Opinión| 11 Nov 2008 - 9:31 pm
El 4 de noviembre
Por: Andrés Hoyos
Decía Churchill famosamente que la democracia es la peor forma de gobierno que existe, con excepción de las demás, y mucha gente tomó sus sutiles palabras como una boutade. No se trata de ninguna boutade: los malos gobiernos democráticos son comunes –en Colombia hemos padecido varios–, y el alcohólico reformado que en enero se irá para su finca de Texas a ser ignorado por el mundo es un ejemplo de campeonato. Surge un primer elogio: el gobierno de Bush fue fatal pero duró apenas ocho años, mientras que Fidel Castro lleva medio siglo atormentando a Cuba. En Cuba, al equivalente local de Obama le hubiera tocado emigrar.
Un principio por lo general ignorado dice que lo que un pueblo quiere allá en el fondo de su oscuro corazón es lo que a la postre obtiene. El gringo wasp promedio no quería las fiestas psicodélicas que trajeron los ruidosos años sesenta, ni tampoco quería la sociedad multirracial que inauguró Martin Luther King. De ahí que, apenas pudo, prefiriera elegir durante treinta años gobiernos sobre todo conservadores, como el de Reagan, con la nada decisiva interinidad de Bill Clinton. No de otra manera se explica que ni siquiera le haya importado que el Partido Republicano aplicara todo este tiempo políticas que iban en clara contravía de su interés personal. Bush logró, sin embargo, lo que parecía imposible: que el wasp promedio empezara a querer algo realmente diferente. Se dio entonces la elección del martes pasado, un radiante espectáculo de vitalidad democrática.
Se nos dice, con razón, que ya vendrán las decepciones, pero a mi modo de ver esto también entraña un elogio. Hacerse ilusiones sobre un hombre falible, que luego derivan en posibles desilusiones, implica una notable madurez histórica. No estamos, por ejemplo, ante guerrilleros heroicos que prometen implantar el hombre nuevo y que para eso declaran lícito asesinar al vecino. Estamos apenas ante ilusiones humanas, enfrentadas a desilusiones humanas. Esta actitud en lo colectivo es común solo en la democracia, así como la rivalidad que no conduce ni a la muerte ni al exilio del adversario. En contraste, los más radicales suelen pedir la perfección en la Tierra, sin explicarnos quién les dijo que era posible alcanzarla. De esas perfecciones, salpicadas de exterminio, líbranos Señor.
Más de una vez he oído decir que a Obama lo van a matar. Me late que este infundado temor es expresión de la fragilidad de la esperanza, vinculada a su vez a la fragilidad de las posibilidades democráticas y al inexorable desgaste del poder. Sin embargo, resulta de nuevo admirable un sistema político que al tener el límite del poder como su principio rector, limita también el daño causado por su desgaste. Los malos gobiernos democráticos mueren sin convulsiones, sin estruendo de tanques, sin dictadores colgados de un poste y sin caídas de muros emblemáticos. Mueren cualquier 4 de noviembre.
La democracia puede ser comparada con un carro viejo. Anda y lo lleva a uno a lugares con tal de que se le haga un buen mantenimiento y que sea conducida por un chofer experto y cuidadoso. De tarde en tarde funciona bien.
Yo, al menos, no querría vivir bajo ningún otro régimen.
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Andrés Hoyos
Opiniones
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Excelente artículo, centrado, muy buen enfoque.
No se les olvide que Obama era un senador que pasaba casi desapercibido dos anos antes de ser elejido candidato a la presidencia... algun gallo tapado habra por ahi para las proximas elecciones.... en Colombia existe mucha gente inteligente, con carisma y con buenas intensiones... a pesar de tanto exterminio que que han hecho los del para-narco cartel que esta en el gobierno.... lo ultimo que se pierde es la esperanza! ya nuestros pueblos indigenas nos estan dando una leccion con la marcha!
Dice Dante Aligieri en su divina comedia, que a las puertas del infierno se lee: Los que pasareis ésta puerta perded toda esperanza. Al entrar al infierno se encuentra uno dentro del palacio de Nari, donde los condenados sufren eternamente del castigo de decir siempre mentiras que parecen verdades, reelección tras reelección, hasta el final del tiempo.
Y una precisión: las sociedades son pluriétnicas o multiculturales, pero no pueden ser multirraciales, ya que la raza humana, por definición, es una sola.
"Infelíz el país que precisa de héroes" decía Brecht... el apreciado chofer de su carro no es más que eso. Los héroes son añorados en tiempos de crisis, de ahí el júbilo por un Obama que como bien señala Hoyos, parece ante la debacle del texano. Pero en una Colombia que vive en crisis permanente, el heroismo es solicitado todo los días: Infelíz el país que precisa de héroes, pero más infelíz aun un país como el nuestro, que tiene en el gobierno al villano de la historia.
Colombia se estanca y vá en retroceso! El sr. Uribe, con su terquedad absurda y su delírio supremo dejó de ver a este país con los ojos de una gobernante justo con el pueblo, la tierra, la economia, el empleo, la salud, la educación. Sus ojos se fueron tornando rojos y más rojos de tanto odio. Transformando este odio en una persecución absoluta contra todos y nadie. Entonces? Nos quedamos así, congelados, sordos, mudos y ciegos ante tal falta de sensibilidad con nuestro país.
Ojalá a Colombia, las nauseas que produce un presidente como alvaro uribe vélez nos llevara a elegir a un lider como Barak Obama, que nos diera ilusiones de cambio de este gobierno corrupto y asesino igualito al de bush y el cual ya no aguantamos más.
Pues yo me atrevo a postular a Piedad Córdoba, lo que pasa es que aquí en Colombia hay mucho racismo, pero hemos visto como ella siempre está con las personas que más necesitan apoyo. Con las familias de los secuestrados está ahi haciendo lo imposible y por los corteros, también. Lo que pasa es que a muchos colombianos están profundamente dormidos. Ojalá que no los despierte el sonido de una motosierra en sus cuerpos o el de las balas del gloriioso ejército o de la policia.
Esta seguro que un Barak es posible en colombia?y si fuera posible,esta seguro que haria un buen gobierno?usted mismo lo ha dicho,solo nos daria ilusiones,pero,que tipo de ilusiones?la democracia es talves la ilusion a la que se refiere,algo que mas bien parece una utopia en Colombia,y los ciudadanos siguen eligiendo "cachorritos de los gringos"
Dónde será que está ese líder? Desafortunadamente no se lo ve por ahí, y si en algún lado está esa persona, la opinión pública en general tendrá que bajarse de esa mentalidad patriotera y violenta antes de siquiera poderla apreciar. Pero bueno, con la llegada de Obama a la Casa Blanca Uribe se está quedando solo en el continente y su posición será cada vez menos defendible; por otra parte, su exitosa seguridad democrática está empañada y manchada, y aun si no lo estuviera, una guerrilla disminuída hace que todo ese cacareado discurso sobre el terrorismo pierda su efectividad como cortina de humo para ocultar lo que Uribe no ha hecho en temas como la desigualdad social.
Es probable pues que ni Uribe ni su combo encuentren el favor de la gente en 2010. Pero, y el líder? Donde está?
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