Opinión| 9 Ago 2008 - 1:40 am
Hacia un Valle del Cauca incluyente y pacífico
Por: Álvaro Camacho Guizado
El Valle del Cauca es una de las regiones más prósperas del país, en varios indicadores está muy por encima del resto, y exhibe una pujanza notoria.
Pero al mismo tiempo es una región signada por evidentes desigualdades y por las barreras a una sociedad verdaderamente incluyente. Y está, además, lejos de ser pacífica. Si bien algunos de sus indicadores de violencia han descendido, varios municipios, como Buenaventura, muestran tasas muy altas.
El informe es, además, no sólo un retrato de la situación regional. Es mucho más que eso: se trata de una propuesta que, de ser realmente entendida, aceptada y puesta en práctica, hará que los vallecaucanos disfruten de una sociedad mucho mejor. En efecto, la propuesta básica es que se confronten los retos más notables para su futuro.
Tales retos son: 1) Consolidar una sociedad pluralista en la que se reconozcan, respeten y valoren las diferencias y se acceda sin discriminaciones a los derechos, oportunidades, capacidades y libertades. 2) Alcanzar una sociedad respetuosa de los derechos humanos, principalmente del derecho a la vida y a la integridad, en un marco de convivencia integrador e incluyente. 3) Garantizar a todos los niños, niñas y jóvenes del Valle del Cauca, en el marco de la educación como derecho y del acumulado existente de conocimientos, el acceso en condiciones de equidad a servicios educativos pertinentes y de calidad. 4) Desarrollar los potenciales del sector salud para generar procesos que permitan avanzar hacia el disfrute de un estado de salud adecuado para una vida prolongada y digna.
5) Ampliar la frontera de inclusión económica democratizando la economía con empleos de calidad y con la expansión y fortalecimiento del sustrato empresarial popular y de la economía solidaria, mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas) y negocios familiares. 6) Avanzar en el departamento del Valle del Cauca hacia la satisfacción del derecho de todos sus habitantes a un medio ambiente sano y hacia la sostenibilidad ambiental. 7) Ampliar el espectro de la participación ciudadana como expresión de democracia y ejercicio de ciudadanía, y 8) Construir cultura de gobernabilidad democrática e incluyente y capacidad institucional para asegurar una gestión pública, transparente e incluyente.
Es clara, pues, la opción ética, la apuesta por la democracia y la inclusión, el reconocimiento de derechos fundamentales como la educación, la salud, el empleo, el medio ambiente sano, en fin, lo básico para que una sociedad pueda realmente ser definida como moderna y justa.
Es notable también cómo el informe tuvo un carácter claramente participativo: la población de todos los municipios, y en especial los alcaldes, fueron consultados y los resultados locales les fueron presentados, y en torno de ellos se realizaron encuentros en los que los mandatarios se comprometieron con las metas establecidas en la consulta: un procedimiento democrático que le hizo el honor a la propuesta de la inclusión como política fundamental.
Ahora habrá que esperar que esos alcaldes cumplan: la tarea es sin duda la promoción de organizaciones sociales locales que se conviertan en veedores y jueces de la labor de los elegidos. Esa tarea, que es fundamental, será el corolario del esfuerzo realizado.
-
Álvaro Camacho Guizado
Opiniones
Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.
Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado. Regístrese o ingrese aquí
Como siempre, excelentes sus análisis.
Parece que nadie lee a este habla paja.
-Cuales alcaldes, cual gobernador?
Bla, bla, bla.
Publicidad
Publicidad
-
Nuestra edición impresa
Suscribase aquí
Suscríbase
y conozca todos los beneficios.












