos sabemos el no pago de algunas personas, y no el poner a pagar mas a los que siempre terminamos pagando y no evadimos impuestos, pues todos conocemos alguien que es ganadero, y paga nada de impuestos tiene mucha tierra y muchaan plata, pero no paga nada pues sus negocios los hace en efectivo , sus empleados no los tiene vinculados a nada, y tienen un poder económico que hace que los políticos siempre los protejan, hasta a los Paras.pero no pagan y ahora los ricos del país no son los de siempre
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chococruz

Sab, 12/22/2012 - 07:43
El tema es trascendental y siempre lo ha sido el problema radica en que es una muestra mas de nuestra idiosincrasia. El columnista se lleva el problema del transporte a las ramas del asunto y no toca el tronco del problema, y él que es politico de carrera lo sabe, que es como la legalidad exitosa la mayoria de las veces esta sustentada en la ilegalidad, le puedo dar varios ejemplos como la banca, la construcción, la finca raiz, etc, etc. Y cuando el habla de que solo unas pocas empresas de transporte son organizadas, desconoce de plano la cruda realidad de los millones de colombianos del común que intentan legalmente sobrevivir y competir contra las contadas empresas exitosas por lo general pertenecientes o socias de la mayoria de los politicos exitosos. Alli es donde faltan reformas.
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Ar mareo

Sab, 12/22/2012 - 12:30
Por ahi es la cosa, mi generacion ha visto como se enriquecen y triunfan aquellos con negocios legales pero con fondos ilegales: constructores, banqueros, comerciantes y transportadores.
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Antojáis

Sab, 12/22/2012 - 07:37
Y el chantaje moral, y el chantaje político, del famoso derecho al trabajo......... Vale huevo la gente que transportan, lo importante es el derecho al trabajo, y con este cuento las Autoridades se hacen las bobas para no ganarse una mala imagen, y los dejan esos son los casos de los moto ratones, los yipaos, los taxistas entre comillas piratas, que sin ningún tipo de responsabilidad y con la disculpa de el derecho al trabajo transportan gente en malas condiciones y pasa lo que pasa, manejados por otra banda mafiosa, acá cualquiera hace su mafia, mafia de los transportadores piratas, mafia del narcotráfico , mafia de todo, porque por falta de autoridad, o la autoridad se deja comprar en otros casos, esa informalidad es la que alimenta las mafias, estas no existen en países civilizados
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Antojáis

Sab, 12/22/2012 - 07:28
La informalidad , y la falta de Autoridad , donde un cualquiera bien patán y armado de una cruceta amenaza a los policías de tránsito, pasando por funcionarios de control de transito, que corruptos que utilizan su puesto para pedir mordida y dejar pasar las cosas por 50000 pesos sin siquiera dársele nada de eventos como estos, se tapan los ojos y ellos pudiendo haber evitado , prefirieron los 50000 pesitos a prevenir la muerte de muchas personas en la vía, eso debería declararse homicidio culposo , eso es igual que hacer leyes mas duras, para que, contra los que conducen alicorados , pero dan una platica y siguen con el riesgo de matar a alguien, y si ocurre ese funcionario es igual de culpable, pero no lo silent en, no sienten la responsabilidad de su trabajo
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Boyancio

Sab, 12/22/2012 - 03:42
Hace varios meses me refería a ese tema, don Nicolás, y es más, nunca los policías de carretera miran el estado de las llantas, ni establecen las autoridades controles para que los conductores de buses se detengan cada cierto tiempo en el camino, sea para descansar, para comer algo, o para escurrir el cacho y el guarda cacho; y así, no entrar a esos bañitos de alta concentración de meao fermentao. Y eso no es nada, que no paran a recoger a los que vivimos en las intermedias poblaciones. Mejor dicho, esas empresas no sirven paná...Bueno el comentario: humano, movido, de suspenso, y lo que más me gusta es que es de ambiente popular, así no agrade a los grandes gamonales de la ganadería excremental, sea de boñiga fresca, la que tanto dan cuando se les pode la lechecita pa los pelaos.
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Boyancio

Sab, 12/22/2012 - 03:47
Excelente columna, y que se repita, compadrito.
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Alfredo O

Sab, 12/22/2012 - 01:03
Los controles, como la justicia, se aplican de manera selectiva. No sólo en el transporte de uso público, donde hay muertos que valen mucho, y otros nada. Igual sucede con la educación; la hay de primera y de tercera. Esta última se permite docentes mediocres y publicaciones fraudulentas, donde no se ejerce control alguno, a pesar que se le simula. Es el caso de los plagios denunciados en los libros "Agroecología" (Práger y otros, 2002) y "Agricultura y ambiente" (Práger y Escobar, 2003), libros de "docentes", editados por la Universidad Nacional de Colombia, Sede Palmira. Estas publicaciones pasaron todos los "filtros" institucionales, pero el delito se cometió y luego, para mayor tragedia, se les premió con silencio e impunidad. Delito e impunidad: qué tragedia. Visite: www.plagiosos.org
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digoall

Sab, 12/22/2012 - 00:18
Excelente columna. Por fín alguien lo dice en estos espacios.
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