Por: Juan Carlos Gómez

Pobre internet

No podemos contentarnos con una pobre internet. En Colombia, a pesar de los notables avances en la penetración de este servicio, la velocidad está lejos de alcanzar siquiera la media internacional.

La velocidad de la conexión —medida en megabits por segundo (Mbps)— determina el caudal con el que podemos acceder a más páginas de internet, subir y extraer contenido y utilizar aplicaciones y servicios bidireccionales de voz y videoconferencia. Hoy en día en la mayoría de los países desarrollados únicamente se consideran como banda ancha velocidades superiores a 100 Mbps y en algunas ciudades ya se están suministrando hasta 1.000 Mbps. En Colombia no nos podemos conformar con 1 o 2 Mbps (megas).

Un estudio elaborado en julio de 2012 por The New America Foundation revela datos bastante interesantes respecto del costo de la conectividad a internet de alta velocidad en diferentes ciudades del mundo.

Tomando como referencia una tarifa de US$35, dicho estudio establece que por ese valor en Hong Kong se le proveen al usuario 500 Mbps. En contraste, en Ciudad de México, por esa tarifa los usuarios sólo reciben 4 Mbps. El estudio no incluye ninguna ciudad colombiana, pero, según estimativos no oficiales, Bogotá está peor que la capital mexicana: menos velocidad por mayor precio.

Según el mismo estudio, en la mayoría de las ciudades de Estados Unidos, salvo el caso de pequeñas poblaciones, la relación precio/velocidad de internet está, en promedio, muy por debajo de otras ciudades del mundo. En Seúl, por US$23 un cliente puede recibir 100 Mbps, lo que en Estados Unidos en promedio puede costar por lo menos diez veces más. Esta abismal diferencia se explica por la falta de competencia efectiva y el poder dominante que ejercen en ese país AT&T y Comcast. Afortunadamente Google ya está tendiendo fibra.

A la autoridad que protege a los consumidores en Colombia respetuosamente se le solicita un favor: utilice cualquiera de las aplicaciones gratuitas disponibles en la web (por ejemplo, en www.speedtest.net/) y verifique si es real o no la velocidad de acceso a internet que anuncian los operadores y que ingenuamente compramos y creemos los usuarios.

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