Opinión |9 Feb 2013 - 12:44 pm

Rodrigo Uprimny

Crisis carcelaria

Por: Rodrigo Uprimny

Una valiente y bien fundamentada tutela de la jueza 56 penal del circuito de Bogotá puso el dedo en la llaga sobre la situación carcelaria del país, pues concluyó que en la cárcel Modelo de Bogotá existía un “estado de cosas inconstitucional” (ECI) y ordenó medidas fuertes para enfrentar la situación, entre las cuales, que no se podía recibir en ese centro carcelario más condenados o procesados.

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La jueza, a partir de una solicitud de un interno, realizó una intensa labor probatoria y pidió conceptos sobre el tema a la Defensoría, la Procuraduría, Los Andes y Dejusticia, todo lo cual le permitió constatar las terribles condiciones de ese centro carcelario, que tiene un cupo de 2.850 personas pero alberga 7.230. Este intolerable hacinamiento de 153% no fue lo único que encontró; la jueza constató que los servicios de salud son precarios y las condiciones sanitarias terribles, por lo cual hay riesgos de incendios y de epidemias; que muchos internos tienen que dormir apiñados en los corredores, comer con las manos y lavar sus platos en los orinales. Pero hay más; es posible que existan fosas comunes por asesinatos cometidos por organizaciones criminales, por lo cual la jueza ordenó la intervención de la Fiscalía.

La situación de la Modelo es crítica, pero no es única: otros centros penitenciarios, como Bellavista o Villahermosa tienen hacinamientos peores. Y a nivel de todo el sistema carcelario, la situación es grave; la capacidad es de 75.500 cupos pero alberga 115.000 internos; el nivel de hacinamiento es entonces hoy considerablemente más alto al que existía en 1988, cuando la sentencia T-153 de ese año de la Corte Constitucional declaro el ECI en todas las cárceles del país.

A pesar de la gravedad de la situación, el Gobierno no ha tomado las medidas necesarias para enfrentarla. Es más, en cierta medida, la ha empeorado con algunas decisiones de política criminal, como el impulso de la Ley de Seguridad Ciudadana que creó nuevos delitos, agravó penas y limitó las posibilidades de libertades provisionales para muchos crímenes. Como resultado, el número de personas privadas de la libertad aumentó en 35.000 desde 2010, mientras los cupos crecieron solo en 15.000, con lo cual el hacinamiento pasó de 32% a 52%.

Muchos pensarán que estas horribles condiciones penitenciaras no deben preocuparnos pues consideran que quien está en la cárcel es porque se lo merece. Y entonces que sufran. O como dijo el entonces vicepresidente Francisco Santos, que se pudran en la cárcel. Pero eso es injusto, pues un preso tiene su libertad personal suspendida pero conserva plenamente su dignidad humana y por ello el Estado debe garantizarle condiciones dignas de reclusión. Pero es además inconveniente para la sociedad pues ¿cómo puede tener alguna capacidad resocializadora un sistema carcelario en esas terribles condiciones? ¿Por qué entonces nos sorprendemos de las altas tasas de reincidencia? El Gobierno debe entonces tomar medidas, y con urgencia, para enfrentar este drama carcelario.

 

 

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Vane7

Lun, 02/11/2013 - 16:27
Excelente columna Dr. Rodrigo y más la decisión de la jueza en la acción de tutela, es grave la situación carcelaria de nuestro país y como somos un Estado de Derechos debemos garantizarles los derechos mínimos a todos los ciudadanos sin importar si los presos, buenos, malos, etc, eso en base al derecho fundamental a la igualdad. Es hora de que el gobierno nacional tome medidas, en vez de pensar que todo se soluciona enviando la gente a la cárcel.
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suesse

Dom, 02/10/2013 - 16:25
Un país que desecha así a su gente, algunos de ellos, usados vilmente por otros que jamás pisarán una cárcel y más bien, están cómodos en sus fincas, curules, palacetes o clubes, no se merece sino ser declarado en su totalidad, en estado de cosas institucional. Ayer nada más, se decía que ni las condiciones mínimas de acueducto y tratamiento de aguas se está cumpliendo...y eso, para la población "libre" y ciudadana...qué más podemos esperar para la "escoria", gente que es puesta ahí, con o sin razón, para que solo salgan mil veces peor de malandros de lo que ingresaron, si salen vivos?
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cuchuflo

Dom, 02/10/2013 - 12:42
Lo que hace la jueza es insistir en lo ya dicho por la Corte Constitucional en su sentencia 153 de 1998 y no de 1988.
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andres2321

Dom, 02/10/2013 - 12:05
las cárceles en éste pais sería cinco estrellas si la cárcel fuera democrática, si fueramos iguales. Pero los aforados, los políticos los encarcelan en condiciones especiales. Por que no los envían a las cárceles de verdad. En un país "democratico" no habria pensiones especiales, ni carceles especiales. Todos por igual. E inde pendientemente las cárceles no debían existir sino para casos muy especiales. No tendría el estado que construir más cárceles, con las que tiene le sobraría.No hay mayor estupides que una cárcel. Los que escriben con odio no conocen de derechos humanos, ni de resocialización, dan lás
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andres2321

Dom, 02/10/2013 - 11:55
Excelente artículo sobre la verdad carcelaria del país. Hay que agregar que las cárceles no sirven para nada. Ni resocializan, ni corrigen conductas. Son el más grande semillero de odio y de escuela de crimen. Los criminales de verdad afianzan sus métodos compartiendo experiencia con los demás internos. El sistema carcelario es lo más gregario de la sociedad por no decir lo más estupido. Casi todas las conductas tienen raices sociales o sicológicas y cuyo tratamieno no es carcelario. Más aún la gran mayoria no requieren estar internos sirviendo para nada porque no hay nada que hacer en una cárcel, solo vegetar, odiar y aprender sobre criminalidad. Miren el concepto de Mandela sobre las cárceles y lo expresado por Gandhi. Costosas para el estado, inhumanas, salvajes.... en fin estúpida
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paisacoraje

Dom, 02/10/2013 - 09:56
Parte el alma leer las cifras que nos trae el doctor Uprimny. La situación que viven los presos colombianos, esos seres humanos como nosotros, con la diferencia de que cayeron en la trampa de la criminalidad, de la cual nadie puede sentirse libre, es sencillamente terrible. Ese trato de animales que reciben en los antros carcelarios no es más que la expresi{ón de un Estado y una sociedad vengativos e incapaces de generar políticas de resocialización.
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suesse

Dom, 02/10/2013 - 16:26
Zoociedad cruel (y con perdón infinito de cualquier animal, mucho más civilizado que cualquier compatriota, en verdad!), e inhumana que somos....En las cárceles sólo se refleja lo peor de lo que ya existe afuera...No le podemos pedir peras al olmo. Miremos estos foros y ya con eso, queda claro que aún en "libertad", la violación de cuanto derecho humano sea posible, es el pan nuestro de cada día...
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HOLARUNCHOS

Dom, 02/10/2013 - 09:36
PARA QUE NO SE PUDRAN.......... HAY QUE A DARLOS DE BAJA.......EN COLOMBIA HAY QUE IMPLANTAR LA PENA DE MUERTE PARA VIOLADORES,A SESINOS, EX MAGISTARDOS DE ALS ALTYAS CORTES Y LOS TERRORISTAS DE LAS NARCO FARC-ELN-EPL Y M-19 ASI LOS HAYAN REINSERTADO.
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Demon Lord

Jue, 04/04/2013 - 23:58
Ni siquiera para un criminal intelectual como usted yo pediría pena de muerte, porque le guste o no, el principio número 1 de la constitución de este país es la dignidad humana, la cual prevalece sobre cualquier otra norma impuesta por cualquier entidad. Deje de ver narconovelas e infórmese un poquito, por el bien de su familia, el de este país y el suyo, especialmente.
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fernando artavia lizarazo

Dom, 02/10/2013 - 05:14
Excelente porque a decir verdad son pocos los columnistas que se ocupan del tema pues parece que pensaran igual que el ex vicepresidente y que muchos del INPEC que están convencidos que a la persona que se les entrega es para que se pudran, de ahí que el tratamiento penitenciario estatuido en el código penitenciario y las reglas mínimas sobre el tratamiento de los reclusos expedidas por la ONU sean un catálogo de buenas intenciones y un saludo a la bandera y que podemos esperar de quienes están al frente, si hasta el mismo Director del INPEC, ni siquiera es capaz de contestar un derecho de petición y si lo hacen, lo hacen tardiamente, por ej., en abril del año pasado presenté uno y hasta noviembre contestó o será que para que responda hay otros argumentos que no conozco, debe ser.
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VELASQUEZU

Sab, 02/09/2013 - 21:38
Los departamentos y municipios deben ayudar con este problema, construyendo cárceles para asegurar tanto bandido que está allí por cometer los mal llamados, delitos menores....
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solesporventanilla

Sab, 02/09/2013 - 17:45
Aquí, hasta que no ocurra una tragedia carclearia, de proporciones históricas, un motin que acabe con cientos o miles de presos muertos, o uno no provocado intencionalmente, no van a hacer nada.
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Jorgee49

Sab, 02/09/2013 - 17:14
Acertado como siempre el columnista. Lo que causa tristeza y preocupacion es q la campaña orquestada desde diversas trincheras contra la justicia, este haciendo tanta mella en el comun de las gentes y sus opiniones sean mayormente contra la valerosa Juez, cuyo fallo deja muy mal parados al Gobierno Santos, a su Ministra de defensa y al locuaz director del Inpec. Ante la dolorosa realidad muchas personas prefiere burlarse de la justicia en lugar de exigir del Estado un trato digno hacia los seres humanos indiciados, encausados o condenados aquellos q no tienen como costearse un viaje a Panama, la estadia en pabellones especiales o en carceles de varias estrellas, es decir al grueso de internos cobijados con un regimen inhumano, ruin y degradante donde esta el prespuesto mal gastado en ello

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