Opinión| 22 Ago 2008 - 7:20 pm

Eduardo Barajas Sandoval

Oportunidades de renovación

Por: Eduardo Barajas Sandoval
El vencimiento de períodos autoritarios significa para las naciones el renacer de oportunidades de renovación política y avance democrático.

Esto no significa que la desinstitucionalización, el autoritarismo y la arbitrariedad sean requisito previo de la bonanza en la salud de la vida pública. Más bien denota la urgencia de no caer más profundo en abismos y de aprovechar toda oportunidad de buscar el arraigo de instituciones propias de un Estado de Derecho y de un ejercicio efectivo de libertades y deberes.

La accidentada vida política de ciertos Estados jóvenes, aunque animados por naciones viejas, resume en pocos años lecciones y experiencias que sirven muy bien para los demás. Así se evidencia en casos como el de Pakistán, que en seis décadas no ha cesado en el empeño de conjugar principios típicamente occidentales, como los de la tradición democrática británica, con viejas costumbres sociales y con los preceptos de comportamiento político del Islam.

En esa lucha sin cesar se han registrado, al menos en ese segmento geográfico y cultural resultante de la partición de la India, todo tipo de propuestas progresistas, lo mismo que de abusos y arbitrariedades que conducen a tragedias. Las simientes de todo ello parecen estar allí más listas que en otras partes a aprovechar la menor ocasión para ponerse de manifiesto. Por eso el país ha registrado oleadas de defensa de la institucionalidad, de la juridicidad y del respeto a la voluntad popular, que han alternado con el autoritarismo y la personalización del poder, bajo la premisa de la apelación a la fuerza para hacerse con el gobierno y permanecer allí a cualquier precio.

El vencimiento del período político que marca la renuncia del Presidente Musharraf, luego de casi una década de ejercicio del mando bajo la idea, bien difundida y subrayada al interior del país, de ser el único posible conductor de una nación en dificultades, no se ha dado simplemente por una razón coyuntural. Detrás de todo se puede identificar el cumplimiento de una serie de hechos que significan mejorías en la calidad de la vida política y, por tanto, de la capacidad de exigencia y de contrapeso a un gobierno de facto que, ante el avance de factores democráticos, no se podía sostener más.

Estos factores democráticos no están representados, como de manera primitiva se pudiese esperar, en encuestas de opinión o veredictos electorales. Procesos mucho más profundos se han ido sumando hasta configurar las bases de lo que puede ser una nueva e irreversible lógica del cambio, a favor de la democracia.

En primer lugar, y aunque el sacrificio de Benazir Butho se deba poner en la lista de los costos políticos del proceso, fue posible configurar, por encima de diferencias tradicionales, un frente unido de oposición. A lo que hay que agregar que lo que quedaba de Parlamento obró en consecuencia y, en lugar de refrendar las decisiones y caprichos del gobierno, pudo armarse con todos sus poderes institucionales y significar un factor de exigencia no sólo capaz de retar a un ejecutivo debilitado por su origen espurio, sino de plantear alternativas de poder.

Pero tal vez el elemento fundamental de ese proceso de asentamiento de las bases de un nuevo intento democrático está representado en la resistencia firme del poder judicial a los retos que Musharraf le planteó cada vez con menos sutileza y con menos vergüenza. Lo que reitera la importancia que para el desarrollo político tiene la garantía de una justicia capaz de resistir los embates de quienes, de manera instintiva tal vez, saben que una justicia de calidad es uno de los principales obstáculos contra el abuso del poder. edubaras@yahoo.com

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Opiniones

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Contradictor

26 Agosto 2008 - 3:27pm
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Cualquier parecido con uribe es solo coincidencia.

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nihilista

26 Agosto 2008 - 6:59am
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Sera que nosotros tendremos tanta suerte como Pakistan, y el poder criollo de origen espurio y lo que queda de parlamento y de justicia son capaces de retirar a un gobierno donde los paramilitares visitan a los altos funcionarios para proponerles pruebas de dudosa procedencia?

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Juan carlos Goicochea de Alba

23 Agosto 2008 - 2:16pm
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Otro frente nacional..????...Uribe, nuestro nuevo Laureano Gòmez ?, definitivamente en Colombia seguimos sumergidos en los tiempos metafisicos en que Colòn desembarcò en una playa y los Indigenas entendieron que habia por fin regresado Viracocha.

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