Opinión |25 Mar 2013 - 11:00 pm

César Rodríguez Garavito

El poder de los jesuitas

Por: César Rodríguez Garavito

La llegada del jesuita Jorge Bergoglio a la cabeza de la Iglesia católica ha puesto los reflectores sobre la Compañía de Jesús. Algunos lo interpretan como el culmen de la influencia de los jesuitas: la encarnación en el papa blanco del poder que ya ejercía el papa negro, el superior mundial de la Compañía.

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Pero quienes, como yo, hayan recibido una educación jesuita, sabrán que su influencia no pasa por la maquinaria de los puestos. Porque lo suyo es tener poder sin tener el poder. Si hay algo promisorio en el papado del conservador Bergoglio, es justamente lo que pueda traer de la independencia y la rebeldía jesuitas.

Para entender el pensamiento y el modus operandi de la Compañía de Jesús, hay que remontarse a su fundación en 1539. Con la Iglesia católica en crisis por la corrupción y el boato denunciados certeramente por Lutero, los jesuitas abanderaron la reforma desde adentro y encabezaron la crítica contra la burocracia eclesial y su alejamiento del mundo. Contra estos, Ignacio de Loyola y sus seguidores propusieron “buscar a Dios en todas las cosas” y, con ello, darle un giro terrenal al catolicismo.

El resultado es una congregación “más preocupada por la justicia social y económica que por asuntos de pureza doctrinal”, como lo dijo el New York Times al comentar la elección de Bergoglio. De ahí que Francisco de Roux, cabeza de los jesuitas en Colombia, espere que el nuevo papa dé un timonazo hacia “una Iglesia cerca del ser humano, sobre todo del afligido, del sometido a la pobreza”.

El otro rasgo distintivo de los jesuitas es el pensamiento crítico, respaldado por una sólida formación intelectual. Por ello el papa Clemente XIV los suspendió en 1773, Carlos III los expulsó de América y Tomás Cipriano de Mosquera los desterró de Colombia. Por ello también un rasgo entrañable de la educación que imparten en sus colegios —centrada en la investigación hecha por los propios estudiantes, en lugar de la memorización— es la discusión y el cuestionamiento constantes, aun de los dogmas de la Iglesia. No sorprende, entonces, la franqueza de las críticas que hizo de Roux a la Iglesia en su reciente entrevista en El Tiempo.

En eso consiste, en últimas, el poder de los jesuitas: inoculan en sus instituciones y sus estudiantes el bicho de la autonomía intelectual y la justicia social con tal eficiencia, que luego no precisan acudir a las maquinaciones políticas que usan las órdenes religiosas opuestas, como el ultraconservador Opus Dei. Sin organizar encuentros de exalumnos ni pedir favores para ellos o sus graduados, terminan influyendo más que si lo hicieran.

Por supuesto, como en toda congregación, entre los jesuitas hay mucha variedad. Mientras que la mayoría probablemente se inclina por el activismo social del Concilio Vaticano II y la apertura en temas morales como la eutanasia y los derechos de las parejas del mismo sexo, otros, como Bergoglio, se han opuesto a la Teología de la Liberación y seguido la línea conservadora de Juan Pablo II y Benedicto XVI. Me tocó aprender la diferencia al pasar del progresista San Bartolomé a la Javeriana, de donde huí espantado por la vieja guardia que entonces dominaba la universidad.

Guardando las proporciones, la Iglesia católica pasa hoy por una crisis análoga a la de 1539. El lujo, el conservadurismo social, la ortodoxia doctrinal y la corrupción romana la han convertido en una máquina de perder seguidores e influencia. Quizá, como entonces, los jesuitas puedan ayudar a hacer la reforma interna. Para eso, Francisco tendría que ser más jesuita que católico.

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Opiniones

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Picapleitos

Mar, 03/26/2013 - 17:22
Además de superficial el analisis del columnista formado por los jesuitas no estoy de acuerdo conque no son amigos del poder del poder cuando justamente en la Javeriana en otras épocas ponían ministros manteniendo un monopolio con sus egresados. Respecto a esta congregación existe una creencia: cuando que cuando muere uno de ellos san Pedro le dice siga haber si se amaña.
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CARV

Mar, 03/26/2013 - 13:53
Sin uno ser un ex alumno de los jesuitas, es casi necesario estar de acuerdo con el escueto análisis que hace el columnista. Desde el instante en que se supo que el nuevo Papa era latinoamericano y jesuita, muchos hicimos elucubraciones similares a las del señor Rodríguez Garavito. Hay que aclarar que los muy pedagógicos gestos de humildad y de 'desparafernalizacón' de la persona física del Pontífice son insignificantes ante el manejo que Pacho habrá de darles a los grandes retos y temas que se presentan en el mundo de hoy (no sólo entre los católicos). La Justicia Social, los Derechos Humanos, la solidaridad internacional, las estructuras políticas y sociales, los grandes centros mundiales de Poder, la Macroecología, ..., son algunas de las 'tuercas flojas' que deben ser apretadas.
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Isidoro Bacharach

Mar, 03/26/2013 - 12:34
Construir sepulcros; construir monumentos; venerar la memoria y los restos mortales de quienes entregaron su vida por una causa justa ¿acaso no es algo bueno y laudable? Todo eso nos parece bueno pero Jesús sigue afirmando que existe una cierta ligazón entre los victimarios y quienes construyen sepulcros y monumentos a las víctimas; ligazón que él llama “complicidad”. ¿En qué consistirá esa articulación, quizás tan profunda y escondida que es difícil de descubrir?
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Isidoro Bacharach

Mar, 03/26/2013 - 12:45
Se trata de la misma concepción de la muerte. NO HAY DUDA DE QUE LOS VICTIMARIOS CONCIBEN LA MUERTE COMO UNA CLAUSURA DEFINITIVA DE UNA EXISTENCIA HUMANA. Están convencidos de que sus muertos, aquellos que quisieron construir un mundo más humano, ya no volverán; que ya no pueden interactuar con el presente ni con el futuro; que ya no inciden en la historia; que pertenecen definitivamente a un pasado que no volverá y que no incidirá ya más en nuestras vidas.
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Isidoro Bacharach

Mar, 03/26/2013 - 12:44
Por eso es posible identificarlos como huesos descarnados y sin vida; como piedras o mármoles estáticos que no hablan, que no piensan, que no actúan ni son portadores de energías vitales transformadoras. Esto está simbolizado en los sepulcros y en los monumentos que tranquilizan las conciencias mientras se asume implícitamente, desapercibidamente, inconscientemente, pacíficamente, inercialmente, LA CONCEPCIÓN DE LA MUERTE QUE TIENEN LOS VICTIMARIOS.
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Isidoro Bacharach

Mar, 03/26/2013 - 12:42
Por ello Jesús les echa en cara a los fariseos el estarse identificando, en estrecha y sutil complicidad, con aquellos que los mataron. Los discípulos de Jesús aprendieron tan profundamente esa lección, que a Jesús, el profeta y mártir escarnecido, nunca lo consideraron muerto, y en esa convicción se puso el eje de la fe cristiana. Y tan no lo consideraron muerto, que su muerte en la cruz se convirtió en la descalificación radical de sus victimarios, pues colocaron a Jesús, el asesinado, el destrozado y eliminado con sevicia, el estigmatizado y expulsado violentamente de la historia, como el referente supremo de todo lo que significa vida, fuerza, energía creadora, presencia y trascendencia.
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Isidoro Bacharach

Mar, 03/26/2013 - 12:41
Si echamos una mirada a las estrategias de memoria asumidas por muchos gobiernos que quieren clausurar períodos horrendos de barbarie, encontramos allí estrategias de justicia transicional que contemplan medidas para reconocer la dignidad de las víctimas: la recuperación de sus restos y la construcción de sepulturas dignas; publicaciones y videos que proyecten sus rostros y sus pensamientos; ceremonias de perdón y de resarcimiento a sus familiares y dolientes; renominación de espacios públicos en su honor.
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Isidoro Bacharach

Mar, 03/26/2013 - 12:40
En muchas de estas medidas se puede descubrir la necesidad que tienen ciertos Estados de relegitimarse, luego de etapas de barbarie que han deteriorado radicalmente las bases de su legitimidad. También se adivina allí, muchas veces, una estrategia de catarsis social, a veces necesaria cuando la indignación por las atrocidades sufridas amenaza con expresarse en un rechazo tumultuoso y violento de las instituciones vigentes.
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Isidoro Bacharach

Mar, 03/26/2013 - 12:40
Pero ¿cuál es el mensaje subliminal de esta lógica farisaica que Jesús llamó “complicidad” con los victimarios? Se puede estar afianzando la convicción de que esas vidas, antes vilipendiadas y ahora dignificadas, pertenecen, de todas maneras, al pasado; a un pasado que ya no vuelve más y que ya no interactúa con nuestro presente ni con nuestro futuro; que están incrustadas en contextos estáticos y carecen de todo dinamismo personal, social e histórico.
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Isidoro Bacharach

Mar, 03/26/2013 - 12:39
En otras palabras, un mensaje sutil y cifrado, arrastrado en su vuelo por prácticas y lenguajes amigables, justos y estéticos, está penetrando insensiblemente en las conciencias para convencernos de que las luchas, los proyectos y los sueños de nuestras víctimas pertenecen definitivamente a un pasado ya domesticado, reconciliado e inofensivo, que ya no incide en nuestra realidad presente. Y para ello basta proyectar los rasgos ineludibles de la muerte biológica sobre todas las demás dimensiones de la muerte". ¿Quién es el autor de esta reflexión? ¿Bergoglio? ¿Rubiano? ¿Concha?¿Córdoba?¿Salazar? ¡NO! Es un jesuíta con las güevas bien puestas, que hace años está metido en el barro con los pobres, con los victimizados por el Terrorismo de Estado y su alterego el paramilitaismo. Giraldo S.J.
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patogeno

Mar, 03/26/2013 - 10:31
lleno de lugares comunes... el Opus Dei ultraconservador, los jesuitas el poder sin poder; lea y conozca y salgase de los lugares comunes
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patogeno

Mar, 03/26/2013 - 10:29
Mucho hvon!
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pereque43

Mar, 03/26/2013 - 09:43
Columna para descrestar calentanos que busca convencer de que los jesuítas solo ejercen el poder de despertar inquietudes. @RIGUEZ_A
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manamuisca

Mar, 03/26/2013 - 09:40
Buen artículo, hay que tener la esperanza-virtud teologal muy católica- que este Papa sea mas de lo que son los jesuitas con responsabilidad y consciencia social y libertaria que de los plutócratas que han formado la clase dirigente de este País. Que demuestre que hizo por los reprimidos durante la dictadura de Videla y que su oposición a los Kirschner no pasaba de sus doctrinaria creencia ideológica de la iglesia; pero si santos que pasó de ser el arcángel San Gabriel de Uribe a uno mas ciudadano negociador con la guerrilla y con Chávez, así puede ser el destino de este Bodoglio si será otro bodio para la fe, la esperanza y la caridad católica.No soy católico y soy de la nacional pero respeto ciertas congregaciones católica como la compañía de jesus, los curas obreros por su compromiso
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Favorito de Midas

Mar, 03/26/2013 - 09:04
Estimado César Rodríguez, discrepo de su columna. El llamado "poder de los jesuítas", con algunas excepciones, no es un poder volcado a la justicia social ni a la defensa de la libertad. Por favor, no nos crea tan bobos. "The Jesus Company" tiene un notable poder en la educación privada colombiana y de América Latina, de la que se lucra, de la que parasita, que no es garantía necesariamente de la formación de mentes autónomas y libre-pensantes. Siguen inculcando la defensa de una religión católica ligada a la culpa y al temor a dios, una religión de la servidumbre. Bochornosa por tanto su notalgia de recibir una educación jesuíta, como si todos los que la recibieron fueran garantia de sensatez política y rectitud moral.
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Eduardo Saenz Rovner.

Mar, 03/26/2013 - 08:56
En la Facultad de Económicas de la Universidad Nacional tuvimos a un exjesuita durante años, Jorge Iván González. Sin comentarios...
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Eduardo Saenz Rovner.

Mar, 03/26/2013 - 15:05
Ni nací en Bogotá ni en la republiqueta más feliz del mundo. Hasta ahora me entero que ya hay 48 millones de colombianos (muchos más de los que el planeta puede tolerar). Y en cuanto al exjesuita, mantengo el "sin comentarios..."
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ragd

Mar, 03/26/2013 - 12:31
y? disculpe, expliquese por que 40 millones de colombianos ni nacimos, ni vivimos en bogota y mucho menos hiciimos curso de guerrillero fimando marihuana en tal univerdiad
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JDNA

Mar, 03/26/2013 - 07:28
Muy buena columna, pero creo que faltan algunos puntos por incluir en el discurso, pues la crisisde le Iglesia Católica, en este momento, tiene que ver con la credibilidad que ha perdido, su influencia política, social y cultural ha ido siendo desplazada a lo largo y ancho del mundo, y su prestigio se ha venido opacando con la revelación de escándalos sexuales y económicos de sus más altos miembros; todo esto en medio de la crisis económica más impresionante que ha padecido el mundo civilizado durante la historia de la economía. Latinoamérica siempre ha sido un fortín para esa Organización, su esperanza de crecimiento, redención económica y sustento social, pero, para infortunio de esa Organización, en A.L. han venido siendo desplazados por otras Organizaciones que explotan, si su per...
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JDNA

Mar, 03/26/2013 - 07:43
(Continua)...miso, ni pago de regalías, la marca JESUS(R).
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dalilo

Mar, 03/26/2013 - 02:58
El Banco Vaticano??, cual es el poder del vaticano???

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