Por: Luis Fernando Montoya

Brilla la 14

"Para el logro del triunfo siempre ha sido indispensable pasar por la senda de los sacrificios": Simón Bolívar.

La Liga Postobón II tiene nuevo campeón, Millos, que durante todo el segundo torneo fue el mejor y al final consiguió su objetivo venciendo a un digno rival, el Medellín.

El éxito de cualquier grupo dependerá de las capacidades individuales de sus miembros pero dependerá también de que logre obtener la suficiente habilidad para resolver sus propios problemas y para regular y perpetuar las interacciones. El éxito depende de comprender estos problemas y de actuar de acuerdo con esta comprensión.

Luego de superar la situación difícil de años anteriores a todo nivel y de no lograr el título de campeón hace 24 años, el equipo albiazul, con la llegada de personas con el interés de volver a colocar en el lugar de privilegio que la institución lo merece, se dio a la tarea de estructurar un plan serio de trabajo dentro del conjunto y hoy empiezan a recoger los frutos de dicha labor.

Directivos: el grupo de directivos, a la vanguardia Felipe Gaitán, caracterizados cada uno en su medio laboral como excelentes personas y profesionales, se unieron alrededor de un proyecto de trabajo para sacar adelante una de las instituciones más representativas de nuestro país en lo que se refiere al fútbol. Un proyecto serio, claro y sólido, que logra conseguir su primer objetivo, de muchos más que seguramente vendrán: campeón del segundo torneo 2012 y la estrella 14, siendo actualmente el equipo con más estrellas en su escudo en el fútbol colombiano.

Cuerpo técnico: fueron contratados por la junta directiva del club por su don de gentes y como excelentes profesionales del fútbol, al frente el profesor Hernán Torres, tolimense que potencializó la nómina de jugadores que encontró, hizo llegar varios refuerzos importantes al equipo, le dio una identidad futbolística, los jugadores le creyeron y se mentalizaron para saber enfrentar la derrota, como en la Copa Sudamericana. Lucharon para salir de ese momento y se fortalecieron para seguir adelante y conseguir el otro objetivo: el título de campeón.

Jugadores: creyeron en ellos mismos, en su cuerpo técnico y en sus directivos, se dieron a la tarea de hacer un buen torneo y de conseguir el título para la institución, mostrando unión, disciplina, compromiso y sentido de pertenencia.

Aficionados: mantuvieron la fe y el apoyo en los momentos difíciles y la fortalecieron ahora en los momentos de gloria. Mi reconocimiento.

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