Por: Harry Sasson

Postre ancestral

Los rastros de esta preparación datan del siglo XVI en Inglaterra. Esta es una variación simplificada.

 El trifle es uno de los postres más arraigados en las tradiciones culinarias de Norte América. En Canadá, de hecho, es toda una institución. Fue allí donde lo conocí, cuando me encontraba en Vancouver adelantando mis prácticas como cocinero, y desde entonces hicimos una estrecha amistad.

Para describirlo rápidamente diré que es un bizcocho fresco humedecido en crema y algún licor como oporto, madeira o jerez, casi siempre acompañado con frutas de estación y presentado en copas. Los antepasados de este postre se ubican en Inglaterra, país del que es originario, durante el siglo XVI, y a partir de entonces se han documentado recetas también en Escocia, Irlanda, Estados Unidos y Canadá.

Hoy quiero proponerles una variación de este ancestral postre simplificando un poco su preparación para que sea más fácil ejecutarla en casa. No teman usar jerez seco, pues lo que queremos es su sabor, y si quieren prepararlo sin alcohol para que lo puedan disfrutar los niños, simplemente reemplacen el jerez por algún jugo de frutas.

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