Por: Iván Cepeda Castro

La destitución de José Obdulio Gaviria

El siguiente derecho de petición lo radicaré en los próximos días, acompañado de las firmas de las personas y organizaciones que quieran suscribirlo. Señor Presidente de la República, los ciudadanos y organizaciones abajo firmantes, haciendo uso de nuestro derecho constitucional de dirigirnos a las autoridades haciendo peticiones respetuosas, queremos solicitarle la destitución de su consejero José Obdulio Gaviria.

Como es de su conocimiento, el pasado 6 de marzo cientos de miles de personas participaron en actos en 102 ciudades de Colombia y del mundo, en solidaridad con las víctimas de los paramilitares y de los crímenes de Estado. Mediante un comunicado público, el Gobierno señaló que no respaldaba esta convocatoria, pero que ofrecía garantías para llevar a cabo los actos programados. No obstante, el señor Gaviria hizo declaraciones públicas en las que afirmaba que ni Usted ni él participarían en una marcha “convocada por las Farc”. A pesar de que los organizadores de los actos del 6 de marzo solicitamos que se desmintieran oficialmente estas calumniosas aseveraciones, ningún vocero del Gobierno lo hizo.

Esta situación generó un ambiente de creciente inseguridad. El 11 de febrero de 2008, al día siguiente de las declaraciones del señor Gaviria, se dio a conocer un pronunciamiento de las Autodefensas Unidas de Colombia en el que también se afirmaba que la marcha era instigada por la guerrilla. El 13 de febrero aparecieron en Nariño amenazas contra las asociaciones promotoras de la jornada. El 28 de febrero, individuos dispararon contra el apartamento de Adriana González, organizadora de la manifestación en Pereira.

Después de los actos del 6 de marzo, en una semana cuatro líderes sindicales han sido asesinados. El 9 de marzo fue desaparecido Carlos Burbano, vicepresidente de la Asociación Nacional de Trabajadores Hospitalarios en San Vicente del Caguán y quien había liderado la organización del acto del 6 en esa localidad. Su cadáver fue hallado en el basurero municipal con el rostro desfigurado con ácido. En el Caquetá, muchos de los preparativos para el 6 se vieron frustrados luego de que el general Óscar Naranjo afirmó en una rueda de prensa que había sido encontrado un volante en el que las Farc invitaban a las manifestaciones en ese departamento.

El general Naranjo hizo ese anuncio sin aclarar que las organizaciones que habíamos impulsado la iniciativa condenamos las convocatorias paralelas de grupos armados. Mujeres que desde el Caquetá iban a tomar parte en la Marcha Nacional de los Desplazados, decidieron no venir por temor a los efectos del anuncio oficial. Luego de la marcha de los desplazados, fue amenazado uno de sus coordinadores, Libardo Pedrozo. El pasado 12 de marzo, llegaron amenazas contra 28 defensores de derechos humanos y un conjunto de organizaciones sociales. Están firmadas por un grupo que se hace llamar Águilas Negras, que anuncia que “será implacable” con quienes invitaron a las manifestaciones del 6 de marzo.

Todas estas circunstancias demuestran la continuidad de la acción siniestra de las estructuras paramilitares, y también de quienes ejecutan crímenes de Estado. Su reacción violenta obedece al masivo repudio ciudadano que recibieron el 6 de marzo. Pero además esta situación compromete la responsabilidad del Gobierno. Las declaraciones que hizo José Obdulio Gaviria generaron un ambiente propicio para la violencia que ya ha cobrado la vida de cuatro sindicalistas. Contra él instauraremos acciones judiciales. Pero además le solicitamos a Usted, señor Presidente, que lo destituya: la incitación a la violencia es un grave delito.

fm_cepeda@yahoo.fr

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