Opinión |19 Feb 2013 - 11:00 pm

Pascual Gaviria

Rabo de ají

De capos y agricultores

Por: Pascual Gaviria

Al principio fue el contrabando. Pablo Escobar repartía cigarrillos sin estampilla en su Lambreta de dos colores por las tiendas del vecindario.

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Alberto Pietro, el rey del Marlboro, era su patrón y en las playas de Turbo y Tolú comenzaban a brillar las promesas de la marihuana y la coca. Se necesitaban las agallas del asesino y algo de suerte para hacer parte del negocio en formación. Valía más la sangre fría que las habilidades comerciales. Escobar lo tenía claro: “es la joda con drogas y contrabando: van en mano con la balacera (…) es un negocio para guerreros...”. Sus maestros eran todavía malevos pintorescos: Ramón Cachaco, por ejemplo, es descrito como “un camaján fino, con trajes verdes de paño de mesa de billar”, venido de abajo, desde el Nissan Patrol hasta la avioneta para ir a comprar pasta de coca al Ecuador.

Esa sencilla conversión de negociantes incipientes a capos con un espacio en los grandes afiches de la policía parece un asunto de la prehistoria del narcotráfico. Sin embargo, la “evolución” se presenta hoy de una forma natural y tal vez algo más sencilla. En Medellín, los hermanos Frank y Sebastián marcaron las páginas rojas del último lustro. Una parte de su poder fue adquirido por medio de otro negocio naciente. La marihuana creepy, una variedad modificada y con mayores poderes por su carga extra de THC.

El innovador producto era manejado por algunos agricultores chic que habían traído sus semillas y sus conocimientos desde Argentina y otros países de sur. Digamos que eran más activistas de la agricultura orgánica y el cultivo para propio consumo que patrones de una plaza de microtráfico. En Medellín algunos de ellos tenían sus cultivos respetables —seiscientas, ochocientas, hasta mil matas— en las montañas de Santa Elena, al oriente de la ciudad. Vendían sus moños a domicilio y pretendían estar jugando más a la contracultura que al narcotráfico.

Muy pronto los dueños de las plazas corrientes, vendedores de la hierba clásica venida del Cauca, se dieron cuenta de que unos fulanos disfrazados de hippies estaban sacando ventaja. Pasaron unos meses para que sus “veedores” pasaran revisando la zona en busca de los cultivos de “crespa”. Eran niños los que caminaban por las laderas de Santa Elena levantando la falda de los invernaderos y tomando nota sobre qué era lo que se sembraba. No les interesaban ni las semillas, ni el riego por goteo, ni los dispositivos que manejaban los tiempos de iluminación. Sólo querían el 30% de cada cosecha y a cambio ofrecían lo que ofrecen todos los extorsionistas: seguridad.

Sin darse cuenta los ecologistas, los cultivadores desarmados, estaban sentados en un billar del centro comercial El Tesoro negociando con Frank y sus cicatrices. Comenzaron las traiciones con la policía, los riesgos, los ceños fruncidos y todo quedó en manos de quienes estaban preparados para un negocio que “va de la mano con la balacera”. Los innovadores fueron desplazados de su papel como agricultores y debieron volver a la fotografía, a la publicidad, a la vagancia activa. Frank, Sebastián y compañía tenían un nuevo producto y un nuevo poder. Esa sencilla transferencia de tecnología, marcada en este caso por el efecto perverso de la prohibición, logró que unos dueños de esquina se tomaran el barrio.

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Opiniones

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stefano donato

Mie, 02/20/2013 - 22:02
lo que ofrecen los extorsionistas , seguridad , exactamente lo que esta pasando con el 80% del territorio de medellìn , el alcalde bien gracias extorsionando al poblado y al resto de la ciudad con los prediales.
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Germinación

Mie, 02/20/2013 - 20:13
Pascual, es "rufián de esquina"... no matón de esquina (aunque pensándolo bien, al señor del Ubérrimo le vienen bien los dos).
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Ar mareo

Mie, 02/20/2013 - 17:46
El crecimiento economico termina imponiendose, y si las vias legales estan cerradas entonces por las menos legales
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COLOMBIANOINGENUO

Mie, 02/20/2013 - 16:44
EN COLOMBIA NUNCA HA CESADO LA HORRIBLE NOCHE!!!!!. ESTAMOS VIVIENDO LA PEOR PESADILLA!!!!!!!
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Alberto V. Velasquez

Mie, 02/20/2013 - 16:31
Apuntes para el guión de un nuevo culebrón de rcn/caracol. Llevado de aquí para allá y de allá para acá, transido placton marino superficial que vive apenas unas cuantas horas. Génesis de una historia urbana que, a pesar de la macabra luz fatua de sus nuevas tramas, no se cansa Sísifo de repetir sus manidos argumentos. Patrones de conducta cuya huella fresca sigue de cerca una policía metropolitana que, como la caballería de las viejas películas del farwest, siempre llega tarde para salvar las caravanas de los ataques de los "salvajes" nativos. Cómo diria el viejo rodeor country, la caricatura del pragmatismo gringo, bugs-bunny: ¿Qué hay de nuevo, viejoPacual?
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H.Mora

Mie, 02/20/2013 - 15:15
Excelente Pascual!!!!, que escrito tan sobrio, no es una apologia del Narco. Leyendo recorri los rincones y respire los ambientes de Santa Elena. El cierre con la "Vagancia - Activa" fue lo mejor. Todos debemos volver al Ocio Creativo al mejor estilo Thoreauciano. . . . A ver si algun dia despertamos del estado opiaceo en el que estamos desde la "conquista" . . . .
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JDNA

Mie, 02/20/2013 - 13:54
Creo que debió escribir: "Matones de esquina", en una clara alusión al verdadero "Patrón del Mal", quien llegó a superar a Escobar en sus aspiraciones políticas. Muy buena su crónica, y una excelente reflexión sobre el verdadero problema del tráfico de narcóticos en esta republiqueta del tercer mundo.
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Gerónimo

Mie, 02/20/2013 - 12:22
Otra vez la cantaleta de algunos foristas y de muchos colombianos: La falta de oportunidades. Esta afirmación es una cortina de hmo hacia la verdadera y esencial razón de hacer las cosas torcidas. Hay una ambición genética, heredada de los conquistadores o matones españoles y que ha sido reforzada a través del tiempo con la corrupción de los partidos políticos y la ambición de los dueños del capital grande en Colombia. A esta circunstancia y condición se le han amoldado desde los matoncitos de barrio hasta los eminentes padres de la Patria, Expresidentes, ex ministros, exmagistrados, ex fiscales, etc., pasando por los mandos medios y no tan medios de las FFAA. Este es un país de traquetos, donde antes nos enorgullecíamos de tener un amigo en "eso" y ahora son los funcionarios oficiale
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05kr

Mie, 02/20/2013 - 12:59
cortina de humo es echarle la culpa a un gen! haga el emperimento de seguir el comportamiento de una persona en un país como Colombia donde el vivo vive del bobo y el bobo de papá y mamá; cambiele el entorno a un país donde hay trabajo, educación, las leyes aplican, y las instituciones funcionan, y va a ver como esa persona cambia sus comportamientos y se acopla al nuevo sistema. Eso no es un problema de genética. Para no ir muy lejos, si tuvo la oportunidad de vivir en Bogotá durante el período de Mockus, muy seguramente pudo presenciar como un programa político netamente cultural transformo una ciudad llena de colombianos de todas las regiones del país.
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05kr

Mie, 02/20/2013 - 10:51
no creo que sea la prohibición el detonante del escenario descrito aquí. Nosotros los colombianos lo que tenemos es un problema cultural y social, reflejado en las pocas oportunidades o de mala calidad en el terreno educacional o laboral sumado a la inmoralidad y ansias del dinero fácil. Mi voto es por la "no legalización"!
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chococruz

Mie, 02/20/2013 - 09:18
Ejemplos como estos, bien descritos en esta columna, afloran por montones no solo en Colombia, el prohibicionismo, como la miel a las abejas, lo unico que atrae es a los matones y a los osados que a costilla de matar humanos levantan imperios que luego arrodillan a los gobiernos y a los estados donde no existe una sociedad fuerte y educada que los enfrente no a bala si no con oportunidades.
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Jaimeur

Mie, 02/20/2013 - 08:06
Aquí podemos ver a Pascualito en toda su dimensión de conocimientos sobre lo que mas le ha gustado desde su adolescencia : la marihuana.
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Racumin Uribe Velez

Mie, 02/20/2013 - 10:42
Resentido!!
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shalconv

Mie, 02/20/2013 - 07:40
Que buena crónica!
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dalilo

Mie, 02/20/2013 - 07:25
Despues de Frank viene la siguiente generacion con Pablo Escobar pasando por Ledher y Gacha y luego la ultima generacion que Twitea, me refiero al falso, enano y rencorozo Alvaro U.
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leftright

Mie, 02/20/2013 - 07:09
EXCELENTE CRONICA
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Boyancio

Mie, 02/20/2013 - 04:09
Cuando las instituciones no garantizan el libre inventar para que se tenga la misma oportunidar de progresar, diga usté policía corrupta y bruta, la empresa nueva no aflora de la misma forma como los privilegiados se acomodan en la economía y dejan por fuera a la mayoría. Mejor dicho: la republiqueta está para los grandes capos, para los parlamentarios ambiciosos, para los curas que lavan limosnas y se quedan con muchas herencias, y desde luego para que se metan al monte los rebeldes en acción, y salgan cuando sea otra sociedad la que esté sufriendo otra clase de problemas, como el monopolio y daño que nos hacen las multinacionales, monseñor Ordóñez, la Contra-lora enguacamallada, y hasta el mismo Uribe Vélez; sea el fruto divino hecho cerdo relleno de odio y de venganza. Más o menos, Ñeñe

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