Opinión |13 Ene 2013 - 11:00 pm

Juan Carlos Gómez

Medellín-Arví, una sociedad diferente

Por: Juan Carlos Gómez

Se toma el metro en dirección norte para atravesar el centro y llegar al pie de la montaña. A los pocos minutos se vuela sobre los cerros orientales de la ciudad. Detrás se encuentra -como en un sueño- el parque Arví.

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Apenas a 18 kilómetros de Medellín, es un santuario ecológico que forma parte de la reserva forestal protectora del río Nare. Un paraíso, casi a la vuelta de la esquina, para caminar sin temor y en silencio, después de dejar el bullicio urbano.

La experiencia es inigualable, no sólo por la fortuna que guarda el parque para las próximas generaciones, sino por lo que enseña acerca de las posibilidades de transformación e integración social.

El camino en metro entre Medellín y Arví atraviesa el centro, tiene una parada en el magnífico museo interactivo Explora. En la estación Acevedo se hace transbordo al cable que se levanta sobre el barrio Santo Domingo, un sector de extrema pobreza, aun con tugurios que, tristemente, se pueden derrumbar otra vez en el próximo invierno. Sin embargo, el cable mismo y todo lo que se divisa desde la altura -la biblioteca España, los edificios comunitarios, la pavimentación de las vías- aseguran un futuro distinto. Un techo de lata está cubierto por una magnífica foto gigante de un niño sonriendo.

Más allá, un muro vetusto de ladrillo está vestido por otra foto gigante de una anciana de rostro bondadoso. No sé por qué están esas fotos ahí ni quién las puso, pero pueden ser la señal de lo bueno que puede suceder para cambiar definitivamente la ciudad.

Medellín no es un paraíso, como no lo es cualquier ciudad del tercer mundo acosada por la marginalidad y la desigualdad; pero allí se percibe la firme intención de crear una sociedad diferente, en lo que parecen estar comprometidos casi todos sus habitantes.

Después de recorrer a Medellín es inevitable percibir el contraste con Bogotá. En esa ciudad se cree firmemente que las cosas mejoran. En esta capital, está por cumplirse una década de tiempo perdido, entre la corrupción y el chamboneo. En términos de bienestar, eso podría significar medio siglo.

 

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potito starace

Lun, 01/14/2013 - 15:36
Siempre ha sido risible la posición de los "paisas" frente a su ciudad, y frente a Bogotá, sufren de un complejo antiquisimo estos montañeros antioqueños. Lo más preocupante de los medillenenses es el de mirar para otro lado, frente a la preocupante situación de inseguridad rampante que esta viviendo la ciudad desde la decada de los 80's, y por consiguiente con el agravante que el problema se les salio de las manos, y ninguna administración ha podido con el problema de los bandas criminales, pero como no se va a agraver el problema si todos los paisas al unísono contestan que medellín es la ciudad más bonita de colombia, consiguiendo con esta actitud que las comunas altas sean tierra de nadie y cada día mas muertes, más desplazamientos dentro de la ciudad, más extorsión, más vacunas, etc,
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rabil

Lun, 01/14/2013 - 11:16
Bogotá no ha sido bella jamás. Y jamás ha sido funcional, requisitoi mínimo para la capital de la república y epicentro, desde siempre, de toda actividad gubernamental. El caos, y no soy defensor ni partidario de Petro ni vivo en Bogotá pero la he sufrido, no es de la última década: basuras, ratas, zonas peligrosas, mal servicio de transporte urbano, vías en mal estado, indigentes, prostituas, congresistas, concejales y alcaldes había en la segunda mitad de los sesenta cuando este calentano estudiaba en la Universidad Nacional. Dejen la carreta y si de verdad quieren a Bogotá empiecen por actuar sinceramente y no con los buenos modales aparentes que han caracterizad a los habitantes de esa que debiera ser ejemplo de ciudad.
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rodrigoh

Lun, 01/14/2013 - 10:51
La miopia de los capitalinos y el complejo paisa....Colombia es mucho mas que Bogota y medellin y como ellas todas las ciudades aspiran a un desarrollo que les de calidad de vida. Colombia es una y en la medida en que nos despojemos de regionalismos provincianos e inutiles mejor para todos como una nacion.
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sabueso

Lun, 01/14/2013 - 08:27
si medellin es preciosa hace 35 la conoci era mas preciosa pero el punto esta la bogota tan inmunda porque se llena de foraneos o s mentira
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lunes100

Lun, 01/14/2013 - 01:43
Piropos para MEDALLO: Medellín. ¡No te había mirado bien y ¿Sabes qué ?...Te veo más bonita!. ¡Las flores que bajan de Santa Elena tú las conviertes en pétalos de mujeres hermosas!. ¡Échate la bendición.....En el nombre del Paisa, del mijo y de los buenos que son tantos!.
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lunes100

Lun, 01/14/2013 - 01:39
¡MEDELLÍN!... ¡Ahí está Medellín con los rubores majestuosos del sol de primavera: La Ciudad de la Feria de las Flores, de la moda y la arepa montañera!. ¡Donde el paisa recibe con honores el turista que tiene por quimera disfrutar de la Vida entre folclores, -que son parte del alma de’sta tierra- del carriel, el machete y las abarcas; y del poncho, el licor..., cuya comarca a las aves que inmigran es ensueño!. ¡Lindo valle de lumbre de esperanza!; de mujeres hermosas, donde alcanza a sentirse placer de ser su dueño. ... ¡De la música guasca y parrandera; es emporio inmanente al linaje, de infinitos empeños, verraquera, y la cuna de grandes personajes!. ¡Donde el pueblo empuña la bandera, con orgullo, en sincero homenaje de los próceres, mártires de guerra, que libraron, de huestes..., el paisaje de exotismo, ornando las laderas, donde crece el maíz, la frisolera, y la tarde se pone bella ruana de esplendor y arreboles policromos; y la brisa perfuma soberana, bajo el cielo turquí, de oro y cromo!. ¡Medellín!..., ¡Medellín!..., ¡Medellín!...: La Tacita de Plata -que quiero-, (sin que fuese mi origen de allí), que, de infante, me ha dado su alero. ... ¡Yo la llevo en el alma hasta el fin: dignamente, leal y altanero; ‘un remanso de amor’; -frenesí- de la chiva, la mula, el arriero...!. ¡Donde tengo en reserva la tumba, y he de hallar, en el sueño postrero, ¡esa paz!... que se ansía perpetua!. ¡Donde invita el jolgorio a la rumba, y suspiro con aire señero, siendo hijo adoptivo: ¡un poeta!!. Por.... Boris Clay – Poeta colombiano.

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