Opinión| 20 Sep 2008 - 12:16 am
Crisis sin remedio
Por: Alejandro Gaviria
Los historiadores señalan, de otro lado, la ligereza de estas interpretaciones; en su opinión, la crisis actual no refleja ni la inmoralidad de los tiempos, ni el fracaso de un modelo económico, ni la inoperancia de algunas agencias estatales. La crisis, dicen, simplemente pone de manifiesto una característica permanente del mundo financiero: la inestabilidad. Desde una perspectiva histórica, la ordinariez de lo extraordinario es evidente, casi un lugar común.
El historiador económico Charles P. Kindleberger realizó un recuento exacto, casi obsesivo, de las crisis financieras desde los inicios del capitalismo. En el siglo XIX, las crisis se repetían con regularidad pasmosa, llegaban con la puntualidad mecánica de los cometas, aparecían cada diez años trayendo las noticias del fin del mundo.
Los historiadores han identificado crisis profundas en 1825, 1837, 1857, 1866, 1873 y 1882. En cada ocasión, los observadores contemporáneos decían lo mismo: “Nunca antes se vio una catástrofe semejante”, “la peor tormenta financiera del siglo”, “el más grande ciclo especulativo de la historia”, etc. Cada una era recibida como un evento único, excepcional. El resplandor del presente borraba de la vista la perspectiva de la historia.
Lo mismo ha ocurrido recientemente. Las crisis son recurrentes pero los análisis más conocidos carecen de sentido histórico. “La explosión de la burbuja de la Bolsa mostró que la llamada nueva economía tenía mucho de histeria… la bancarrota de Worldcom’s es la más grande de la historia, la caída de la Bolsa es la peor en décadas”, escribió Joseph E. Stiglitz hace varios años con respecto a la crisis de comienzos de esta década. Stiglitz denunció la patología del optimismo desmesurado y la exuberancia irracional de los años noventa. Culpó a las autoridades económicas de la catástrofe. Pero nunca señaló que, más allá de las políticas, de la doctrina económica imperante, las crisis financieras son una constante, una característica inherente del negocio financiero.
Como sugirió esta semana el columnista David Brooks, esta crisis tampoco cambiará el mundo. Seguramente la concentración del sector financiero aumentará y la actividad económica estará deprimida por algún tiempo (dos años es el promedio). Pero, después de un tiempo, la destrucción creativa preparará el camino para un nuevo comienzo. En diez años, una nueva crisis llegará con los estruendos de siempre. Y los analistas dirán, nuevamente, que se trata de la peor de la historia.
La ciencia económica no parece tener el remedio para las crisis financieras. En el futuro, tal vez, la medicina logré una cura definitiva. Según una publicación reciente de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos, muchos financistas poseen un exceso de testosterona que aumenta su tendencia a tomar riesgos. Cuanto mayor es la volatilidad, más grande es el nivel de testosterona, lo que implica un mayor apetito de riesgo y una pérdida en la habilidad de tomar decisiones racionales. Las crisis, en últimas, son una patología recurrente, un exceso de entusiasmo y agresividad que, digan lo que digan, no parece tener un remedio conocido.
agaviria.blogspot.com
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Alejandro Gaviria
Opiniones
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hay..economistas... solo piensan en la curva de la oferta y la demanda, olvidan lo escencial: el bien-estar.
ësta columna esta por fuera de la realidad. el capitalismo ya se acabó. sólo esperen a ver lo que va a pasar. el mundo no se va a acabar. viene algo mejor que esto. van personas y videos en youtube acerca de lo que realmente pasa: Peter Schiff, Max Keiser, Dinero es deuda, Límite excedido, The money masters, the coming collapse of the middle class, zeitgeist (3 parte), monopoly men, visionvictory. aqui esta todo bien explicado, sin charlatanería, sin mentiras, sin trucos de lenguaje.
Profesor Gaviria, como siempre opinando y estudiando la esencia y los enigmas de la vida cotidiana; pero creo que hay tema muy fuerte en los incentivos para que haya tanto apetito al riesgo y no es solo la volatilidad.
Bueno, sí, las crisis son recurrentes, eso se sabe. ¿Y? no dice nada más. Chimbísima su columna don Alejandro.
Lamentable que cuando no se entiende se asimile a los fantasmas conocidos, señor que hace el comentario, me da vergüenza llamarlo con el seudónimo de semejante humanista, el sistema económico se configura a partir de las intenciones de seres humanos y ciertos analistas que dicen basarse en "ciencia económica" toman la manifestación del fenómeno por el fenómeno mismo, ocultando simplemente su deseos. Confunden el modelo con la realidad, y eso le pasa a sus amigos mamertos, a los asesores de los organismos internacionales de crédito y demás "analistas científicos", por eso recurren a estereotipar como usted.
Paso: lea a Eduardo Sarmiento, ese sí es un gigante moral. Así usted se sentirá mejor, reconfortado. Pero seguirá, por supuesto, igual de ignorante. Los mamertos creen que tienen el corazón grande. Pero lo que tienen es el cerebro chiquito.
Aqui estamos frente a lo que llamaban los franceses del s. XIX "rastaquoere", es decir alguien que simula ser lo que, dada su carencia de recursos (en este caso intelectuales) , no puede ser. El ponerse un seudónimo como este no confiere automáticamente ninguna ventaja intelectual, y al ver lo "profundo" del pensamiento de este "filósofo" nos daremos cuenta que no estamos frente a un Kafka, sino frente a un Gregorio Samsa, pero con aspiraciones de ser algo más.
Definitivamente el simplismo de este columnista no tiene límites, pero lo que más preocupa es su barniz de ciencia que opera como el catalizador para el licenciamiento moral de la ganancia desmedida, cuya lógica macabra transmite como profesor universitario de los futuros ministros de hacienda. Que enanismo moral señor Gaviria.
El artículo solo nos muestra una gran verdad, la ineptitud de los economistas, que se basan en una serie de creencias, porque de ciencia nada. Tal el estado de la teoría económica. Pero es que la misma teoría económica ha sido creada para mantener a todos en la ignorancia, con unas creencias y consignas no comprobadas ni demostradas en la práctica. Tal es la situación cuando decimos que se debe subir la tasa de interés para controlar la inflación, o cuando se dice que el gobierno debe disminuir el gasto público... ¿Para qué?, Ni siquiera lo saben. Dicen que haciendo eso se arregla la economía, y no hay forma de darse cuenta que lo que hacen es ahondar en la crisis. Da lástima la actual teoría económica.
Que ignorancia, sera que los premios Nobel de Economía se basan en creencias?
Triste oír a un hombre pelear contra algo que no entiende, tal vez sea por eso que pelea contra la teoría económica. No se preocupe, es comprensible, después de todo, es propio del hombre temer, odiar y atacar aquello que no entiende.
No mencionó el crack de 1929, en donde el sistema capitalista se salvó de pura papaya. La columna es una velada defensa del infame modelo neoliberal (cuya noche buena también le llega). Intenta tranquilizar con el cuento de que las crisis siempre llegan y pasan sin que nada pase y que la economía de los parásitos banqueros resucita, luego, cada dos años, con inusitado vigor. No, la vaina es jodida. EE.UU vive al debe, de las inversiones y préstamos de los chinos. La guerra de Irak los postró. Si bien es cierto se lucraron las multinacionales de la muerte, amigas de Bush y Cheney, en su defecto el pueblo se arruinó. Un prestigioso analista gringo decía: "no puedo decir que el desplome se dé hoy o en tres meses, pero tampoco puedo decir que no"
La economías se salvan de pura papaya? Valla, que genio....citar anónimos bajo la figura de "reconocidos analistas"(tan reconocido que no recuerda quien es) es tan patético como la frase "no puedo decir cuando se desploma pero tampoco puedo decir que no".
Todo lo contrario, creo que las crisis sí tienen remedio, oh por qué despues de las crisis siempre se repunta increiblemente la economía y la pendiente de crecimiento económico que estuvo en declive por pocos tiempos se incrementa manteniendo el ritmo hasta diez años, y cuando las ambiciones llegan a su limite, vuelve a comenzar el juego, otros juegos, diferentes juegos del mercado, más innnovacion...-como simpaticamente le llaman los expertos " La V de victoria" ...De acuerdo, deacuerdo, la ambicion extrema de corto plazo colapsa los sistemas financieros, pero EEUU es un país con tanto poder y capacidad de produccion que hasta las crisis financieras las compran y les resulta rentable. oh, por qué siempre hay compradores de bancos en bancarrotas? gheysel.blogspot.com
Como dijo el caricaturista: " al tio sam también lo tumbaron en una pirámide"
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