Opinión |6 Feb 2013 - 11:00 pm

Elisabeth Ungar Bleier

¿Es conveniente una reforma política?

Por: Elisabeth Ungar Bleier

Ya comenzaron las campañas para las elecciones de 2014 en las que se elegirá al nuevo Congreso y al presidente de la República. En medio de un agitado ambiente político se han escuchado diferentes voces sobre la pertinencia de promover una reforma política.

  • 38Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/columna-403391-conveniente-una-reforma-politica
    http://tinyurl.com/aj73ch7
  • 27
  • 0
  • opiniones
    11

 Algunos de los temas que han sido mencionados son la disminución del umbral, como un salvavidas para partidos políticos como el Verde o MIRA, e incluso, según ciertos analistas, Cambio Radical, que podrían desaparecer porque difícilmente alcanzarían los votos establecidos en la reforma política de 2009 (entre 380.000 y 420.000, dependiendo de los votos válidos); revivir el transfuguismo, es decir la posibilidad de que congresistas que fueron elegidos por un partido puedan ser avalados —y eventualmente elegidos— por otra colectividad, y así engrosar sus votos; eliminar la circunscripción nacional para el Senado, lo cual perjudicaría a los partidos y movimientos que tienen su votación dispersa a lo largo de todo el país, como pueden ser la Marcha Patriótica o el Centro Democrático; acabar con el voto preferente, que claramente beneficia a las colectividades que cuentan con una o dos figuras que por su favorabilidad pueden “arrastrar” a los otros candidatos de la respectiva lista y así obtener más curules; o permitir que los congresistas puedan ocupar cargos ministeriales, como recientemente lo propuso un miembro del actual gabinete.

Estas propuestas han revivido el debate sobre la inconveniencia de hacer reformas políticas en épocas preelectorales, porque implican cambiar las reglas del juego sobre la marcha para favorecer o para perjudicar a determinados partidos o candidatos. No es la primera vez que esto sucede. El caso más polémico fue la reforma constitucional que le abrió las compuertas a la reelección presidencial de Álvaro Uribe, pero también sucedió en las elecciones territoriales de 2011 con la aprobación en pleno año electoral de nuevas normas sobre la financiación de las campañas, lo que no permitió su plena implementación. Como en años anteriores, es claro que las reformas sugeridas recientemente también tienen nombre propio y objetivos coyunturales.

Muchas de las reformas políticas de los últimos años fueron concebidas para fortalecer el sistema de partidos y los partidos políticos y para hacer más transparente la actividad política. Si bien es sabido que las normas por sí solas no producen los cambios esperados, es evidente que para ver resultados se requiere tiempo y la voluntad política de sus dirigentes. Esta última no sólo ha sido escasa, sino que la supervivencia de varios partidos se ha construido y se sigue construyendo sobre proyectos personalistas, para los que los partidos son un obstáculo. Y lo que es aún más preocupante, para cada elección se crean nuevas colectividades al vaivén de las veleidades de unos pocos y de sus necesidades electorales del momento, olvidando que una democracia con partidos débiles es una democracia frágil. Lo que estamos viendo hoy en día evidencia que el fortalecimiento y la renovación de las colectividades partidistas aún es una meta por alcanzar.

  • Elisabeth Ungar Bleier | Elespectador.com

  • Imprimir
  • Enviar
  • 11
11

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

turul

Jue, 02/07/2013 - 22:48
No habiendo partidos fuertes, con ideología propia, se seguirá votando por personas que tendrán que organizar partidos o movimientos nuevos, si es que los dejan. Actualmente, el proyecto más importante es el Centro Democrático, cuyos enemigos tratarán de atajar por todos los medios a su alcance.
Opinión por:

leftright

Jue, 02/07/2013 - 15:52
jejeje todos contra uribe hasta la mermeluda de elizbeth,la viejita pedrorra nunca se entero que la reeleccion del mejor presidemnte de colombia eso si despues de Rojas Pinilla fue porque 8 millones de colobianos en un plebiscito le ordenamos a la perras del congreso que tenia que ser asi.hasta los miserable y malditos PCC y sus faracos y elenacos dicen que LA REELECCION DE URIBE FUE la que le quebro el espinazo .
Opinión por:

Musengue

Jue, 02/07/2013 - 15:41
A ULTIMA HORA UN TRANSFUGA ES COMO UN BEDUINO, UN SAQUEADOR DEL DESIERTO, UN LADRON CON GUMIA Y, TODO ESTO ES SINONIMO DE PARLAMENTARIO COLOMBIANO. ELLOS LEGISLAN EN BENEFICIO PROPIO Y DEJAN SUS HEREDEROS, POR SUPUSTO LADRONES SUPERIORES, MAS ESTUDIADOS.
Opinión por:

sincorruptos

Jue, 02/07/2013 - 11:32
Prohibir los aportes de personas naturales y/o juridicas para apoyar aspirantes torcidos a cargos publicos. De esta manera se evitara que esos aportantes terminen gobernando a nuestros torcidos gobernantes para su lucro propio y que los demas se las arreglen como puedan.
Opinión por:

sincorruptos

Jue, 02/07/2013 - 11:38
La narcodemocracia mas antigua de A.L. se sostiene ferreamente con mafia.
Opinión por:

Amonoi

Jue, 02/07/2013 - 10:31
El problema fundamental de la política Colombiana continuará, sin importar si los senadores se eligen por circunscripción nacional o regional, sin importar si los partidos pequeños desaparecen o no, Los liderazgos políticos de los partidos tradicionales están centrados en intereses propios, ni el partido liberal, ni el conservador, ni el uribismo ni la U, ni el polo tienen propuestas valientes, claras y decididas acerca de nuestra nación. Todos ellos corren tras intereses propios y mezquinos, corto-placistas y de poca monta. Es más importante construir cultura ciudadana y responsabilidad política que plantear reformas políticas. Un pueblo políticamente culto no aceptaría los pésimos dirigentes con los que hoy contamos, que pretenden salvarnos...... de ellos mismos.
Opinión por:

caropepa

Jue, 02/07/2013 - 10:18
La vaina acá es igual, ponga el nombre que quiera, igual los partidos serán una jauría de ratas. Así la mona se vista de seda mona se queda.
Opinión por:

Gonzalvo

Jue, 02/07/2013 - 09:24
Lo que se le quedó en el tintero a doña Eisabeth es que el afán reformista del régimen electoral, de los partidos de la mermelada, tiene solo como fin evitar que Uribe llegue al senado a través de una lista nacional, que como es previsible barrería.
Opinión por:

chococruz

Jue, 02/07/2013 - 10:14
Barreria pero con las arcas del Estado..!
Opinión por:

elespectado

Jue, 02/07/2013 - 07:14
Todas esas reformas políticas son una mamación de gallo que tienen como único propósito atornillar en el poder a quienes ya lo detentan.
Opinión por:

andresito

Mie, 02/06/2013 - 23:34
Yo quiero que desaparezcan el partido liberal y el conservador, que se hacen llamar así porque necesitan un nombre, pero no sirven para nada, se andan vendiendo como damas de compañía a quien les tire el salvavidas que no los deje desaparecer.

Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2013