Opinión |29 Mar 2013 - 11:00 pm
Yo soy como el picaflor
Borges viperino
Por: Ricardo Bada
Mientras leo el Borges de Bioy, espigo en él varias afirmaciones del eminente ciego, que les regalo —sin referencia bibliográfica— a mis amigos tuiteros. Una de ellas fue su veredicto tras leer muchos sonetos de Lope: «Son una musiquita. Después de los primeros versos podría escribir “etcétera”».
Enseguida me llegaron varias reacciones indignadas que resumiré en esta: «No solamente le atribuyen a Borges estúpidos poemas sentimentales que nunca escribió, donde se lamenta por no haber sido un “niño desobediente” y otros lugares comunes, sino que ahora lo quieren hacer pasar por uno que no sabía nada de literatura. ¿Por qué no se dedican a leerlo y a aprender algo, en vez de perder tiempo y hacerlo perder a los demás?».
Les contesté a todos que se trata de citas extraídas del citado libro, uno ciertamente divino si encubriera más lo humano; en él se documenta un Borges viperino del que no teníamos ni idea. Por otra parte, añadí, si algo demuestra esa frase de Borges sobre Lope es que sí sabía, y mucho, de literatura. Cuando uno analiza a fondo la poesía española del Siglo de Oro, auditivamente, descubre que es bastante más el ruido que las nueces, y a eso se refiere Borges.
Existían, para mí, dos grandes libros de conversaciones entre escritores; el clásico inalcanzable de Boswell sobre el Dr. Johnson, y el de Eckermann registrando sus encuentros con Goethe. No se me caen los anillos para decir que ambos han encontrado un homólogo en éste de Bioy acerca de Borges. Y no se trata de ningún voyeurismo, que acaso sí pueda infectar la lectura por parte de sus compatriotas argentinos; quienes no lo somos, podemos disfrutar del banquete sin que se nos indigeste ni para bien ni para mal, como felices gourmets de la literatura. Y aprendiendo a saber leer, casi en cada página. Por ejemplo, cuando Borges oye por primera vez el discurso Nobel de Hemingway, quien lo empezó diciendo: «Siendo incapaz de toda oratoria, agradezco el honor». Y Borges, al respecto: «¿Cómo? Si no fuera incapaz de oratoria, ¿no agradecería?».
Para abrirles aún más el apetito, les copio otro par de mentadas de madre: Borges, según Bioy: «¡Cómo se hubiera reído Macedonio [Fernández] de sus libros, si hubieran sido de otro!».
Borges en una entrevista, hablando de Sabato: «Es una excelente persona y creo que ha publicado algunos libros».
Pero la mejor, sin duda, es esta: Le leen a Borges, sobre lo “telúrico” en la literatura, una frase de Martínez Estrada: «Hay que pensar con los pies en el barro americano». Y Borges comenta: «Estuvo imprudente Martínez Estrada. Por un momento dice ‘Hay que escribir con los pies’. Luego viene como un alivio lo del barro».
-
Ricardo Bada | Elespectador.com
Tags
Última hora
Lo más compartido
-
Política | Mar 20 - 12:48 pm Por 28 días de trabajo cada congresista gana $103 millones
372Opiniones
-
Bogotá | Mar 22 - 11:16 am Bogotá, reconocida como una de las ciudades más exitosas de América Latina
209Opiniones
-
Fútbol internacional | Mar 18 - 6:12 pm Convierten en 'película' el 8-0 de Real Madrid a Millonarios
-
Opinión | Abr 2 - 11:00 pm Las cuatro formas de robarse unas elecciones
Opiniones
Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.
Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí









Opinión por:
Josetenene
Lun, 04/01/2013 - 06:58
Opinión por:
Ricardo Bada
Lun, 04/01/2013 - 07:35
Opinión por:
ricardobada
Sab, 03/30/2013 - 14:58
Opinión por:
usacabeza
Sab, 03/30/2013 - 10:05
Opinión por:
ricardobada
Sab, 03/30/2013 - 14:51
Opinión por:
swhelpley
Sab, 03/30/2013 - 08:14
Opinión por:
ricardobada
Sab, 03/30/2013 - 14:59