Por: Mario Morales

Siempre prematuros

Quizás tengan razón quienes dicen que fue el comentario de Enrique Santos el que sacó de su estado de latencia muchas ambiciones políticas a nueve meses de la inscripción de candidatos y a 13 de las elecciones legislativas, como antesala a las presidenciales de 2014, y el que haya azuzado las críticas a las Farc para acelerar los diálogos, cosa que se logró si uno ve cómo la guerrilla ha comenzado a defender el proceso.

Por eso, hablar de imprudencia en boca de los dos Santos Calderón siempre será un atrevimiento, con todo y que “Enriquito” tiene razón. El proceso de paz, por los acuerdos, sólo depende de este presidente.

Así que, impelidos por el ruido general, quienes calculaban estrategias para mostrarse, buscar titulares y generar discordias en busca de notoriedad desde marzo, tuvieron que echarse al agua sin calentamiento.

El resultado es este panorama insulso que vivimos, de reuniones improvisadas para tomar fotos o programar otras reuniones, y lanzar propuestas inverosímiles que harían ruborizar al extrañado doctor Goyeneche.

Basta escuchar las desquiciadas tesis del transformado federalista que ahora resultó ser Francisco Santos, o las paquidérmicas revocatorias de mandato en por lo menos cinco ciudades, como reporta La Silla Vacía, o la retahíla cansina contra un proceso de paz vaticinado como crítico por realizarse en medio de fuego cruzado.

Puro humo, en verdad, salvo dos cosas: la pugna de pesos pesados que protagonizan Petro y Vargas Lleras. Lástima que lo hagan a costa de la ilusión de vivienda gratuita.

La segunda tiene que ver con amenazas a tres comunicadores y censura por parte de armados ilegales, que obstaculizaron la circulación de un periódico, según la Flip. Típico, dirán algunos, así son nuestros siempre prematuros años electorales.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Mario Morales