Por: Luis Fernando Montoya

Pasto

"Ningún gran logro es posible sin trabajo persistente": Bertrand Russell.

Para el fútbol colombiano es muy reconfortante tener en su competencia a un equipo que desde hace varios torneos viene jugando bien, disputando finales, con una nómina que ha cambiado, con recursos económicos adecuados a su presupuesto y con un técnico que ha mostrado gran capacidad de trabajo como Flavio Torres con el Deportivo Pasto.

El éxito de cualquier grupo dependerá de las capacidades individuales de sus miembros, pero dependerá también de cómo logre obtener la suficiente habilidad para resolver sus propios problemas y para regular, reforzar y perpetuar las interacciones del grupo. El éxito depende de comprender estos problemas y de actuar de acuerdo con esta comprensión; sólo se tiene éxito cuando se hace lo indicado en el momento oportuno.

En el fútbol como en la vida lo importante es saber qué hacer con lo que se tiene, y en ese sentido el Pasto ha sabido hacer bien las cosas. Entre ellas debemos destacar las siguientes:

Directivos: con Iván Erazo al frente, que paso a paso ha venido haciendo buena carrera en el fútbol, han mostrado transparencia en el manejo del equipo, le han dado continuidad a un cuerpo técnico y con esfuerzo económico conformaron una nómina de jugadores para que sean competitivos en la Liga.

Cuerpo técnico: Flavio Torres se preparó académicamente, ha mostrado liderazgo, conocimiento y manejo de grupo, y tácticamente es conocedor de su oficio. Es una persona que valora el trabajo de los otros compañeros. De su equipo salieron varios jugadores, pero supo ir conformando con los nuevos un buen equipo para estar en lugares de privilegio.

Nómina: es un conjunto más técnico que el anterior, los jugadores tienen claros sus objetivos, los nuevos se acoplaron fácil al trabajo que quiere el técnico y tienen espíritu de hacer cosas grandes por el equipo. Para destacar: el arquero Lucero Álvarez da seguridad, el volante pastuso Juan Sebastián Villota, el buen momento de René Rocero, la confianza de Camilo Pérez, entre otros.

Afición: ha mostrado el apoyo necesario al acompañar a su equipo. Ahora que está en lugares de privilegio es fundamental que lo siga motivando en su estadio, La Libertad.

Ahora lo importante es que el conjunto pastuso se fortalezca en todos los aspectos: técnico, táctico, físico, mental y económico, para alcanzar los objetivos propuestos y poder gritar: ¡Viva Pasto, carajo!

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