Opinión| 8 Jul 2008 - 8:16 pm
OPINIÓN
El ocaso del G8
Por: Arlene B. Tickner
Sin duda, el mundo enfrenta un conjunto de desafíos comparable con la crisis de los años 70 cuando fue creado este club de las economías más grandes que debe incentivar a sus integrantes a la acción colectiva. En un año el precio del petróleo ha aumentado más del 100%, mientras que alimentos básicos como el trigo, el maíz y el arroz han subido 55, 70 y 160%, respectivamente, causando revueltas populares y agudizando la pobreza en decenas de países.
La intensidad y frecuencia de los desastres naturales alrededor del globo han resaltado los costos humanos y materiales del cambio climático. La caída de los mercados bursátiles internacionales ha sido acompañada del desplome del mercado de vivienda, la desaceleración de los salarios y el aumento del desempleo. Y la crisis del continente africano, en donde cada día mueren 6.000 personas de VIH-Sida, 7.000 de malaria y entre 2.000 y 3.000 de tuberculosis ha llegado a niveles inadmisibles.
A pesar de ello, los obstáculos que existen para enfrentar la coyuntura actual con éxito son numerosos. Los países del G8 aún no se sienten amenazados directamente por este conjunto de problemas, con lo cual su tendencia a la inercia es grande.
El hecho de que los participantes de la reunión en Japón son líderes que no controlan a sus respectivos partidos o legislaturas o son impopulares con sus votantes o están terminando sus mandatos, dificulta el logro de acuerdos que transciendan el plano meramente simbólico. En el caso de los debates más trascendentales del Grupo sobre temas como cambio climático, salud, desarrollo y comercio, existe la tentación de postergar cualquier decisión hasta el año próximo, cuando Estados Unidos estrenará un nuevo presidente y Congreso.
Más importante aún, la negociación de acuerdos significativos en las temáticas señaladas no puede ocurrir sin países como China, India, Brasil, Sudáfrica y Arabia Saudita (en el caso del petróleo), cuya participación en ellas es medular. En contraste con años anteriores, los miembros del G8 ya no monopolizan el poder económico y político en el mundo.
La invitación a una docena de mandatarios por fuera del Grupo, 7 africanos para hablar del desarrollo del continente y la posibilidad de imponer sanciones a Zimbabue, y 5 de las principales economías emergentes y emisores de carbón para compartir sus puntos de vista, es diciente en este sentido.
La creciente incapacidad de las economías más influyentes de ayer de enfrentar los problemas del mundo de hoy, sugiere la imperiosa necesidad de expandir la membresía del G8, así como la de otros clubes exclusivos como el Consejo de Seguridad de la ONU.
* Profesora titular del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de los Andes.
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Arlene B. Tickner
Opiniones
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Ayer murieron nueve niños Sudsaharianos al intentar sus padres llegar a España para cambiar sus vidas,fueron sus mismos padres los que tuvieron que arrojarlos al verlos muertos al mar .el presidente Zapatero esta en Grecia y dijo lo que es evidente y que todos sabemos que es en Africa donde se debe calmar el hambre para que no salgan de alli a cambiar su futuro , pero lo que no dijo es ni como , ni cuanto dinero va a aportar .lo mismo dice con la crisis que se estan tomando mediadas pero no se ven ,un dia dice que hay programas para sacar a los emigrantes, que volvamos a los paises de origen y que volvamos encuanto se haya solucionado al otro dice que mejor antes nos va a conceder derecho a la votacion para cobrar el favorcito que nos hizo al regularizarnos. anita
indudablemente que el G8 es como la fiesta anual donde sus participantes farandulescos se dan un vitrinazo, es una moda que esta llegando a su ocaso por que hay otros protagonistas que no estan invitados a la fiesta por no ser miembros y porque ya no se llamaria G-8, si de verdad quieren hacer algo y ser verdaderos protagonistas de cambios deben empezar porque sus objetivos sean programas de estado en cada uno de los paises que representan y no programas de gobierno para que no importe quien lo represente o que partido, no limitar el numero de participantes y su nombre obedecer a una causa comun y no a ufanarse de las mas poderosas economias
Excelente editorial. Este es el momento para que SELLEMOS LA PAZ con PROYECTOS SOCIALES VIABLES Y SOSTENIBLES, y la generación de oportunidades para todos. Con respeto, honestidad, y fundamento. Las encuestas confirman que una gran mayoría del país respalda al presidente Uribe por HECHOS POSITIVOS, PROGRAMAS SOLIDOS y RESULTADOS TANGIBLES. Ese apoyo masivo debe ser el punto de partida para que Uribe convoque a la UNION NACIONAL, donde respetemos las diferencias, y declaremos una guerra de estado a la pobreza. En esta POSITIVA guerra de eliminación de la pobreza TODOS GANAMOS. Y en esa guerra con proyectos sociales viables y sostenibles, se REACTIVARA LA ECONOMIA y ABRIRA OPORTUNIDADES PARA TODOS, en todos los sectores educativos, salud, financieros, bienes raíces, transporte, comercio, etc. Esos proyectos tendrán inversionistas nacionales y extranjeros. CONVIRTAMOS LAS ZONAS DE MAYOR CONFLICTO EN ZONAS DE DESARROLLO. CONVIRTAMOS EL NARCOTRAFICO EN EL COMERCIO DE PRODUCTOS AGRICOLAS PARA COLOMBIA Y PARA EL MUNDO ENTERO.
Profe le vendo motosierra a medio usar pero engrasada y lista. Colombia necesita dirigentes honestos que piensen en nuestra gente , no matones paramilitares ni guerrilleros.
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