Opinión |23 Feb 2013 - 9:00 pm
Amor, ciencia y literatura
Por: Piedad Bonnett
LA REVISTA JOURNAL OF NEURO science acaba de publicar una investigación liderada por el Trinity College de Dublín sobre el amor a primera vista.
La cuestión es sencilla: cuando usted mira una persona, lo primero que se activa es la corteza paracingulada, que medirá qué poder de atracción posee ésta. Si no le resulta seductora, no habrá pasado nada. Pero si la considera atractiva, se activará su corteza ventromedial, y usted habrá entrado en otro estado: comenzará a tener trastornos fisiológicos —tal vez temblores, o dolores de estómago— y, ante todo, su percepción de la realidad habrá cambiado, porque en menos de 30 segundos, que es todo el tiempo que esta operación debió tomar, usted se ha enamorado.
Fue lo que le pasó a Simetha, la protagonista de La hechicera, una obra de Teócrito escrita hace más de dos mil años, y que según Octavio Paz es el primer gran poema de amor de la historia. Esta joven, después de ver a Delfis unos segundos, vuelve a casa trastornada, quejándose de “… la dolencia / de amor, que no se cura / sino con la presencia y la figura”. Ha sufrido, la pobre, un ataque de amor a primera vista, y ahora, como dictaminó el muy poco romántico Ortega y Gasset, que podría haber sido parte del equipo del Trinity College, ha entrado en un estado de “imbecilidad transitoria”, en “un estado de miseria mental en el que la vida de nuestra conciencia se estrecha, se empobrece, se paraliza”.
¿Cuánto dura esa “manía”, esa obsesión? La respuesta la ha dado la antropóloga norteamericana Helen Fisher, galardonada con el prestigioso Distinguished Service Award, en su libro Por qué amamos: “Un equipo de neurólogos concluyó recientemente que el amor romántico dura normalmente entre 12 y 18 meses”. Los resultados de sus investigaciones, que partieron de escaneos del cerebro de 437 estadounidenses y 402 japoneses, nos informan tanto de la sintomatología del mal de amor (recordar trivialidades de forma intensa, tener vertiginosos cambios de humor) como de ciertas rarezas, como que el zorro y la hembra se emparejan a mediados de febrero, o que en las personas que consumen cocaína y opiáceos se activan las mismas regiones cerebrales, “incluida la corteza cingulada anterior, el caudado y el putamen”. Confieso que no he investigado con seriedad el significado de este último término.
Ay, los científicos y el amor. Sobre éste los filósofos, los escritores, los historiadores, han escrito cientos de páginas buenas, regulares y malas. Algunas extraordinarias, como las de Octavio Paz, Rougemont y Bauman, o las recientes conversaciones con Alain Badiou, tituladas Elogio del amor. Estos autores señalan algo que escapa del campo de la ciencia pura: que cada cultura moldea el concepto del amor, y que en éste juegan tanto la libertad como el azar. Pero los que con más precisión han hablado del amor han sido los poetas. Pues, ¿quién refutaría a Quevedo cuando dice: “Es hielo abrasador, es fuego helado / es herida que duele y no se siente / es un soñado bien, un mal presente / es un breve descanso muy cansado”?
-
Piedad Bonnett | Elespectador.com
Última hora
-
Actualidad | Abr 11 - 10:54 pm Graban a un perro que fue abandonado y que corrió para alcanzar a su ama
Lo más compartido
-
Opinión | Abr 6 - 11:00 pm Nueve de abril: ¡sesenta y cinco años!
-
Opinión | Abr 6 - 11:00 pm Revivamos nuestra historia
-
Opinión | Abr 2 - 11:00 pm Las cuatro formas de robarse unas elecciones
Opiniones
Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.
Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí
Publicidad
Más de Piedad Bonnett
Lo que somos
6 Abr - 11:00 pm El pasado domingo de Pascua la sala de inmigración del aeropuerto Eldorado hervía de gente que volvía de vacaciones.






Opinión por:
Gaturria
Dom, 02/24/2013 - 17:58
Opinión por:
EnElClavo
Dom, 02/24/2013 - 17:00
Opinión por:
xirin
Dom, 02/24/2013 - 16:10
Opinión por:
Patecaucho Cibernético
Dom, 02/24/2013 - 15:53
Opinión por:
Gaturria
Dom, 02/24/2013 - 18:03
Opinión por:
Efeboabel
Dom, 02/24/2013 - 15:43
Opinión por:
eradelhielo
Dom, 02/24/2013 - 15:12
Opinión por:
Marmota Perezosa
Dom, 02/24/2013 - 12:25
Opinión por:
manamuisca
Dom, 02/24/2013 - 12:19
Opinión por:
manamuisca
Dom, 02/24/2013 - 12:02
Opinión por:
karissa
Dom, 02/24/2013 - 11:53
Opinión por:
kathy porto
Dom, 02/24/2013 - 11:19
Opinión por:
guillermo fernández
Dom, 02/24/2013 - 11:15
Opinión por:
andresito
Dom, 02/24/2013 - 10:12
Opinión por:
Contradictor
Dom, 02/24/2013 - 09:32
Opinión por:
Eduardo Saenz Rovner.
Dom, 02/24/2013 - 10:38
Opinión por:
leinadsajor
Dom, 02/24/2013 - 10:21
Opinión por:
Eduardo Saenz Rovner.
Dom, 02/24/2013 - 10:07
Opinión por:
Ewar Gordillo
Dom, 02/24/2013 - 09:04
Opinión por:
Sarcher
Dom, 02/24/2013 - 09:26
Opinión por:
Ewar Gordillo
Dom, 02/24/2013 - 09:04
Opinión por:
dalilo
Dom, 02/24/2013 - 08:34
Opinión por:
Contradictor
Dom, 02/24/2013 - 09:37
Opinión por:
leinadsajor
Dom, 02/24/2013 - 07:57
Opinión por:
El Diario
Dom, 02/24/2013 - 07:20
Opinión por:
El Diario
Dom, 02/24/2013 - 07:25
Opinión por:
emachado
Dom, 02/24/2013 - 05:00
Opinión por:
mecho
Sab, 02/23/2013 - 23:12
Opinión por:
doloresthomas
Dom, 02/24/2013 - 02:59