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Pascual Gaviria 11 Jun 2013 - 11:00 pm

Rabo de ají

Cambio de receta

Pascual Gaviria

El cinismo, el temor intiutivo y el oportunismo político han impedido durante años una discusión franca e informada sobre las drogas y el consumo.

Por: Pascual Gaviria

Sólo los expresidentes se atreven a reconocer los fracasos probados y el círculo vicioso de una guerra contra los gustos sombríos de un porcentaje ínfimo de la población mundial. Los consumidores de coca, un mercado que mueve buena parte de las finanzas de la violencia en América, llegan escasamente al 0,5% de los habitantes del planeta entre 15 y 65 años. En los países donde más se huele los consumidores habituales alcanzan si acaso el 2,5% de los ciudadanos en ese rango de edad.
Pero los políticos, los policías y los burócratas internacionales siempre están hablando de una epidemia que se expande. Y la prensa cubre los crímenes de la mafia como si fueran una consecuencia inevitable del apetito de los consumidores, y no la manera como compiten y se protegen del Estado los encargados de un negocio que, sólo en la coca, deja 80.000 millones de dólares cada año.
Con cierta timidez culpable, algunos países americanos han comenzado a pedir una estrategia distinta a la guerra, que se piense en el consumo como un hecho inevitable y en la regulación como una alternativa más realista y menos cruenta. La OEA suelta una de esas declaraciones neutras y abre un nuevo plazo para la hora de la verdad. Pero no todo fue inocuo en la reciente reunión en Antigua, en Guatemala. Algo del discurso de Insulza no fue huero: “La idea es que los países asuman sus propias decisiones y en un momento dado acudan a la OEA cuando se pueda fijar una posición conjunta en el tema de las drogas”.
El consenso será imposible. De modo que las posturas de Guatemala y Uruguay pueden marcar un paso cierto, un ejemplo para que los amigos de la retórica del cambio y la certeza de la inmovilidad —como el presidente Santos— se decidan de una vez por todas. Uruguay sigue adelante en su proceso de legalizar la marihuana y Otto Pérez Molina, presidente de Guatemala, recibió 170.000 firmas electrónicas de habitantes de todo el continente que le piden un viraje en su política sobre el tema. Pérez Molina lleva un tiempo hablando de una estrategia fallida que ha persistido durante 50 años. También la canciller del Perú señaló que se ha llegado “a un punto de quiebre. La hora de tomar decisiones”. La canciller de Honduras dejó caer su frase de fatiga: “El precio que estamos pagando los países de tránsito es injusto e intolerable (...) Nuestros gobiernos están desbordados”. Tal vez sean los países más pequeños y azotados por la violencia los que logren liderar la rebelión.
La distancia entre las declaraciones ambiguas y la decisión real de impulsar cambios, el temor electoral de los políticos para enfrentar un imaginario construido durante años, el cinismo y la cobardía de muchos comentaristas para asumir sus hábitos y sus posiciones en ambientes públicos, me hicieron recordar unas páginas de Porfirio Barba Jacob escritas hace casi 100 años en un diario de México. El mismo que según Vallejo “pasaba y arrasaba. Y una estelita de humo nos dejaba al irse como cuando pasa un tren, pero de marihuana…”; escribía páginas enteras contra la “diosa verde” que firmaba como Califax. “La autoridad debe organizar una verdadera cruzada contra la planta infernal, porque su uso se está generalizando de alarmante manera. De lo contrario, llegará un día en que México flote en el humo nefasto…”. Mucho humo ha corrido y seguimos en las mismas.

 

 

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Roudier

Mie, 06/12/2013 - 15:39
Mucho godo en este foro, mucho desafinado queriendo ser troll, pero la verdad es que esa planta es milenaria y no podrán con ella. Muy bien por Pascual, que también se anima a plantear el tema, sin tapujos.
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Ar mareo

Mie, 06/12/2013 - 13:50
En colombia estaran prohibidas las drogas pero los dineros ilicitos si q han encontrado vias legales dentro de la economia, banqueros constructores, centros comerciales, restaurantes, negocios de carros, clubes sociales, iglesias, colegios privados, en fin..... a quien le interesa acabar con este negocio?
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cala53

Mie, 06/12/2013 - 11:22
puro blablá bla. El cuentazo que como el narcoconsumo es tan grande y el narcotráfico tan poderoso entonces hay que legalizar ese negocio. Desde que existe en hombre en la faz de la tierra existe el homicidio y cada dia que pasa crece mas y mas porque hay mas seres humanos y mas pobreza y en fin mas de todo, entonces que proponen que se legalice el homicidio?? será que legalizando el homicidio se reduce el homicidio??? que intelectuales mas sobresalientes, deberían postularse a un premio nobel: el de la estupidez.
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Piedraleiva

Mie, 06/12/2013 - 08:00
Tonta como todas tus columnas: El problema es global, una guerra impuesta por Estados Unidos, avalada por la ONU y sufrida por, entre otros Colombia. Todo mafioso es antidrogas, y todo Pascual es un embustero tarifado, tendiendo cortinas de humo,entre porro y porro, para beneficio de los suyos. Adelante capitan de la confusión. Parece una retahila escrita en guayabo de fua. Solo te salva en apellido, pero únicamente en Metrallo.
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leftright

Mie, 06/12/2013 - 06:55
pero cual es la vaina de pascualito,si fumar mariguana no da cárcel .
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leftright

Mie, 06/12/2013 - 06:55
pero cual es la vaina de pascualito,si fumar mariguana no da cárcel .
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guicama

Mie, 06/12/2013 - 05:44
Con su constante defensa a favor de la drogadicción,espero no verlo,si sigue así,como un habitante más de la calle del "cartucho"
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