Opinión| 16 Ago 2008 - 3:31 am

Humberto de la Calle

Regresa Mike Tyson

Por: Humberto de la Calle
CUANDO EL BOXEADOR MIKE TYSON fue acusado de violación de una menor dijo muy orondo: “La culpa es de ella, para qué usa minifaldas ceñidas”.

El jurado no aceptó semejante disculpa, la cual recibió repudio generalizado.

El asunto se repite: el sacerdote Sergio Román del Real, en nombre de la Arquidiócesis de México, ha publicado lo siguiente en preparación del IV Encuentro Mundial de Familias:

“Si quieres evitar una agresión sexual, no uses ropa provocativa. No te quedes sola con un hombre, aunque sea conocido. No permitas familiaridades de tus amigos o parientes”. En seguida critica que, “como la cosa más natural, ahora las mujeres usan minifaldas, ombligueras y biquinis”. Y agrega: “Cuando exhibimos nuestro cuerpo sin recato, sin pudor, lo prostituimos porque provocamos en los demás sentimientos hacia nosotros a los que no tienen derecho, a no ser que deseemos ser propiedad pública, es decir, que nos prostituyamos aunque sea mentalmente. Eso es la pornografía: una prostitución mental”.

Varios tenebrosos elementos subyacentes, que creíamos superados, encierran estas afirmaciones.

En primer término, vuelca toda la culpa de la agresión sexual sobre la mujer. Por definición, el hombre es un ser desenfrenado que, siguiendo un designio biológico, tiene el derecho a comportarse como un depredador sexual. Es a la mujer a quien corresponde huir y escudarse en el recato para evitar el desenlace fatal. De paso, ese desenlace, además de ser indirectamente buscado por la mujer, termina no siendo producto del albedrío del hombre, sino de cierta licencia ancestral que termina, más o menos, exonerándolo. Exactamente como alegaba Tyson.

A su vez, la mujer encierra en sí misma la perversión de la carne. Es la vieja idea de varias religiones que tiende a emparentar a la mujer con el demonio. Por lo tanto, hay que taparla, bien con el velo islamita o con la prohibición del biquini y la minifalda que proclama el sacerdote mexicano.

Más grave: el uso de esas prendas es una forma de prostitución. No sólo culpabiliza a la mujer por provocar al hombre, sino que convierte la moda en una forma de prostitución mental, categoría en la cual clasifica la pornografía. Usar esas vestiduras convierte a la mujer en “propiedad pública”. Vaya, vaya.

Vale: está bien que la Iglesia combata la utilización del cuerpo femenino como acicate para el consumo. Cada vez son más burdas y menos imaginativas las piezas de publicidad que usan ese artificio. La última es ya la tapa: Gillette genera toda una leyenda perversa sobre los tríos sexuales para hacerle publicidad a una mísera cuchilla de tres filos. ¡Por favor! Tampoco nos deberían creen tan idiotas.

Pero de allí a trastocar todo el esquema de la responsabilidad por el uso del biquini, hay un paso gigantesco. Paso que bordea claramente el abismo de la aberración.

Creíamos equivocadamente que habíamos salido del Medievo.

~~~

Adiós al gran Fals Borda. Conocí de cerca en la Constituyente su sueño de regiones basadas en la economía, la cultura y la antropología, y no en intereses arbitrarios de contenido electoral. Algún día será, Orlando.

  • Humberto de la Calle

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Opiniones

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Capitan57

17 Agosto 2008 - 9:23pm
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Tan en el Medioevo estamos, que Colombia se maneja como un feudo. No es acaso como nos tratan? Como servidores del Señor Feudal del Ubérrimo. O me equivoco?

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pensador

17 Agosto 2008 - 9:22pm
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yque dira este H.P de los curas pedofilos, ??? que los pequeños sonlos culpables?? y a proposito que sabemos del cura rozo el protegido de rubiano?? o todos se tapn conla misma sotana?

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cinico_rojo

17 Agosto 2008 - 10:56am
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estoy de acuerdo en la mayoria de las cosas que plantea el columnista, la mujer no es la culpable del acoso sexual, tiene derecho a utilizar lo que le venga en gana y eso no debe ser obice para señalamientos o agresiones, en lo que si creo que la sociedad debe cambiar es en ese desmedido afan por llevar a las niñas a asumir roles de muejres fatales, muchas publicidades utilizan niñas no en su rol de tal, sino con poses seductores que no corresponden con la edad, muchos padres secundan a sus hijas a tomar el camino del modelaje y la vanidad desde muy temprana edad negandole el derecho a vivir su niñez y madurar al ritmo debido, ahora que impacto tendra esas imagenes de niñas seducotras en mentes averiadas y pervertidas?

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kris61

17 Agosto 2008 - 8:05am
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este es un tema muy complicado,ambas partes tienen razon,hay muchachas que lucen demasiado provocativas en sitios peligrosos y tampoco podemos taparlas completamente para que no les vean nada.Lo que si hay que tener prudencia,el depravado sexual,se imagina que las mujeres son botin para su hambre.
Con la cadena perpetua,para violadores de niños empezamos con algo,la castracion quimica tambien seria positiva,hay que empezar a poner mano dura.

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paisacoraje

17 Agosto 2008 - 7:59am
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No, la iglesia no ha podido salir del medioevo. Concordante esta columna con a que aparece en este mismo periñodico de la periodista Cristina de la Torre, sobre el Opus Dei.

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