Opinión |10 Abr 2013 - 10:03 pm

José Fernando Isaza

Objetos y oficios cambiantes

Por: José Fernando Isaza

Un análisis de prospectiva encontró que el oficio más demandado para los países desarrollados en 2030 no es la ingeniería, ni la medicina; el empleo más requerido será el de cuidar personas de edad avanzada.

  • 32Compartido
    http://www.elespectador.com/opinion/columna-415252-objetos-y-oficios-cambiantes
    http://tinyurl.com/ctk79dl
  • 0
  • opiniones
    12

En este oficio, las economías de escala y los avances tecnológicos poco modifican la productividad; la inversión de la pirámide poblacional hace obvio el resultado.

La velocidad de las comunicaciones (excepto las de un celular en Colombia), unidas a la reducción de precios, acabaron con los radioaficionados, especialistas en llevar y traer información y buscar perdidos de cualquier parte del mundo.

Los vestidos de paño eran muy costosos con relación al ingreso; en el siglo XIX se heredaban por testamento. Debían repararse las roturas. Hoy, sólo en algunos conventos se arregla una desgarradura del vestido. La posguerra popularizó las medias de nylon; una forma de obtener ingresos era “coger el punto”, utilizando una bombilla fundida o un pequeño calabazo.

Hoy existe un bien remunerado trabajo: el paseador de perros. Quienes dudan de la posibilidad de coexistencia pacífica deben mirar la diversidad de razas que pasean simultáneamente.

El afilador de cuchillos y el soldador de ollas han dejado de aparecer, como también lo hizo el que llamaban el psiquiatra callejero que pregonaba, “¡Arreglo la de presión!”. No se promociona ahora el arreglo de puños y cuellos de las camisas blancas. Como tampoco la producción de protectores plásticos para las mangas de camisa de los funcionarios administrativos.

El cambio climático redujo la demanda de guantes para el frío nocturno de Bogotá; también la gabardina fue desapareciendo. Una leyenda urbana decía que el principal cliente de éstas era un abogado penalista, que en el bolsillo dejaba un generoso fajo de billetes; al salir del juzgado olvidaba la gabardina y si recibía una llamada les decía que podían quedarse con ella.

Los cursos por correspondencia hacían su agosto capacitando a reparadores de radio. Hoy es más barato comprar uno nuevo que repararlo. Además, los nuevas generaciones no usan el radio. Algo similar ocurre con la reparación de electrodomésticos: los precios relativos se han reducido significativamente y muchas marcas producen estos aparatos con características de úsese y bótese.

Una revolución del concepto del tiempo no sólo fue aportada por Einstein, al destruir el tiempo absoluto de Newton. El tiempo se compra y se vende; millones de subempleados pregonan: “Vendo minutos”. Un observador de edad avanzada que oyera a los jóvenes diciendo “no tengo minutos” pensaría que algo raro pasa, pues la juventud sí tiene el tiempo del que carece la vejez.

Los remontadores de suelas de zapatos para hombres casi han desaparecido, subsisten los que cambian la punta de los tacones. El lechero ya no existe. La frase de Churchill sobre la diferencia entre democracia y dictadura hay que cambiarla: “En una democracia, si alguien toca en la puerta antes de las 6:00 a.m. es el lechero, en una dictadura es un allanamiento”.

Los profesores de clases presenciales dan paso a cursos globales virtuales.

  • Elespectador.com| Elespectador.com

  • Imprimir
  • Enviar
  • 12
12

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí

Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

kmilista

Jue, 04/11/2013 - 19:08
Y el capador de puercos, el herrero y amolador de azadones, el barbero y su navaja amolada en la penca de cuero, el cartero desplazado por el correo electrónico, el de la maquinita de escribir a las puertas de los edificios públicos, la modista y los sastres, la foto de aguita y su maquinita picapiedra, el macánico de carburadores con su maceta y el hombresolo. Y que decir de la partera que amarraba los ombligos y se brotaban como tapón de batea? El afilador de tijeras, ó la chismosa de la cuadra (la niña Tulia de David Sánchez Juliao. El sobandero, el resador de picaduras de culebra y de gusaneras a distancia en el ganado. Los locutores de radionovelas, el zapatero que le colocaba carramplones a los zapatos nuevos de cuero... Pero nada que desaparece el oficio de ladrón de cuello blanco.
Opinión por:

cotopaxi

Jue, 04/11/2013 - 13:22
Este señor es de lo mejor de quienes escriben en el espectador.
Opinión por:

cotopaxi

Jue, 04/11/2013 - 13:22
Este señor es de lo mejor de quienes escriben en el espectador.
Opinión por:

Ar mareo

Jue, 04/11/2013 - 11:28
Mientras esto ocurre en el mundo, aqui nos dedicamos a resolver los problemas del pasado, a hablar de tierras en la era de la electronica, a subsidiar el café en la era del ipad, a motivar la gente para q lea, cuando otros se dedican a crear apps, en hablar del invierno y el clima como castigos de la naturaleza, en el siglo del modelamiento y el pronostico, ciudades sin agua cuando en otras partes tienen internet gratis
Opinión por:

alvaroaocampog

Jue, 04/11/2013 - 09:25
Y se quedó corto, profesor. Siga con un segundo capítulo: los voceadores de prensa se están acabando, los vendedores de lotería empiezan a desaparecer, la comida en casa ya no es diaria, etc. etc.
Opinión por:

Gaturria

Jue, 04/11/2013 - 15:26
Pues precisamente por culpa de este nuevo estilo de vida del consumo de artículos desechables se acabaron esos oficios. Lo más grave es las consecuencias que ese consumismo produce en nuestro planeta. Ojalá los objetos duraran tanto como antes, cuando se podían reparar unas cuantas veces.
Opinión por:

Ewar Gordillo

Jue, 04/11/2013 - 09:20
Continuara?
Opinión por:

Sebastián Felipe

Jue, 04/11/2013 - 01:33
[II de II] (…) sus puestos y privilegios. Y marros más (no paso del tercer renglón, de cuarenta y cinco que tiene la columna).
Opinión por:

Sebastián Felipe

Jue, 04/11/2013 - 01:26
[I de II] 1 y 2) Fue pleonástico en “Un análisis de prospectiva”, pues toda prospectiva implica análisis y estudios (interacción), por lo que bastaba con “Una prospectiva”; y debió indicar la fuente de tal prospectiva, que debe cuestionarse. 3) Tituló “Objetos y oficios…”, pero empezó hablando de “el oficio”, por lo que invirtió el orden. 4) Debió escribir “en 2030 no será”, no “…no es”. 5) Le sobró la coma después de “ingeniería”. 6) Hay que dudar de la prospectiva que encontró que en 2030 “el empleo más requerido será el de cuidar personas de edad avanzada”, por inverosímil y contraevidente, conque es palmario que, por decir algo ostensible, habrán más miembros de las fuerzas armadas y de la rama judicial, que son los mayores parásitos depredadores de la democracia y no cejarán en (...)
Opinión por:

Gaturria

Jue, 04/11/2013 - 15:03
Sí, jajajaja. Sebastián Felipe se cree el intocable y el infalible, pero zas! se le "fue" una n en habrán. Eso lo dejará calladito un rato o qué irá a pasar? Habrán marros más? ;)
Opinión por:

preocupadoporcolombia

Jue, 04/11/2013 - 09:32
HABRÁ no HABRÁN Sebastián, ¿como te quedó el ojo? interesante columna profesor, divertida " la de presión!"
Opinión por:

alvaroaocampog

Jue, 04/11/2013 - 09:27
Un saludo señor filólogo !!!

Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2013